Paro docente en Provincia convocado por gremios disidentes: denuncian presiones del gobierno de Axel Kicillof
Docentes paran por 48 horas y rechazan el aumento aceptado por el Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense. Denuncian presiones del ejecutivo y gremios “afines“ a Kicillof para frenar la medida de fuerza.
Gremios docentes disidentes le paran por 48 Hs a Kicillof, marcándole la cancha al Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense
Archivo MDZTras la aceptación del Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense, al 7% de aumento – pagadero en dos tramos- ofrecido por el gobierno de Axel Kicillof, la Asociación de Maestros de la provincia de Buenos Aires y el SUTEBA Multicolor, rompieron la tregua convocando a un paro por 48 horas. Denuncian presión del poder Ejecutivo y gremios “afines” para desarticular el paro docente.
La medida de fuerza de los gremios docentes disidentes, contaría con el apoyo de maestros afiliados a sindicatos que integran el Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense. Por lo que el paro docente del martes 14 y miércoles 15 de julio, tendría un impacto importante en las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires.
Gremios disidentes denuncian presiones a maestros para boicotear el paro docente
El SUTEBA Multicolor, principal piedra en el zapato del gremio conducido por Baradel, junto a la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires, decidieron capitalizar el descontento de las bases docentes, ante la pasividad del Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense con el gobierno de Kicillof, convocando al paro docente con la consigna “Los docentes no aceptamos salarios de indigencia”.
Según Claudio Vigne, Secretario General de la Asociación de Maestros de la provincia de Buenos Aires, la medida de fuerza que arranca el martes tendrá una importante adhesión en las escuelas públicas de todo el territorio bonaerense.
Por este motivo denunció ante MDZ que el Ejecutivo provincial y delegados sindicales de los gremios que integran el Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense presionan a los maestros para que no adhieran al paro docente. “En concreto las presiones a los docentes con el descuento de haberes si paran vienen desde la Dirección General de Escuelas de la provincia y lamentablemente por parte de quienes se suponen son compañeros del Frente Gremial deslegitimando la media de fuerza, mientras son ellos los que firmaron la paritaria a espaldas de los docentes ”, afirmo el dirigente gremial disidente.
Agregando: “El aumento que acordaron representa en el sueldo inicial $24.000. De los cuales al básico van $ 16.330, $6.600 al código 455 que es un ítem que se paga a los docentes que tienen hasta dos cargos; y una cosa media ridícula es el incremento de $1.435 al incentivo docente”.
Por otra parte, Claudio Vigne denunció que “la Dirección General de Escuelas de la Provincia está enviando notificaciones a las escuelas de que la medida de fuerza no fue notificada, cuando notificamos 24 horas antes por mesa de entradas al ministerio de Trabajo y a la titular de la Dirección de Escuelas de la provincia, Flavia Terigi”.
Por lo que catalogó la presión del Ejecutivo provincial como un acto de "persecución política y económica", advirtiendo que "la dignidad docente no se descuenta, no se persigue y no se arrodilla".
Es de destacar que en la segunda jornada del paro docente en la provincia de Buenos Aires, los maestros se movilizaran a la Dirección General de Escuelas.
Salarios en la línea de la indigencia
El argumento de la media de fuerza impulsada por la Asociación de Maestros de la provincia de Buenos Aireas y el SUTEBA Multicolor, expone la cruda realidad del bolsillo de los docentes bonaerenses.
Los sectores disidentes sostienen que el acuerdo firmado por el Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense condena a la docencia a la pobreza extrema. "Hoy, el sueldo de un maestro bonaerense está más cerca de la línea de indigencia que de la de pobreza. Trabajar doble y triple turno ya no alcanza para pagar el alquiler", denunciaron a través de un duro comunicado, exigiendo un salario docente de $2.800.000, equivalente al valor de la canasta básica familiar. Desde su perspectiva, "Buenos Aires es la provincia más rica" del país, por lo que consideran inadmisible la falta de recursos destinados a los maestros.
Asimismo, acusan a Axel Kicillof de aplicar un "cinismo absoluto" al discursear sobre la defensa de la educación pública mientras licúa los ingresos de los docentes, señalando que la provincia replica el "manual de crueldad del gobierno nacional" en materia de desregulación y persecución sindical.
Además de pedir un aumento que saque a los docentes bonaerenses de la indigencia, reclaman por el colapso de IOMA, el vaciamiento del Instituto de Previsión Social (IPS) y las fallas en el sistema digital "Mis Licencias".
Para los sectores docentes disidentes, los sindicatos que integran el Frente Gremial de Unidad Docente bonaerense abandonaron la representación real de los maestros por su "afinidad” con el gobierno de Kicillof.



