El desesperado pedido por salvar piezas clave del patrimonio cultural chileno
La Fundación Pablo Neruda, que administra los tres edificios que el mismo Neruda diseñó, realizó esta semana un pedido de auxilio económico para poder seguir manteniendo el patrimonio del poeta. Estos puntos turísticos peligran tras la pandemia y están al borde de la quiebra. Como sucedió con muchos otros rubros, las casas-museo debieron cerrar los últimos dos años.
"Estamos en una situación muy compleja", dijo el presidente de la fundación, Fernando Sáez, en un encuentro con periodistas. En épocas normales, los sitios turísticos eran visitados cada año por unas 350 mil personas, pero la pandemia obligó a cerrar las puertas que pudieron reabrir recién en septiembre de 2021. Entre aforos y demás restricciones, hoy apenas reciben el 15% de las visitas que tenían antes.
Según diversas fuentes, solo por el pago de las entradas -antes de la pandemia- la Fundación Neruda recibía hasta 250 millones de pesos chilenos mensuales y otros 200 mil dólares por concepto de derechos de autor del poeta. Mientras que durante la pandemia, los recursos de la fundación solo alcanzaron para pagar los salarios del personal a la mitad y mantuvieron las labores de limpieza y seguridad.
Los tres edificios del poeta atesoran sus recuerdos y memorias de viajes, son: la Casa Museo Isla Negra, donde descansan sus restos junto con los de su tercera esposa Matilda Urrutia; la Casa Museo La Sebastiana donde escribió el poema "La Sebastiana"; y Casa Museo La Chascona, casa construida para la que entonces era su amante -y todavía no su esposa-, Matilda Urrutia. Las más visitadas eran las dos casas ubicadas en la costa central de Chile, en el balneario de Isla Negra y en el puerto de Valparaíso, y la otra en el centro de Santiago, a los pies del cerro San Cristóbal.
Las tres casas están dedicadas a su adoración al mundo marino, tienen colecciones de botellas, elementos marinos, mascarones de proa, instrumentos de navegación y demás. Los planes de la fundación a futuro son -si consiguen el financiamiento que ahora necesitan- abrir un nuevo espacio de mil metros cuadrados frente a La Chascona.
La Fundación Pablo Neruda fue creada el 4 de junio de 1986 a partir de la última voluntad de Matilde Urrutia. Neruda redactó y diseñó su testamento con su abogado, en el cual estableció su testamento fundacional, y Urrutia expuso sus reglas y nombró a sus directores y asesores. El objetivo de la fundación fue siempre promover y preservar el legado poético, artístico y humanista del poeta con el propósito de cultivar y difundir el arte y la literatura y asegurar el acceso de todos los públicos.

