Un inodoro gigante: la ocurrente campaña de una ONG
La organización Modulo Sanitario busca visibilizar que más de seis millones de personas en la Argentina no cuentan con un baño. Por eso, bajo el lema "Un balde no es una baño", en el marco del Día Mundial del Inodoro que se celebra, convocaron a sumarse a su organización con un enorme inodoro en las escalinatas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alrededor de la mitad de la población mundial no cuenta con servicios de saneamiento seguros. Esta problemática, en nuestro país, se replica en seis millones de casos, lo que representa casi un 13% de la población total, según indican los datos recabados por la Módulo Sanitario.
."La falta de baño afecta principalmente en la salud, pero también en el desarrollo integral de las personas, como puede ser la asistencia al trabajo, integración en sociedad, nutrición, bienestar general, entre otros factores", señaló Matías Nicolini, coordinador de Módulo Sanitario.
Para visibilizar esta dramática situación que atraviesan millones de argentinos, Módulo Sanitario instaló un inodoro gigante inflable en la fachada de la Facultad de Derecho de la UBA. El mismo está allí desde las 9 y será retirado a las 21. La idea también es sumar colaboradores a su causa. Sobre las escalinatas, se instaló un cartel con el lema "Un balde no es un baño".
"Para las mujeres y niñas esta situación es más grave ya que las expone a riesgos de acoso o hasta abuso cuando deben salir de sus hogares en búsqueda de un baño o utilizar letrinas de estructuras precarias por donde las pueden espiar", explicó Nicolini.
El acceso a servicios de saneamiento seguros, agua potable e instalaciones dignas para mantener los hábitos de higiene, son derechos humanos según declaraciones de la Asamblea General de la ONU. Además, fue la misma entidad la que estableció este día para la concientización y pide a los estados miembro que se ocupen de "promover cambios de conducta y la implementación de políticas que aumenten el acceso al saneamiento entre los grupos más desfavorecidos, así como un llamamiento a finalizar la práctica de la defecación al aire libre, extremamente peligrosa para la salud pública".
A pesar de ello, la Organización Mundial de la Salud, dependiente de la ONU, señaló en 2019, que cada día "más de 800 niños y niñas menores de cinco años, mueren en el mundo por diarreas relacionadas con el consumo de agua insalubre, un saneamiento inseguro y una higiene deficiente". También, desde Módulo Sanitario sostienen en que "la desnutrición y enfermedades diarreicas se vinculan a la falta de higiene, producto de la inaccesibilidad a espacios donde realizar estos hábitos". Según pudo precisar la ONU mediante una investigación, por cada peso que se invierte en saneamiento, se ahorran cinco en costos médicos.
En el caso de Argentina, un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en 2021, indica que más de la mitad de los infantes viven en situación de pobreza y que ese dato se profundiza en el conurbano bonaerense, alcanzando el 70%. La Sociedad Argentina de Pediatría, señaló que anualmente hay más de mil casos de diarreas agudas y que es una de las principales causas de mortalidad infantil.