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Para el Gobierno, la liberación del gendarme Nahuel Gallo no será inmediata

En la Casa Rosada trabajan para la excarcelación de Nahuel Gallo que puede darse a lo largo de este año pero para la cual dependen de servicios de inteligencia extranjeros.


Mientras la familia del gendarme Nahuel Gallo no pierde las esperanzas de su pronta liberación, en la Casa Rosada prefieren poner paños fríos a las expectativas y creen que su excarcelación como prisionero político en Venezuela no será inmediata. De hecho, Argentina no tiene representación diplomática en Venezuela y sus intereses son representados por Italia, por lo que eventuales gestiones para la liberación de Gallo se realizan a través de diplomáticos extranjeros los cuales informan de sus movimientos a la Casa Rosada.

Nahuel Gallo preso político en Venezuela

“Hay factores que pueden retrasar la situación”, expresan en Nación ante el panorama abierto tras la captura de Nicolás Maduro. “Hay factores sobre los que no tenemos detalles completos que pueden retrasar la situación. El panorama no es claro”, sostienen en Nación. El Gobierno se informa mediante comunicaciones con funcionarios extranjeros y reportes de inteligencia principalmente de los Estados Unidos (CIA), Israel (Mossad) e Italia (AISE).

“La información que tenemos no es propia. Dependemos del trabajo de los aliados y de los detalles que estén dispuestos a compartir”, amplían en la Casa Rosada sobre las negociaciones que pueden establecerse para acelerar la liberación de Nahuel Gallo.

La estrategia del Gobierno apunta a combinar un perfil público prudente con un monitoreo técnico permanente, para evitar que las gestiones se vean obstaculizadas. En el Ejecutivo estiman que la liberación del gendarme ocurrirá durante 2026, aunque supeditan cualquier avance al proceso de transición en Venezuela, posterior a la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

En la Casa Rosada remarcan, de todos modos, que el panorama sigue siendo incierto y que el conflicto “no está saldado”. Dentro del oficialismo describen la transición como un proceso “lento” y no prevén elecciones, al menos, durante el próximo año. “Primero Estados Unidos tiene que ver si le cumplen acuerdos”, añaden.