Importante encuentro por la Infancia

La grave realidad social que no cesa y que tiene a niños y niñas como rehenes

"La violencia está naturalizada en nuestra sociedad y los patrones culturales de crianza deben ser corregidos", destacó la directora del Observatorio de Niñez, Adolescencia y Familia de la Universidad del Aconcagua. Este lunes el área cumple una década y presentará un importante avance.

Zulema Usach
Zulema Usach sábado, 5 de noviembre de 2022 · 14:51 hs
La grave realidad social que no cesa y que tiene a niños y niñas como rehenes
El maltrato infantil sigue siendo más frecuente de lo que reflejan las estadísticas

Falta de cuidados básicos, negligencia, abuso sexual, violencia física y psicológica. Lejos de desaparecer, las diferentes formas de maltrato se siguen reproduciendo en el escenario familiar, muchas veces, casi de manera naturalizada y configuran, aún hoy, la gran deuda que aún pesa sobre la infancia y la adolescencia en Mendoza, el país y el mundo. Hay preocupación por parte de especialistas dedicados a investigar y establecer mecanismos de acción conjunta para transmitir mensajes que apunten a la prevención. Pero además existe una clara necesidad de avanzar en políticas concretas que permitan accionar de manera ágil y efectiva a la hora de intervenir luego de detectar los casos y proteger de manera integral los derechos que fueron vulnerados en cada episodio de violencia.

"La violencia está naturalizada en nuestra sociedad. Existen patrones culturales de crianza que que perduran hasta la actualidad y que no deben ser modificados desde los hogares", indicó Hilda Fardín, directora del Observatorio de Niñez, Adolescencia y Familia de la Facultad de Psicología de la Universidad del Aconcagua e indicó que es clave avanzar en la generación de trabajos conjuntos entre la sociedad y las áreas a cargo de establecer las políticas públicas necesarias para actuar en materia de prevención y establecer mecanismos más adecuados y efectivos a la hora de abordar los casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes.

Observatorio pionero

En ese marco, las problemáticas que afectan a la infancia han sido el eje de trabajo que unió a los/las profesionales que integran el área que este lunes cumplirá una década de labor. Fue creada gracias a la iniciativa de estudiantes avanzados y docentes de prácticas profesionales de la carrera de Licenciatura en Niñez, Adolescencia y Familia de la Facultad de Psicología, con el objetivo fue visibilizar las situaciones que vulneran los derechos humanos fundamentales de la infancia y la adolescencia.

“Hicimos un rastreo de organismos que tuvieran relevancia en estos temas. La idea principal fue que el observatorio no solo contemplara métodos cuantitativos, sino que también se realizaran aportes cualitativos a la revisión y actualización de Políticas Públicas”, expresó Hilda Fadín, directora del observatorio y agregó que esta modalidad de trabajo se postuló como primera en su tipo, tanto en Mendoza como en Cuyo. Entre las acciones, ha desarrollado actividades diversas como docencia, investigación, comunicación y vinculación con áreas gubernamentales y organizaciones sociales. Justamente, una de las líneas de trabajo a las que apunta Fadín, tiene que ver con trabajar en acciones que permitan "romper con antiguos paradigmas de crianza, donde el maltrato está naturalizado". 

Por eso, la finalidad del observatorio es contribuir a la disminución de la brecha entre la situación actual y el cumplimiento de los derechos contemplados en la Convención Internacional del Niño y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). El foco investigación/acción son áreas sensibles tales como salud, educación, participación, protección especial, trabajo infantil, adicciones, adolescentes en conflicto con la ley; tecnologías de la información y la comunicación, inmigrantes, adopción, violencia intrafamiliar, entre otras.

Una mirada abarcativa

Según aseguró Fadín, el observatorio ha puesto el foco en la situación de niños, niñas y adolescentes en distintos contextos a lo largo de diez años. Se han desarrollado actividades de investigación, incidencia y comunicación en temas como maltrato infantil; niños y niñas con padres y/o madres privados de libertad o en contextos rurales, como es el caso de las escuelas albergue en Arroyito, Lavalle. También se ha trabajado sobre cuestiones como la incidencia de las tecnologías digitales en las dinámicas familiares; procesos migratorios o adopción, entre otras.

Entre los temas que más preocupan actualmente, de acuerdo afirmó la directora, se encuentra el maltrato infantil. “Hemos realizado investigaciones con el Programa Provincial de Maltrato Infantil, y los datos son realmente alarmantes. Tomando como referencia el año 2019, debemos mencionar que en este año fueron atendidos 2988 niños, niñas y adolescentes con indicadores específicos compatibles al maltrato físicos. Es importante cuando nos aproximamos a esta problemática observar cómo se presenta en su diferenciación según género y grupos de edad”, finalizó.

El maltrato infantil cometido por adultos del entorno del niño o niña es una práctica naturalizada y que debe erradicarse de las familias.

La situación, de acuerdo a los datos oficiales se agravó en 2020 en plena pandemia y de hecho, al menos catorce casos de situaciones que vulneran los derechos de niños, niñas y adolescentes fueron detectados y comprobados, en promedio, cada día ese año. Casi 70% de los 7.552 casos de maltrato infantil detectado y comprobado en Mendoza fueron compatibles con señales de maltrato y abuso. Asimismo, el 16% se encontraba solo con diagnósticos de evaluación por sospecha de ser víctima de estos delitos, en tanto que el 15% restante no presentó indicadores compatibles con maltrato o abuso sexual.

Realidad que obliga accionar

Desde el observatorio aclararon asimismo que se encuentran en el procesamiento de los datos actualizados relativos a 2021 y 2022. Sin embargo es sabido que detrás de las estadísticas la problemática es mucho más frecuente y silenciada. Solo llegan a visibilizarse los hechos que son denunciados por terceros; docentes, profesionales de la salud, trabajadores/as sociales, parientes o vecinos del entorno. La policía, las Fiscalías y la Justicia de Familia son parte de las áreas que intervienen, en tanto que las denuncias que recibe la línea gratuita de alcance Nacional 102.

En todos los hechos en que se sospecha la vulneración de los derechos del niño o niña es clave establecer una denuncia de manera que se activen los mecanismos necesarios para solicitar la intervención de las áreas correspondientes Hay que recordar que cada vez que un niño o niña es vulnerado en sus derechos, sus posibilidades de desarrollo se complejizan afectando de manera grave y profunda su posibilidad de acceder a una infancia plena y feliz. Esta es una obligación de los Estados y de las familias en todos los contextos, tal como lo establecen las leyes, decretos y convenciones internacionales que establecen los postulados para garantizar en todos los casos, el bien superior de los niños, niñas y adolescentes.

Señales que hablan

Las secuelas físicas, psicológicas y emocionales que generan estos hechos de violencia y maltrato obligan a las entidades de la sociedad civil para incidir e intervenir en materia de prevención. Es clave en este sentido, atender a las señales que pueden dar cuenta de que un niño o niña está siendo afectado en todos sus derechos humanos fundamentales. A las señales de golpes o signos de violencia física visibles, figuran retrocesos en el desarrollo o conductas previamente aprendidas, evitar en el hogar a ciertas personas, presentar trastornos en el sueño, conductas sexualizadas para su edad, bajo rendimiento escolar, cambios en la conducta y evidencias que den cuenta de situaciones de negligencia, abandono o falta de atención por parte de las o la persona a responsable a cargo. 

Novedoso avance para monitorear casos de maltrato

Este lunes 7 de noviembre desde las 18 se realizará la presentación en línea del Sistema de Monitoreo de la Defensoría Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. La herramienta buscará cotejar y difundir información periódica sobre las condiciones de vida, los sistemas de protección y las políticas públicas destinadas a niños, niñas y adolescentes para identificar tanto acciones positivas como los principales obstáculos que afectan el cumplimiento de derechos establecidos en la Ley Nacional 26.061, la Convención de los Derechos del Niño y otros instrumentos internacionales.

El presentador será Javier Moro, director del área de monitoreo de la defensoría, quien cuenta con amplia experiencia en materia de investigación, docencia y gestión sobre políticas públicas destinadas a niños, niñas y adolescentes. La actividad es abierta y gratuita con inscripción previa. Se realizará en el marco del cursado del Módulo III de la Diplomatura Universitaria en Gestión de Políticas Públicas en Niñez, Adolescencia y Familia, titulado «Instrumentos para la Gestión de Políticas Públicas. Planificación, Monitoreo y Evaluación», a cargo del licenciado Martín De Paula.

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