Más de 3.000 motociclistas llevaron juguetes al Hospital Garrahan
Este sábado 20 se llevó a cabo la 16° caravana solidaria organizada por Kawaclub. Este desfile de motociclistas parte de Plaza San Martín y recorre varios hospitales pediátricos, incluyendo Casa Garrahan. El propósito de este evento -un día antes del Día de la Niñez- es repartir juguetes para que el domingo todos los chicos que están internados, lejos de sus hogares, puedan recibir un regalo.
En conversación con MDZ, Fernando Rivera contó cómo surgió esta idea tan mágica y especial. Recuerda que en el año 2004 estaba chateando con un motociclista escocés que le contó sobre la "Easter egg run", esto es una caravana que se hace en Glasgow para Pascua, donde miles de motos reparten regalitos para los chicos. A partir de esa conversación, Rivera decidió ponerlo en práctica en el país.
El motociclista relata que en la primera caravana fueron tan solo 100 motos, pero desde entonces, se han sumado miles de personas a esta tradición. Para este Día de la Niñez, esperan alrededor de 3.000 motociclistas, sin embargo, aunque sea maravilloso haber crecido tanto, Rivera asegura que el número no es importante, sino más bien que la gente espere con ansias el participar de un evento solidario.
"Nos dimos cuenta que realmente era algo importante para ellos. Ver esas caritas de felicidad, de asombro, verlos subidos a las motos e incluso en algunos triciclos les damos algunas vueltitas, ver la alegría de los chicos y encima de chicos que no la están pasando bien. Con lo cual es un doble mérito, una doble alegría, poder sacar una sonrisa a un chico que no la está pasando bien es un montonazo, es una alegría que no la paga ninguna tarjeta de crédito", cuenta con orgullo.
Además de repartir juguetes, cientos de motoqueros se disfrazan para el Día de la Niñez de superhéroes, payasos, personajes de series y películas y se toman fotos con los chicos. Los últimos años, debido a la pandemia por covid-19, no pudieron acercarse a los chicos y debieron hacer todo a través de un vidrio. "Nos queríamos matar, pero bueno, era lo que se podía hacer. Era eso o nada, así que fue tratar de transmitirle el amor a través de un vidrio. Fue desgarrador", recordó Rivera.
Cada año juntan alrededor de 3.000 juguetes y no todos son entregados a los niños, los voluntarios de cada hospital guardan algunos regalos para darlos durante el año a los pequeños que necesitan un poquito de alegría.

La caravana solidaria fue, eso desde un comienzo, un evento solidario. "Nosotros fuimos a proponerle esto y ellos aceptaron gustosos, y después del Garrahan ofrecimos llevar al Gutiérrez. Y después llevamos al Sor María Ludovica de La Plata y después agregamos al Elizalde. Después estuvimos algunos años llevando a Tobar García, que es un neuropsiquiátrico. Después fuimos al hospital de niños de San Justo. Y ahora, agregamos el último que es el Hospital Sbarra de La Plata, que es otro otro hospital para chicos judicializados", explicó.
De este modo, esta iniciativa fue creciendo a lo largo de los años y en la actualidad le lleva un rato de alegría y deja un gran recuerdo en miles de chicos que están pasando un duro y muy difícil momento. "La gente en la calle nos aplaude, nos filman, es tremendo. Y cuando llegamos y están los pibes ahí se te afloja todo", concluye emocionado Rivera.



