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De la donación al mercado: el comercio emergente de sangre y órganos humanos

La información genética se comercializa como una commodity y crece la mercantilización de la salud.
En el mundo crece la tendencia de mercantilizar aspectos sensibles de la salud humana. Foto: EFE
En el mundo crece la tendencia de mercantilizar aspectos sensibles de la salud humana. Foto: EFE

En años recientes, el plasma sanguíneo, el cabello, e incluso la información genética se convirtieron en bienes de mercado. Esto refleja un fenómeno creciente de mercantilización de componentes humanos. Este proceso transformó elementos del cuerpo humano en productos comercializables, aprovechados tanto por empresas como por individuos en un mercado global cada vez más interconectado.

El plasma, la parte líquida de la sangre con proteínas, anticuerpos y otros componentes vitales, es un bien valorado debido a su uso en la fabricación de medicamentos. Estas especialidades tratan una variedad de condiciones, desde trastornos de coagulación como la hemofilia, hasta enfermedades autoinmunes.

Empresas como Grifols, CSL Plasma, y BioLife Plasma Services lideran el mercado global de recolección y distribución de plasma, con cientos de centros en Estados Unidos. En ese país, la recolección de suero sanguíneo recibe incentivos económicos, permitiendo a los donantes cobrar por cada donación. Este enfoque facilitó la creación de una vasta red de centros de donación y posicionó a Estados Unidos como el principal exportador mundial del fluido, con cerca del 70% del plasma utilizado para medicamentos en todo el mundo.

Diferencias en la donación de plasma y sangre

A diferencia de la sangre completa para transfusiones, que se dona sin compensación en muchos países, el plasma se recolecta bajo un modelo que permite aportes más frecuentes y la posibilidad de compensación económica. Esto se debe a que el plasma se regenera rápidamente en el cuerpo humano y el proceso de recolección, conocido como aféresis, permite devolver al donante los glóbulos rojos y otros componentes de la sangre. Esta capacidad de donación frecuente y la alta demanda de productos derivados del plasma han impulsado la práctica de pagar por donaciones de plasma en algunos mercados.

El cabello y la información genética como commodities

El plasma no es el único componente del cuerpo humano que se ha mercantilizado. El cabello, especialmente el cabello largo y sin tratamientos químicos, se compra y se vende en el mercado global para la fabricación de pelucas y extensiones. En países como India, el cabello donado en rituales religiosos se recolecta y se vende, generando un flujo constante de materia prima para la industria de las pelucas y extensiones en mercados occidentales.

Además, la información genética emergió como un commodity valioso. Empresas como 23andMe y Ancestry.com crearon modelos de negocio en torno a la recolección y análisis de datos genéticos, ofreciendo a los consumidores información sobre su ascendencia y posibles riesgos de salud. Estos datos no solo son utilizados para proporcionar información directa a los clientes, sino que también se venden a empresas farmacéuticas y de investigación para el desarrollo de nuevos tratamientos y estudios genéticos.

El comercio de partes del cuerpo humano en el mercado global

La práctica de comercializar componentes del cuerpo humano se extiende más allá del plasma y el cabello. En varios países, los tejidos y células humanas también se recolectan y se utilizan para investigación científica y tratamientos médicos avanzados. Estos mercados están regulados de diferentes maneras en función de las leyes locales y la demanda de productos específicos. Por ejemplo, mientras que algunos países permiten la compensación por la donación de óvulos o esperma, otros lo restringen estrictamente o prohíben la compensación directa.

La mercantilización de componentes del cuerpo humano, ya sea líquido, tejido, o información genética, evoluciona a medida que la ciencia y la tecnología abren nuevas posibilidades para su uso y comercialización. Esta tendencia refleja un crecimiento en la demanda de estos recursos, que ahora se consideran bienes valiosos en el comercio global.

Las cosas como son.

*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.