Barberías: el fenómeno masculino en auge
El mundo va mutando constantemente, no es sorprendente el hecho de ver cambios y experimentar nuevas tendencias en la sociedad. Nuestro país no es la excepción a la regla, y también se ve atravesado por esta nueva realidad.
El fenómeno de la barbería en Argentina y en Mendoza ha vivido una metamorfosis en este último tiempo. Los peluqueros tradicionales que se han resistido a esta transformación, han ido perdiendo terreno gradualmente.
Por estos días, la tendencia pasa por las barberías masculinas, que en los papeles, realizan las mismas tareas que cualquier peluquería de hombre. Sin embargo, el modelo de negocio es totalmente diferente al que conocieron nuestros padres y abuelos.
Las “barbers” ofrecen productos y servicios innovadores, que no se encuentran en las peluquerías comunes y corrientes. Hoy en día, es cada vez más “normal” ir a cortarse el pelo y tomarse un café o una cerveza mientras llega el turno de pasar por las tijeras. Además, no solo la peluquería como tal cambió, sino que las tendencias y los cortes se han ido renovando: el famoso degradé o “fade” y los dibujos o líneas son los estilos más solicitados por algunos clientes, mientras que otros le dan mucha importancia al cuidado de la barba.
Otra de las costumbres que cambiaron es la frecuencia con la que se concurre a la barbería: gran parte de los hombres, especialmente los jóvenes, visitan la peluquería una vez por semana. Aquellos que no lo hacen, evitan el hecho de que pasen más de dos semanas para realizarse un corte de pelo. En definitiva, solo una pequeña porción de clientes más despreocupados por la estética, deja pasar el tiempo para ir a cortarse a su barbería preferida.
Esta postura la confirma uno de los peluqueros consultados por MDZ, quién afirmo: "Los chicos suelen cortarse cada una semana, con la idea de mantener el corte. Les gusta ir por una cuestión de que estéticamente la cabeza la tengan siempre con el mismo corte. La mayoría se pasa rasuradora, y quieren tener esa prolijidad".
En lo que refiere al precio, el precio de un corte de pelo flota entre los 1.000 y 3.000 pesos aproximadamente, dependiendo de la barbería, y del corte que se realice, ya que algunos barberos cobran un extra por el pasado de rasuradora y corte de barba.
El fenómeno, contado por los especialistas
El crecimiento de esta tendencia no es una situación que solo se percibe en las calles, sino que también es una realidad vivida por los protagonistas. A pesar de ello, uno de los peluqueros expresa lo siguiente: "Nuestra profesión fue muy golpeada y castigada en la pandemia. La cuarentena no nos permitía trabajar, sobre todo en fase 1, aunque fue un alivio que la situación fuera mejorando paulatinamente. Hoy nuestro trabajo está siendo muy valorado".
En ese sentido, el barbero comenta cuáles son los días pico en los que la barbería se colapsa "son los viernes y sábado. Los que cortamos somos 4 y solemos tener alrededor de 6 o 7 personas constantemente esperando para cortarse, aunque la espera se hace llevadera porque los pibes se conocen entre sí y comparten una cerveza hasta que les toca".
Además, es importante destacar que la mayoría de los peluqueros se están manejando con un sistema de orden de llegada, ya que muchas veces, suelen tener problemas con los turnos: "A veces, el cliente cancela el turno a último momento y deja te queda un hueco en la agenda que nosotros queremos llenar".
Nuevas oportunidades laborales
El boom de este modelo de negocios, permite que muchos adolescentes pre adultos miren con buenos ojos esta profesión. Los jóvenes muchas veces salen de la escuela secundaria y les cuesta encontrar su verdadera vocación.
Por esta razón, la peluquería masculina se presenta como una buena oportunidad para ellos. El oficio promete una rápida inserción laboral, y en consecuencia, los chicos se inclinan por prepararse para ser barberos.
Hoy por hoy, el cuidado y la estética es cuidada por parte del público masculino. Las diferentes costumbres van cambiando, y actualmente resulta importante para el hombre mantener un "look" moderno. La buena noticia para las barberías, es que el rubro está en su máximo esplendor.