La particular acción de un grupo de cien presos hacia más de mil niños y niñas
"Lo que nosotros queremos es que esos niños y esas niñas tengan algo de alegría; que puedan disfrutar de su infancia, imaginar y jugar". Omar cierra la frase como si fuese un deseo en el que él mismo se ve reflejado. Sabe con certeza las situaciones de hambre, pobreza y vulnerabilidad en la que viven miles de pequeños en Mendoza. Se hace parte porque vivió esas realidades desde que fue muy pequeño y por eso no dudó en poner todo su esfuerzo y voluntad para colaborar a fabricar y entregar juguetes que fueron entregados a comedores y merenderos de la provincia que en este Día del Niño distribuirán en sus respectivos chocolates y eventos barriales.
El proyecto comenzó hace tres años y cada vez ha recobrado mayor fuerza. En el taller de carpintería, fabricación de peluches y manualidades de los módulos 1 y 2 del penal de Almafuerte, al menos cien internos decidieron comenzar a aprender nuevos recursos para fabricar artículos de juguetería didácticos. Desde hace algunos meses, se pusieron manos a la obra en el taller de carpintería y le dieron forma a maderas, mimbres y telas para llevar una sonrisa allí, donde las necesidades se suman por miles y se van robando infancias.
"Lo que quisimos con este proyecto fue llevar alegría a esos niños que no tienen nada", explica Omar justo en los días previos al domingo 21, cuando se realizó la entrega a los comedores comunitarios de los barrios Renacer, Cinco mil lotes y Huarpe II como así también uno ubicado en la zona de El Algarrobal y dos de Villa Tulumaya. Juguetes de madera pintada, bolsos de mimbre, muñecos de peluche y juegos didácticos, fueron entregados también, al hospital Humberto Notti en el marco de la cruzada solidaria impulsada por personas que desde el encierro (mientras cumplen una condena) eligieron aportar de manera creativa con la causa.
Omar es consciente de que cometió un error. Y sabe que por ello está pagando con su libertad. Prefiere compartir un mensaje que va más allá de cualquier preconcepto. Porque después de todo, detalla, "los seres humanos pueden cambiar, darse cuenta de que es posible salir adelante y no volver a cometer errores". Por eso, eligió llevar las palabras a la acción. Encontró dentro de sí a aquél niño que no tuvo oportunidades, ni infancia, ni alegría. Y quiso mirar hacia adelante para cambiar realidades desde un aporte positivo.
"Hemos querido de corazón que estos juguetes que hemos fabricado sirvan para que más pequeños tengan un regalito en su día. Porque en medio de la pobreza extrema, ellos son los que peor la pasan", dice el hombre que ha decidido acompañar y ayudar a las/los referentes de las barriadas más necesitadas de la provincia.
Ayuda que dibuja sonrisas
Juan Villegas es quien junto a su esposa lleva adelante el merendero y comedor Niños de Dios, ubicado en El Algarrobal (Las Heras). Luego de recibir las bolsas que contenían 230 juguetes fabricados por los internos del penal de Almafuerte, se dedicó a distribuir los juguetes entre los niños y niñas que más lo necesitan. "No hay palabras para describir lo que se siente al ver a un niño o niña feliz por recibir un juguetito. Realmente son chicos que necesitan mucho y por eso estamos muy contentos y agradecidos por este gran trabajo", destaca Juan y aclara que todos los artículos están fabricados en muy buena calidad y con muchos detalles que los hacen únicos. De hecho, las formas, materiales y diseños nos solo tienen una impronta artesanal, sino que aportan al área cognitiva y apuntan a fortalecer el neurodesarrollo desde lo lúdico y didáctico.
A este comedor y merendero asisten 280 personas que llegan desde diferentes barrios de la zona en busca del almuerzo y la cena. La comida es preparada gracias a las donaciones que van llegando de particulares, por lo que no reciben ayuda estatal. "Seguimos adelante sin bajar los brazos a pesar de todo porque es mucha la gente que necesita. Hay mucho hambre y pobreza y cada vez se nota más", recalca Juan.
Desde el punto de vista de Silvia Santillán, coordinadora de gestión del hospital Humberto Notti, esta acción colabora a llevar una alegría en un día especial a los niños y niñas que hoy deben atravesar un tratamiento por distintos motivos. En total, el nosocomio recibió más de 300 juguetes que este domingo serán repartidos entre los más pequeños. Sumado a estos artículos fabricados por los internos del penal, desde el hospital han organizado, como todos los años, una colecta de juguetes. El objetivo es reunir unos 1500 artículos de manera que sea posible, incluso, llegar a los/as pequeños que en este Día del Niño deban permanecer en la guardia del hospital.

