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El hogar de niños donde los hermanos se vuelven a abrazar

La Fundación Manos Abiertas creó un espacio en una casa donde recibirá a un total de diez niños y niñas que por ser víctimas de maltrato por parte de sus familias han quedado a cargo del Estado. La prioridad será atender todas sus necesidades y lograr unir a hermanos que estaban separados.

Su rostro volvió a sonreír después de mucho tiempo y el espíritu se le llenó de vida cuando la vio bajar de la trafic. Con una bolsita en la mano en la que llevaba su documento de identidad y algo de ropa, su hermanita de tres años salió corriendo a su encuentro. Él tan solo de cuatro, no podía ocultar su felicidad por volver a abrazarla. "¡Ella es mi hermana!, ¡Ella es mi hermana!", le decía a los adultos a su alrededor, mientras la tomaba de la mano para ir a la cocina donde los otros pequeños estaban desayunando. "Tomá, Tené estas magdalenas que las vamos a comer", le decía Tomás (nombre ficticio) a la pequeña antes de ir a buscar a la caja de juguetes "los más bonitos" para ella.

La secuencia ocurrió la semana pasada en el hogar de niños Nazaret (ubicado en Godoy Cruz), apenas comenzaron a llegar los primeros cinco pequeños/as de dos a cinco años, que desde ahora se quedarán a vivir allí hasta tanto encuentren una familia dispuesta a brindarles amor, contención y protección. En los próximos días, las fundadoras de este nuevo espacio que se suma a la red de hogares de la provincia, esperan recibir a los otros cincos niños y niñas que se sumarán a la casa recientemente donada para cumplir con este anhelado fin.

"El objetivo es priorizar los vínculos y por eso hemos previsto que los niños y niñas que sean derivados al hogar y que tengan hermanitos, puedan estar con ellos; que no sigan separados", aseguró Anabelia Sánchez, una de las fundadoras del nuevo hogar de niños e integrante de la Asociación Manos Abiertas (sede Mendoza). De hecho, además de los dos pequeños que se reencontraron la semana pasada, otros dos pares de hermanitos volvieron a estar juntos en la casa que fue comprada gracias a una importante donación realizada por una familia.

Como una familia

Gracias a este valioso aporte y al de una gran cantidad de personas e instituciones que aportaron esfuerzo, dinero y recursos, fue posible que la entidad lograra cumplir el sueño de ofrecer a los pequeños que han sido alejados de sus familias por la Justicia, un lugar donde el amor, el respeto, el cuidado y el acompañamiento en todos sus procesos de aprendizaje, se realice de una manera responsable, cálida y comprometida con la causa: que sus derechos sean respetados. Así, "como una familia", describe Anabelia, que además es licenciada en Educación y docente de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). 

Junto a la psicóloga infantil y psicopedagoga Nancy Caballero, ella es una de las referentes de la fundación que desde hace tiempo vienen abogando para cumplir el sueño del hogar. Desde su conocimiento y compromiso con la infancia, ambas habían diseñado un proyecto como el que recientemente lograron llevar a la práctica. El objetivo es lograr que, durante el tiempo que estén viviendo allí los niños y niñas -la mayoría están en condiciones de ser adoptados por una familia dispuesta a abrir sus brazos- exista en el hogar un ambiente de armonía, contención y acompañamiento genuino. Así, la metodología a aplicar para generar un espacio óptimo para su desarrollo, no solo se limitará a darles un techo, comida y una cama.

El objetivo es priorizar la contención y el desarrollo de habilidades en niños y niñas de dos a cinco años.

La idea central, explica Anabelia, consiste en poder responder a todas las demandas y necesidades que ellos/as presenten desde el punto de vista afectivo, psicológico y lúdico. Por eso, la visión es completa. Se trata entonces, de estar en aquellas "pequeñas grandes cosas" que los pequeños/as no pudieron encontrar en sus familias de origen y a las cuales tienen derecho por el solo motivo de ser niños.

La presencia desde el amor

Acompañarlos en sus tareas o presenciar los actos o eventos en los que participen, llevarlos a la escuela, estar presentes en reuniones, leerles un cuento antes de dormir, enseñarles pautas, límites y conductas, son solo una parte de los lineamientos que las profesionales se han propuesto cumplir. Justamente, en todos los casos en que los niños y niñas son derivados a hogares dependientes del Estado, se activa un protocolo de acción conjunta para garantizar su protección. La Justicia de Familia es la que decide la separación de los padres biológicos en los casos de maltrato, violencia, abuso y/o abandono, en el caso de que la familia externa (tios, abuelos) no estén preparados para garantizar el cumplimiento de sus derechos. Una vez que se determina la inexistencia de una red de contención familiar adecuada para proteger el bien superior del niño o niña, se establece la situación de adoptabilidad.

En el hogar Nazaret se busca acompañar a los pequeños en todos sus procesos.

Lo cierto es que a medida que los pequeños van creciendo sin una familia, es menor la cantidad de personas a adoptarlos, sobre todo. En la gran mayoría de los casos, las personas que se inscriben en el Registro Único de Adopción (RUA) espera la aprobación para adoptar a un/a bebé o menor de dos años, sobre todo por el temor. "Son niños y niñas cuyos derechos han sido vulnerados y necesitan de mucho amor, acompañamiento y cuidados. Eso es lo que desde la Fundación y a través de hogar deseamos fervientemente poder lograr hasta que encuentren a una familia", aseguró Anabelia, con la emoción aún latente por haber presenciado el encuentro entre los grupos de hermanitos que habían estado viviendo de manera separada en diferentes hogares dependientes del Estado provincial.

Crecer al calor del hogar

La idea, además, es que cada niño y niña que viva en el Hogar Nazaret cuente con sus espacios propios y por sobre todo, con calma para llevar a cabo sus tareas, jugar y aprender. Más de cien voluntarios/as que se han unido a este proyecto son quienes van a sostener todos estos objetivos para la supervisión y acompañamiento de las profesionales a cargo. A su vez, el hogar funciona en forma coordinada con los equipos de Protección de Derechos de la provincia y cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Godoy Cruz. Hasta el momento, Manos Abiertas ha llevado adelante 60 proyectos en el país en pos de la defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes y han marcado presencia en once provincias. Mendoza era la que estaba faltando y con este nuevo hogar, las metas se seguirán ampliando. 

Así, además de los equipos interdisciplinarios que formarán parte de su modelo formativo, el hogar cuenta áreas específicas para atención temprana y el aprendizaje con métodos de vanguardia (como la metodología Montesori) que atravesarán estos procesos. Atender a sus cuidados sanitarios y ofrecerles la posibilidad de desarrollar la imaginación y la espiritualidad desde una mirada integral, también serán los ejes para ayudarlos a incorporar nuevas miradas de la vida. "De este modo, una vez que sean revinculados, los pequeños contarán con herramientas, tendrán un mejor pasar a pesar de las adversidades de las que han sido víctimas desde tan chiquitos", explicó Anabelia.

Cómo colaborar

Para quienes deseen sumarse como voluntarios, pueden comunicarse con la entidad a través de la página de Manos Abiertas Mendoza. 

Las donaciones económicas, en tanto, se pueden efectuar a través de Mercado Pago con el Alias: manos.abiertas.mza
o por transferencia bancaria al CBU: 1910316155031601041914.  Para más información recursos.mza@manosabiertas.org.ar  WathsApp: 261 561 8538.

Elementos que se necesitan

Mobiliario: juegos de jardín (tobogán, calesita, entre otros), una mesa tipo barra de cocina, cuatro estanterías metálicas o de madera o ménsulas con estantes. Seis veladores para niños, cuatro banquitos para colocar frente a los lavamanos para que los niños puedan lavarse las manos.

Seguridad: un sistema de alarma con 9 sensores de movimiento. 

Material de cocina: bolsas para freezer o dos rollos de bolsas mediana, papel film, tachos de residuos con tapa, contenedores con tapa hermética (tipo tupper). 

Ropería: un lavarropas Carga Frontal 10 kg, tres tender plegables, ropa de niños de dos a cinco años nueva o en muy buen estado, calzado para niños de dos a cinco años en buen estado.

Elementos didácticos: cuatro cubos de madera, dos tablas curvas, dos rampas y triángulos, dos pasarelas de equilibrio, un tobogán de madera, tres alfombras de goma eva, libros de cuento y para pintar para niños de dos a cinco años (nuevos o en muy buen estado), juegos y juguetes para niños de dos a cinco años (nuevos o en muy buen estado) y materiales de librería