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Derecho a réplica en la ONU: cómo se gestó la respuesta de Argentina por las Malvinas

Pablo Quirno respondió al Reino Unido en la ONU por las Malvinas. Cómo se gestó el derecho a réplica y qué establece el reglamento del organismo.

Derecho a réplica en la ONU: cómo se gestó la respuesta de Argentina por las Malvinas.

Derecho a réplica en la ONU: cómo se gestó la respuesta de Argentina por las Malvinas.

El canciller argentino Pablo Quirno llegó al hotel ubicado sobre la Quinta Avenida, en Manhattan, cerca de las 22, después de una jornada cargada de actividades junto al presidente Javier Milei en Nueva York. Sin embargo, antes de retirarse del recinto de Naciones Unidas había protagonizado una intervención que no estaba prevista inicialmente en su agenda: la respuesta argentina al Reino Unido por las Malvinas.

La decisión surgió durante el discurso del primer ministro británico Andrew Burnham ante la Asamblea General de la ONU. El funcionario mencionó a las islas como las “Falklands” y sostuvo que el Reino Unido se mantendría firme frente a cualquier amenaza al orden jurídico, además de defender el derecho de sus habitantes a la autodeterminación.

La delegación argentina siguió atentamente la intervención y consideró que correspondía responder. Quirno pidió entonces ejercer el derecho a réplica, una herramienta contemplada por el reglamento de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que un Estado pueda contestar una intervención realizada por otro país.

Cómo se gestó el derecho a réplica de Argentina

Según explicó Quirno ante periodistas, la respuesta surgió de un equipo que permanece atento a las exposiciones de los distintos países durante las sesiones de Naciones Unidas. El canciller contó que escucharon la referencia de Burnham a las “Falklands” y decidieron utilizar el mecanismo de réplica.

“Están ilegalmente ocupadas por el Reino Unido”, sostuvo Quirno desde el recinto de la ONU. Luego reafirmó el compromiso argentino con una solución pacífica y reclamó que Londres cumpla con sus obligaciones en materia de descolonización y con las resoluciones vinculadas a la disputa.

¿Qué tiene que pasar para que un país pueda ejercer el derecho a réplica en la ONU?

El mecanismo utilizado por Argentina está contemplado en la Regla 73 del Reglamento de la Asamblea General. Allí se establece que, una vez cerrada la lista de oradores, la Presidencia puede conceder a un Estado el derecho a contestar cuando un discurso posterior haga aconsejable esa respuesta.

Además, las recomendaciones incorporadas al reglamento señalan que las delegaciones deben utilizar este recurso con moderación y que las intervenciones deberían ser lo más breves posible. Como regla general, las respuestas se realizan al final de las sesiones.

Por eso, el derecho a réplica no significa que cualquier país pueda interrumpir un discurso para contestarlo inmediatamente. Primero debe producirse una intervención que motive la respuesta y, en el marco del procedimiento correspondiente, la Presidencia debe conceder el uso de la palabra. En este caso, la intervención de Burnham sobre las Malvinas fue el punto que desencadenó la respuesta argentina.