Santilli, candidato "de todo el antiperonismo", deberá esperar cuánto crecen los outsider y la economía
La Libertad Avanza y el PRO buscan un acuerdo antes de fin de año, mientras Hadad y Brito exploran un tercer espacio de centroderecha.
El PRO domina la convocatoria a una alianza electoral de centro derecha.
La virtual oficialización de Diego Santilli como candidato a gobernador disparó la posible concreción de una futura alianza política opositora en la Provincia de Buenos Aires que. además del PRO y La Libertad Avanza, también integre a la UCR, al menos a una parte mayoritaria de ese espacio.
“Estaría bueno, ideal, que Axel mantuviera la elección bonaerense diferenciada de la Nación. Ahí tendríamos la posibilidad de contener a todos, incluidos a los correligionarios de Construir Buenos Aires” contó un participante del oficialismo alineado con Emiliano Balbín, representante de Maximiliano Abad en el sistema radical provincial.
Construir fue el nombre que se dieron un grupo de dirigentes que pretenden volver a un radicalismo autónomo, que pretenden tener la Lista 3 como representación única. “A pesar de que nos traten de “Violetas”, si la elección se hace cinco meses antes que la nacional, todos van a entrar y en octubre tendremos la posibilidad de cada uno adherir o no a un candidato”.
Las condiciones que impondrán Karina Milei y Sebastián Pareja para un gran acuerdo son todavía un gran interrogante. Si bien ahora parece que todo puede cerrar naturalmente, lo que se vivió en la inauguración de la Casa de la Provincia de Buenos Aires, realizada en San Telmo, describió que el humor cambió y que la preocupación supera al optimismo. Que el presidente del partido en el orden bonaerense haya dicho que Santilli será el candidato no motivó a los pocos asistentes que hubo, lejos de las grandes manifestaciones que se hacían muy cerca de ahí, en Parque Lezama, otra coincidencia con el kirchnerismo cristinista.
“Nos van a tirar a todos por la ventana”, decían quienes se quejaban de la poca contención que tienen la mayoría de los dirigentes territoriales. Por otro lado también se podría divisar los “privilegios” entre los que entraron y no a la coqueta sede. También se observó cómo se elegían premiados y castigados fue a la hora de distribuir la información oficial partidaria. Los jefes dejaron al margen a un montón de dirigentes que no fueron invitados a las fotos de familia.
En tanto, dentro del PRO, hay una nueva división. Cristian Ritondo trabaja codo a codo con Diego Santilli para eliminar las PASO mientras que Jorge Macri y muchos dirigentes provinciales pretenden mantener esa herramienta a sabiendas que en el mundo que conduce El Jefe y define Javier Milei todos los días puede haber una sorpresa.
La “tercera opción también está latente y algunos siguen construyendo esos puentes”, reflexionó un experto operador multitarget del norte del Gran Buenos Aires que en estos días tuvo almuerzos y cenas buscando alguna luz en la oscuridad de la siempre fracasada “ancha avenida del medio”.
En 2018, Jorge Giacobbe había advertido que Macri iba a llegar muy desgastado a su posible reelección y consideró que debía ser María Eugenia Vidal la que revitalizara el proyecto. Eso no sucedió y volvió el kirchnerismo. ¿Cuán lejos está Javier Milei y su anarcocapitalismo de aquel proceso? Por eso se encendieron las alarmas de un cambio dentro de la “centro derecha”. Ante la posible crisis que provocaría la decisión de Patricia Bullrich de constituirse en una alternativa en estos momentos, la llegada de Daniel Hadad tiene mucho sentido.
El periodista, conocedor de todos los “secretos” del poder desde hace cincuenta años dado su profesionalismo y su construcción mediática logró que fueran a ver su presentación desde Mauricio Macri hasta Wado De Pedro, y gobernadores como Rogelio Frigerio, Alberto Weretilnek e Ignacio Torres, además de intendentes Peronistas, Radicales y Otros, una nueva reconstrucción del PRO.
Quien hace cuatro meses observó este reacomodamiento por el agotamiento del proyecto mileista, que empezó con Javier Milei y no tiene sucesor, fue Joaquín De la Torre, que también había advertido que “después del Mundial se despiertan todos”. Ahora, el exintendente y senador volvió a irrumpir con una idea novedosa pero, al mismo tiempo, demasiado osada. Separar veinticinco localidades del AMBA de la Provincia de Buenos Aires.
Una nueva división geográfica de la provincia de Buenos Aires
El Gran Buenos Aires está a tiro de ser “federalizada” de hecho. Si bien De la Torre impulsa la creación de un nuevo distrito federal que se divida en 25 municipios tal cual la división geográfica actual, la posible captación de las concesionarias de agua y cloacas, energía eléctrica y gas bajo un mismo holding empresario también impondrá un nuevo decisor en la zona más poblada del país.
“Mi idea es asimilar la realidad a lo que sucede actualmente. Que los municipios pasen a ser directamente distritos federales que tengan sus propios intendentes, pero que no sean parte de la Provincia de Buenos Aires. Casi todos los servicios que reciben los vecinos del Gran Buenos Aires, desde el transporte hasta la luz, el gas y las cloacas dependen de Nación”, insiste Joaquín De la Torre.
La única relación que mantendrá esta región, en el hipotético caso que prospere la discusión, sería sobre el salario de los maestros, policías y el Poder Judicial. Por eso, De la Torre propone sacarle a la provincia el 70% de su población pero quedándose con el 60% de la coparticipación, con lo que el “gobernador tendría más recursos para asistir al resto de los municipios del llamado "interior bonaerense".
La constitución de un mega holding empresario que controle la mayoría de las prestaciones impone discutir, al menos, qué hacer sobre esta populosa región, una de las más afectadas por el cambio de la matriz productiva y la “destrucción creativa”.
Esa discusión también tiene que incorporar la manera en que se financiarán los partidos políticos y los dirigentes hasta el ámbito que tendrán los intendentes de este nuevo circuito federal para incidir sobre qué deben hacer las prestatarias merece una revisión urgente.
Desde otro ángulo, Diego Valenzuela, acompañado por Patricia Bullrich, presentó este viernes un muy completo “semáforo fiscal” Menosimpuestos.com.ar para comparar las tasas que cobran los municipios de bonaerenses y su incidencia en los costos. El senador libertario tiene el lema “menos impuestos, más laburo” aunque el plan de Javier Milei deteriora directamente el cobro de cualquier impuesto o tasa por la pérdida de la capacidad productiva y el cierre de las pequeñas o micro pymes.
En 1930, cuando se formuló el cálculo de cómo se debían representar las diferentes regiones de la provincia, y se dividió políticamente en ocho secciones electorales, la Cuarta, compuesta por el corazón productivo bonaerense tenía casi la misma cantidad de habitantes que el Gran Buenos Aires, hoy esquilmada en su representación legislativa porque la norma sigue siendo la misma que hace casi un siglo atrás.
Los desequilibrios son tan grandes en todos los ámbitos que, más allá de federalización o no, algo hay que hacer para que en cada período de crisis caigan todas las inversiones de capital en la Provincia de Buenos Aires, como lo describió en su último informe, Marcelo Daletto.