Presenta:

Maggie Cullen, la futura voz del folklore, conquistó a todos en La Voz y planea un gran 2022

En exclusiva con MDZ, Magdalena Cullen habla de su emocionante paso por La Voz, su carrera como solista y sus proyectos en la música.
1157871.png

Con solo 20 años, Magdalena Cullen logró llegar a la semifinal de La Voz (Telefé), uno de los programas más populares del 2021, dónde músicos de todo el país compitieron demostrando su carisma y talento.

Maggie  se hizo muy presente entre los fanáticos del show y logró emocionar al país con su poderosa voz. También conmovió, con su talento y su personalidad, a músicos como Abel Pintos, Soledad Pastorutti y Mau y Ricky Montaner.

-¿De donde viene tu amor por la música? 

-Yo vivo con mis papás y con mis hermanas. Si bien mamá y papá no se dedican a la música, me  compartieron su amor por el folklore. La música siempre tuvo un lugar protagónico en casa. Crecí con eso ahí, quizás sin darme cuenta. Ya adolescente me separé un poco del folklore  sin pensarlo porque empecé a escuchar pop y otro tipo de música. Después, hace unos años redescubrí el folklore por todo el ambiente de la peña y demás. Ahí me di cuenta de que cuando era chiquita había agarrado todo eso y siempre había sido parte de mí. Mis papás fueron fundamentales. En casa no solamente se escuchaba folklore, sino también mucho rock nacional y trova.

-Durante tu paso por La Voz hiciste emocionar a músicos exitosos como Abel Pintos ¿Qué tratás de transmitir con la música?

-Creo que está buenísimo que la música pueda generar en otros lo que me genera a mí. Lo que trato de transmitir más que nada es el amor por mi país. Veo que en muchos jóvenes se fue perdiendo y que cada vez más la gente está mirando para afuera diciendo ‘¿Cuándo me voy?’. Eso es algo que no va conmigo. Quiero defender eso justamente y darle esperanza a los demás para meter fichas en Argentina. También quiero hacer llegar el mensaje de que el folklore no es de viejos y que enamore a más gente.

-¿Cómo fue trabajar con la Sole? ¿Qué destacás de ella?

-Yo casi que me metí al programa por la Sole. Para mí era un referente muy importante. Ella fue muy generosa conmigo. Terminó La Voz y me invitó a cantar con ella en el Movistar Arena. Fue espectacular. Todavía no lo puedo creer. Fue muy lindo y lo disfruté como muy pocas cosas este año. La admiro. Lo que destaco de ella es la generosidad. Además, es muy humilde, muy bajada a tierra, no pierde su humanidad y su cercanía con quien sea que hable.

-¿Cómo fue trabajar con Mau y Ricky? 

-¡Ellos son unos copados! Otro estilo muy diferente al mío. Nunca se me ocurrió que se iba a dar esa situación. Yo dije a estos tipos no les va a interesar lo que hago. Me sorprendieron por todos lados. Porque eran muy abiertos a aprender de los participantes, eso es muy loco con alguien que ya tiene una carrera hecha. Lo hacían en cámara y fuera de cámara también y eso para mí habla de una gran humildad. 

-¿Hay alguna anécdota de La Voz que recuerdes con emoción?

-Lo que más me quedó son los momentos fuera del estudio con los amigos que hice ahí. Me hice amigos muy cercanos. Compartíamos mucho fuera del programa. Terminábamos de ensayar y nos íbamos a la plaza. Ahí se generaba algo muy loco saliendo de Telefé. Había un disfrute que pasaba por la música y nos olvidábamos de la competencia, de lo que pasaba en el programa. Ahí nos juntábamos a cantar sin competir, se generó algo muy lindo. Esas cosas no te las olvidás.

-¿Qué aprendiste en el programa que te impulsa en tu carrera como solista?

-La Voz fue un gran descubrimiento porque yo no sabía ni que quería ni que podía ser cantante. Digamos que descubrí mi vocación en la música, descubrí lo que quiero hacer de acá en adelante y de qué modo lo quiero hacer, descubrí que puedo hacerlo aún con tanta exposición y que voy bien en ese camino.

-¿Cómo fue manejar esa exposición? ¿Sentís una nueva Maggie antes y después de La Voz?

-Yo no siento que haya cambiado. Si algo me daba miedo era no mostrarme como soy yo. Por suerte eso no pasó. Es más, me conocí mucho más a mi misma en ese lugar. Arriba del escenario creo que puedo ser totalmente transparente y me da mucha paz saber que estoy siendo sincera.

-¿Cómo te ves de acá a 5 años?

-Ahora voy a descansar para bajar un poco a tierra, ver todo en perspectiva y decidir. Porque estuve haciendo muchas cosas una detrás de la otra. Ahora me toca ordenarlo y discernir mi vocación en eso. Ver para dónde quiero ir. Porque sí, me veo cantando pero tengo que ver de qué modo y a dónde apunto. 

-¿Te imaginás más en folklore, rock o pop?

-A mí lo que más me gusta es el folklore y creo que puedo ayudar ahí. Tengo un fuerte foco en eso pero también sería lindo poder mezclarlo con otros géneros. Me gusta todo lo que es música latinoamericana y rock. Ahora estoy trabajando con productoras y gente que viene más de ese palo. Estoy conociendo mucho ese lado y me gusta y me entusiasma para trabajar. Pero bueno, el folklore es el foco más importante.

-¿Te imaginas seguir cantando con tus hermanas?

-¡Si! Por supuesto. Tenemos un grupo que se llama Las Cullen y cantamos folklore. Somos 4 mujeres cantando folklore y eso es innovador porque no hay muchos grupos así. Creo que se puede hacer mucho bien con eso. Ahora estoy viendo cómo puede ser compatible con mi carrera solista

-¿Vamos a seguir escuchándote?

-La idea es grabar. En febrero voy a ir a cantar a La Pampa y cuando vuelva  voy a empezar a grabar y sacar temas para que la gente pueda escuchar desde su casa. 

-Por último, después de un año tan movilizante, ¿Cuál es tu deseo para 2022?

-Y seguir cantando y disfrutando...