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Los puentes "de la vergüenza" de la ruta 40 siguen paralizados y no llegan al 50% de avance

La reconstrucción de los cruces sobre Los Chañares y Los Pozos en el Valle de Uco no llegan al 50% de avance. Ya pasaron dos gestiones y todavía no tienen fecha de finalización.


Los trabajos de reconstrucción de los puentes caídos de la ruta nacional 40 en Mendoza se han convertido, junto a la doble vía a San Juan, en uno de los ejemplos más claros de la paralización que atraviesa la obra pública nacional y en la desidia gubernamental en cuanto al anuncio y concreción de los trabajos.

A más de seis años del derrumbe del primer puente (el del arroyo Chañares) y cinco años después de la caída del segundo (sobre el arroyo Los Pozos), los trabajos todavía no llegan a la mitad de ejecución y acumulan el paso de dos presidentes, varios administradores de Vialidad Nacional y distintos anuncios de progreso de las obras que no han logrado traducirse en un trabajo terminado.

El propio gobernador Alfredo Cornejo ha calificado la situación como "vergonzosa" (en una entrevista con Los Andes en 2024), teniendo en cuenta que estos puentes no necesitan una inversión monumental para finalizarlos, y menos si se tiene en cuenta el flujo de recursos que maneja la Nación, que de igual manera ha decidido retirarse de las obras públicas nacionales, en especial las viales.

Otra promesa de reactivación de los puentes

De igual manera, las promesas de reactivación y finalización de las obras, tal como nos tiene acostumbrada la política argentina, se renuevan año tras año. Desde Vialidad Nacional, organismo que debe garantizar en base al Gobierno Nacional los recursos, se han limitado a informar que los trabajos se mantienen "en progreso".

En tanto, desde el Gobierno Provincial señalaron esta semana a MDZ Online que "hay movimientos nuevamente" para retomar una obra que el Gobierno año tras año ha dicho que no está ni suspendida ni paralizada, pero que el avance es lento.

Según información oficial de parte de Vialidad Nacional, que tiene como directora en Mendoza a Emilce Lozano, la reconstrucción de los puentes sobre los arroyos Los Chañares y Los Pozos presenta al mes de julio un magro avance general del 45% por parte de la empresa Vialmani.

Estos seis años son un reflejo concreto del extenso recorrido de una problemática que comenzó como una emergencia vial y terminó atravesando diferentes etapas políticas y económicas sin encontrar todavía su punto final.

La caída de los puentes

La historia comenzó el 8 de febrero de 2020, durante la presidencia de Alberto Fernández. Una fuerte tormenta provocó el colapso del puente sobre el arroyo Los Chañares, uno de los principales pasos de la Ruta 40 entre el Gran Mendoza y el Valle de Uco.

Un año después, en febrero de 2021, otro temporal destruyó el puente sobre el arroyo Los Pozos. La situación obligó a declarar la emergencia vial y aceleró la necesidad de una solución definitiva.

Sin embargo, la respuesta no ha llegado con la velocidad esperada. Ni siquiera a paso lento.

Entre estudios, proyectos ejecutivos, procesos licitatorios y readecuaciones técnicas, la reconstrucción comenzó a tomar forma recién durante los últimos años de la gestión de Fernández. La obra quedó a cargo de la empresa Vialmani e incluyó no sólo la construcción de nuevos puentes sino también importantes defensas hidráulicas destinadas a evitar que futuras crecidas repitieran la historia.

Cuando Javier Milei asumió la Presidencia en diciembre de 2023, los trabajos ya estaban en marcha aunque se habían ralentizado en los últimos meses de la gestión de Fernández.

Pero el nuevo contexto económico y la decisión del Gobierno nacional de reducir al mínimo la inversión en infraestructura modificaron el escenario de la obra pública en todo el país y cientos de proyectos fueron paralizados, renegociados o ralentizados como consecuencia del ajuste fiscal impulsado por la Casa Rosada.

Aunque la reconstrucción de los puentes de la Ruta 40 logró mantenerse dentro de las obras que continuaron recibiendo financiamiento -la doble vía a San Juan quedó "neutralizada"-, el ritmo de ejecución quedó muy lejos de los plazos originales. Lo que en un principio se proyectó como una intervención un año y medio hoy acumula más de seis años desde el primer derrumbe sin una fecha concreta de inauguración. Por ejemplo, a fines del 2024 las obras llegaban al 20% de avance y en la actualidad apenas llega al 45%.

Falta de obras aluvionales, la causa del colapso de los puentes

La caída de ambos puentes tienen origen en la falta de obras aluvionales que debían realizarse tanto en los momentos cuando se construyeron los puentes, como así también una falta de control de parte del Estado por las extracciones mineras (de áridos) aguas arriba, que generaron las condiciones para horadar el terreno y modificar las condiciones de los arroyos.

De hecho, el puente sobre el arroyo Los Pozos había tenido -en teoría- un mantenimiento por parte de Vialidad Nacional días antes de su colapso, con construcción de defensas aluvionales y refuerzos de pilas, lo que "resguardaría la integridad de la conexión vial para aumentar la seguridad vial".

Como contó MDZ en 2024, la Dirección de Hidráulica realizó un análisis de la cuenca 4 meses antes del primer colapso del segundo puente (en octubre 2020) e inspeccionó las canteras de la zona, con una conclusión determinante, que advirtió falta de controles, desvío de cursos naturales de los arroyos y excesos en las actividades.

"Como consecuencia inmediata de la actividad antirreglamentaria se ha desviado el rumbo de los cauces, se ha dejado un gran volumen de material dentro de los arroyos, se ha cambiado la pendiente de equilibrio de los mismos, afectando seriamente la infraestructura que cruza mencionados arroyos (...) Esta situación genera en la actualidad un riesgo manifiesto de daño potencial sobre de la infraestructura de los puentes de la Ruta nacional N°40 y de otras obras de infraestructura que cruzan los arroyos en las cercanías de los puentes, con la amenaza que esto conlleva, en las vidas y bienes", advertía la Dirección de Hidráulica.

Además, le pedía a la Dirección de Minería que tomara medidas urgentes, ya que se mencionaba la actividad irregular de las canteras Roselvira de Alberto Sargo SRL; Cantera Sandra de Alberto Sargo SRL; Cantera Pérez Polo; Cantera Anchoris 50 y Cantera Palumbo.

"La explotación de minerales ejecutada por las canteras ubicadas aguas arriba y aguas debajo de los puentes que cruzan el Arroyo Los Pozos, los Arroyos Chañares Herrados Norte y Sur, y del Arroyo Tierras Blancas no se están ejecutando según el marco normativo vigente que rige la actividad, sin permiso de la Dirección de Hidráulica y generando problemas de estabilidad o impacto estructural", indicaban la Dirección de Hidráulica.

Incluso antes, en febrero del 2020, solicitaron la "paralización" de los trabajos mineros en la zona. "De los relevamientos en terreno se observó que en todos los puentes que cruzan los arroyos se continúa con la actividad. Esta actividad que se viene realizando hace varios años se ha realizado de manera descontrolada, no acatando las empresas la normativa vigente de la Dirección de Minería, ni la de la Dirección de Hidráulica", decía el documento oficial.

De parte de Vialidad Nacional en su momento, la defensa de Guillermo Amstutz (extitular en esa época) fue que las intensas lluvias "sobrepasaron cualquier dato histórico" y que fueron causa importante para la caída.

El desenlace de todo es conocido.

Cómo están las obras en la actualidad

Los datos oficiales muestran que todavía resta una parte sustancial de los trabajos. En el puente sobre el arroyo Los Pozos, la obra hidráulica registra un avance del 80% y los muros de defensa alcanzan el 60%. Los estribos y las vigas ya fueron completados, pero aún faltan el tablero, los accesos y los drenajes necesarios para habilitar la circulación.

La situación es similar en Los Chañares. En el sector norte, los pilotes para las defensas hidráulicas presentan un avance cercano al 50%. En Chañares Sur, el azud hidráulico alcanza el 50% y los muros de defensa el 60%. Uno de los estribos ya fue terminado, el otro se encuentra al 70% y las vigas están construidas pero todavía no fueron montadas.

Mientras tanto, los automovilistas, en su mayoría mendocinos, siguen transitando por soluciones provisorias como by pass instaladas tras los derrumbes, que hoy por hoy han sido lamentablemente naturalizadas. Mientras tanto, nos encaminamos a cumplir el séptimo año desde el colapso del primer puente sin que exista todavía una fecha cierta para su finalización.