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El motivo por el cual seguirá el juicio a Kumiko, aún quedando libre

Oscar Barrera, abogado defensor de las víctimas, detalló que el expediente por el cual Kumiko Kosaka podría salir en libertad, solo es un cambio en el proceso y no es determinante en relación a las denuncias que aún pesan sobre ella. "Que salga no la exime del delito por la cual se la acusa", dijo.

Mientras que las familias y las víctimas de los abusos sexuales y corrupción cometidos en el exinstituto para niños y niñas con hipoacusia Antonio Próvolo (ubicado en Carrodilla, (Luján de Cuyo) se mantienen unidas para seguir sosteniendo su pedido de Justicia en la puerta del polo judicial de Mendoza (ubicado en calle Plantamura de ciudad) por estas horas se aguarda la resolución por la cual se conocerá si la monja Kosaka Kumiko quedará liberada luego de cinco años de permanecer bajo la modalidad de prisión preventiva.

En ese contexto, uno de los abogados querellantes de las al menos quince personas que denunciaron las atrocidades vivenciadas en el ex edificio y cometida por los curas a cargo y personal auxiliar, Oscar Barrera, detalló que si bien es muy factible que por estos minutos Kumiko sea liberada de la pulsera monitoreada y ya no tendría que permanecer en prisión, ello no la exime del delito por la cual se la investiga.

Las familias de las víctimas aguardan en la puerta del Polo Judicial

"El juicio va a seguir aunque le otorguen el cese de la prisión preventiva. Así y todo seguramente va a tener restricciones porque además debe comparecer a ese juicio todos los días. Lo único que cambia es eso; el cese de la prisión preventiva", explicó Barrera a modo de transmitir tranquilidad de las familias y las víctimas. En ese sentido, Barrera aclaró que luego de que en el caso de que la resolución en cuestión sea publicada la acusación contra su persona persistirá. "El juicio va a seguir; nosotros les creemos a las víctimas. Que salga en libertad no implica que se le otorgue la inocencia ni que el juicio deba terminar", destacó Barrera. 

La monja japonesa Kosaka Kumiko está acusada de abuso sexual agravado y corrupción de menores, es la única que permanece con prisión preventiva y en las últimas horas podría quedar en libertad. Los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho fueron condenados a 45 y 42 años de prisión. Mientras que el jardinero Armando Gómez recibió una pena de 18 años. Previamente también había sido condenado a 10 años de prisión el administrativo Jorge Bordón, quien aceptó los abusos cometidos en un juicio abreviado.