Qué dijo Alfredo Cornejo sobre la baja en la edad de imputabilidad y cómo impactaría
El mandatario dio su opinión respecto al proyecto de ley que se debatirá en el Congreso. Cómo es la situación en Mendoza.
Esteban Allasino, Alfredo Cornejo, Natalio Mema y Marité Baduí
Prensa GobiernoEl gobernador Alfredo Cornejo respaldó este miércoles el debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad y también en la aprobación de la ley, aunque puso el foco en las consecuencias concretas que tendrá para las provincias, tanto en materia de seguridad como de recursos.
“No quiero que se generen expectativas de que por el solo cambio de la ley vamos a resolver problemas que son endémicos”, advirtió el mandatario este miércoles en diálogo con la prensa, al señalar que la delincuencia juvenil responde a otro tipo de dinámicas "que no se solucionan" únicamente con una modificación normativa.
Para el gobernador, existe un grupo reducido pero persistente de menores que ingresa muy tempranamente en circuitos delictivos. “Es un cierto grupo de personas que caen en la delincuencia juvenil a muy escasa edad y que realmente no son imputables. Incluso hasta organizaciones criminales aprovechan esa inimputabilidad para cargarle delitos”, sostuvo.
El mandatario aclaró que el Gobierno provincial acompaña la iniciativa (tal como ya lo ha manifestado la ministra de Seguridad, Mercedes Rus), aunque sin una postura cerrada sobre desde qué edad debería empezar a contar. “Si tiene que ser 13 o 14 años, no tenemos una opinión muy formada. Lo saben mejor quienes se dedican específicamente a eso”, indicó.
Cómo cambiaría el panorama carcelario en Mendoza y los recursos
Cornejo remarcó que cualquier modificación implicará un cambio estructural en los sistemas de infancia, seguridad y penitenciario de las provincias, al asegurar que "cualquier baja de la edad de imputabilidad incorporará a mucha más gente que hoy está en la tutela del Estado”.
De esta forma, señaló que en el ex-Cose (hoy Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil) "hay alrededor de 80 chicos con condenas, pero hay más de 300 que están con la tutela del Estado, que han cometido delitos graves, pero no están en encierro”, precisó.
Según Cornejo, la reforma “va a traer un nuevo público para nuestro sistema penitenciario” y obligará a incrementar la infraestructura y el presupuesto provincial. “No es lo mismo tener 300 chicos más detenidos que tener 80”, enfatizó, en términos que si bien la ley no es retroactiva, a futuro impactaría aproximadamente en ese promedio.
Consultado sobre si la Nación deberá hacerse cargo de los recursos adicionales, Cornejo opinó que "sin dudas las provincias tienen que estar bien financiadas para cumplir estos cambios de presupuesto”.
Finalmente, insistió en moderar las expectativas sobre la eficacia inmediata de la reforma. “Quiero bajar la expectativa de que un mero cambio de ley pueda ser la solución”, remarcó, y recordó que Mendoza viene aplicando un plan de seguridad “que obtiene éxito en los delitos violentos, pero no en el resto, que se han mantenido bastante estables”.