La nueva era de los sex shop: locales en shoppings y boom de ventas
Las letras de led blancas, de gran tamaño, contrastan con un fondo negro. En la entrada, tres carteles con dibujos advierten que no se puede ingresar con comida, que para pasar el umbral hay que tener más de 18 años y que tampoco pueden acceder niños acompañados por sus padres.
Es que detrás de esa fachada sobria, se encuentra un mundo que hasta hace un tiempo era difícil de imaginar en un shopping porteño. Un amplio local lleno de juguetes sexuales, disfraces, accesorios fetichistas y lencería erótica. Se trata, a fin de cuentas, del sex shop Buttman, uno de los más tradicionales de su rubro en el país, que en agosto abrió sus puertas en el Alto Palermo.
A poco más de 20 años de la apertura de su primer local sobre avenida Corrientes (el primer negocio del rubro a la calle), desde la firma aseguran que con el paso del tiempo el concepto del sex shop fue “evolucionando” para convertirse en una “tienda de bienestar sexual”. Dentro de esa transformación, desembarcó en el clásico centro comercial.
“El primer local, en la avenida Corrientes al 2000, abrió en 2001. El proyecto lo comienza mi padre en aquella época. Y el concepto de sex shop fue evolucionando con los años. Se fue haciendo algo más esencial, lo confirmamos en plena pandemia: la gente encerrada comenzó a comprar juguetes online de una manera abismal. Estábamos cerrados y la página explotaba en ventas”, comenzó con su explicación a MDZ Miguel Ángel Huarte, CEO de Buttman.
Cómo llegó el sex shop al shopping
Luego del boom de ventas en plena cuarentena, la firma continuó con “el trabajo de democratizar la sexualidad”. “El sex shop quedó obsoleto y estamos cambiando el concepto hacia una ‘tienda de bienestar sexual’. Nuestro propósito democratizar la sexualidad. Y el éxito va acompañado de personas que están en la misma sintonía y nos brinda su apoyo para seguir expandiendo este propósito”, señaló Huarte, en referencia a su reciente inauguración en uno de los shoppings más icónicos de la Ciudad.
“Con la gente del Alto Palermo venimos trabajando hace un tiempo, mostrándole nuestro trabajo de estos años, el mensaje que queremos transmitir a las personas. Que es un rubro multigénero, que todos los días aprendemos cosas nuevas para acercarnos a más personas”, explicó.
En ese sentido, al referirse a cómo se forjó el desembarco de Buttman en el shopping, Huarte sostuvo: “Por suerte, la gerencia está compuesta por gente joven y eso facilitó para comprender ese mensaje y lo que veníamos haciendo este tiempo. De hecho, hubo una prueba piloto para San Valentín de 2021, en la que las compras superiores a determinado monto podían canjear un juguete nuestro. Y fue un éxito: en dos días se agotaron todos los juguetes. Entonces dijeron: ‘es algo que puede funcionar’.
Sex shop: entre viejos tabúes y una nueva era

Hace unos años, la idea de toparse con un sex shop en un shopping, ubicado junto a una librería que vende textos en inglés y frene a una cafetería, podía parecer imposible para muchas personas. En ese sentido, con el tiempo, ciertos tabúes se fueron dejando de lado.
Aunque, “siempre vas a encontrar a alguien que no le guste el rubro por sus creencias, y hay que respetarlo”. “Y la verdad es que este trabajo de tantos años, que hoy nos lleva a estar ahí, fue muy bien aceptado. De hecho, hicimos conferencias en este periodo de tres meses que llevamos ahí, a las que acudieron profesionales de la salud e influencers. Y la verdad es que eso lo hace más natural. Y está bueno porque mucha gente entra por curiosidad la primera vez y la segunda vez se anima a comprar algo. Por suerte, además, entra mucha gente”, remarcó Huarte.
“Estamos junto a las grandes marcas de Argentina y somos una más ahí en el shopping. Eso nos ayuda y nos entusiasma muchísimo. Es una oportunidad gigante para el rubro y para lo que hacemos. También para la sexualidad, que siempre fue tabú, por distintos motivos. Y la sexualidad es algo esencial de los seres humanos”, remarcó
Finalmente, detalló que desde que abrió el local en el shopping, las ventas crecieron por encima que en los primeros meses de apertura de su segundo local, ubicado en la avenida Cabildo. Es decir que, una vez superada la sorpresa por encontrarse un negocio de este rubro en el shopping, muchos consumidores se animaron y compraron algunos de sus productos.


