ver más

Reino Unido cruzó a Javier Milei tras su discurso sobre Malvinas: "No hay dudas de nuestra soberanía sobre las islas"

El Gobierno británico salió a responderle al presidente argentino, que renovó los reclamos en su exposición en la ONU.


Mediante un comunicado, Gran Bretaña señaló que “el Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las islas Falkland (por Malvinas)”.

“El Presidente de Argentina hizo referencia a la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Falkland y las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur, tras lo cual el Reino Unido desea dejar asentada la siguiente declaración en el registro oficial. El Reino Unido no tiene ninguna duda acerca de su soberanía sobre las Islas Falkland y las Islas Georgias del Sur y Sándwich del Sur, así como sobre las áreas marítimas circundantes de ambos territorios”, expresa el documento publicado en redes sociales.

Para el Gobierno británico, “el Reino Unido mantiene firmemente su apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Falkland a la autodeterminación” y aclararon que los habitantes de las Islas “tienen tanto derecho como cualquier otro pueblo a determinar su estatus político y a procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural”.

La respuesta del Reino Unido a Javier Milei

Argentina hace referencia regularmente a resoluciones de las Naciones Unidas y a declaraciones diplomáticas regionales que llaman a negociaciones sobre la soberanía de las Islas Falkland. Sin embargo, estas no modifican ni disminuyen la obligación de las naciones de respetar el derecho jurídicamente vinculante a la autodeterminación”, apuntaron.

Para el Gobierno que conduce Andy Burnham, quien también disertó en la ONU, “la relación del Reino Unido con las Islas Falkland, y con todos sus Territorios de Ultramar, es una relación moderna basada en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro”.

“Argentina continúa negando que este derecho humano fundamental sea aplicable a los habitantes de las Islas Falkland, y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reclamo de soberanía. Este comportamiento es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que esperamos de una democracia”, plantearon en el escrito.

En ese marco, recordaron que en 2013 los isleños celebraron un referéndum donde ratificaron su pertenencia al Reino Unido.

“El resultado del referéndum fue que, con una participación del 92%, el 99,8% votó a favor de mantener el estatus actual de las islas como territorio autónomo del Reino Unido”, indicaron. Y señalaron que “los isleños han dejado clara su abrumadora voluntad de que las Islas Falkland sigan siendo un Territorio de Ultramar del Reino Unido. No puede haber diálogo sobre la soberanía a menos que los habitantes de las Islas Falkland así lo deseen”.

"El Gobierno del Reino Unido apoya de manera constante el derecho de los habitantes de las Islas Falkland a desarrollar sus recursos naturales. Esto constituye una parte integral de su derecho a la autodeterminación. El desarrollo de los recursos de hidrocarburos de las Islas Falkland es una actividad comercial legítima regulada por la legislación del Gobierno de las Islas. La legislación interna argentina no se aplica a las Islas Falkland”, agregaron.

A su vez, consignaron que “la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas no prohíbe el desarrollo económico ni desplaza el derecho de los isleños a la autodeterminación. Asimismo, la Resolución 31/49 no limita ni elimina los derechos de los isleños a determinar libremente su estatus político y a procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural”.

A su vez, reiteraron sus críticas a las sanciones que anunció el gobierno argentino contra las empresas que estén interesadas en explotar los recursos naturales en las islas y las zonas adyacentes: “Los continuos esfuerzos por obstaculizar y hostigar a las empresas internacionales involucradas en los hidrocarburos de las Islas Falkland -y, de hecho, en otras industrias de las Islas Falkland- constituyen un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y carecen de toda justificación en el derecho internacional. Además, obstaculizan los negocios globales y son incompatibles con el libre comercio”.