La interna peronista vuelve a golpear a Axel Kicillof y le traban en el Senado sus dos banderas en Salud
El gobernador recibió un mazazo en el Senado. La interna peronista le freno en la comisión de salud la fábrica estatal de remedios y la reforma sanitaria.
Duro traspíe de Axel Kicillof en el Senado bonaerense por la interna peronista
Archivo MDZAxel Kicillof chocó nuevamente con la realidad de no tener un número considerable de “soldados” propios en la Legislatura bonaerense y el fuego amigo de la interna peronista se lo volvió a marcar. El pasado martes le trabaron en el Senado sus dos proyectos en salud con los que buscaba mostrar algo de gestión en su último año de gobierno.
El golpe que trabó los ambiciosos proyectos para la creación de una farmacéutica estatal bonaerense y un Sistema Integrado de Salud dependiente del Ejecutivo, provinieron del pase de facturas de un histórico Barón del Conurbano - al que la vicegobernadora Verónica Magario le cortó el micrófono en plena sesión cuando pretendió exponer sus truncos programas de emergencia sanitaria y alimentaria para el conurbano- y de la negativa del kirchnerismo. Además de los votos en contra de los senadores opositores que integran la Comisión de Salud de la Cámara Alta.
La interna peronista detono la comisión de Salud del Senado bonaerense
A priori, tras la visita del ministro de Salud Nicolas Kreplak al Senado, el dictamen de la Comisión a los proyectos del gobernador parecía una formalidad ya que el peronismo tiene mayoría. Es más, hasta la oposición daba por sentado que no podían frenar las iniciativas de Axel Kicillof. Pero lo que no tuvo en cuenta el gobernador fue que estaba entrando en una trampa de arena.
De los nueve senadores que integran la Comisión de Salud, cinco son de Fuerza Patria y los cuatro restantes corresponden a La Libertad Avanza, el PRO y la UCR, quienes marcaron su rechazo argumentando que el peronismo los usara para subordinar intendentes, de “agencia de empleo para colocar militantes” y como otra caja de recaudación. Pero al tratarlo el kicillofismo sintió en la espalda el frío de la “puñalada trapera” y decidieron “desechar” los proyectos evitando una derrota aplastante.
La venganza, el plato frío que sirvió Mario Ishii
A la hora de levantar la mano, los cuatro senadores alineados con el kirchnerismo y el PJ tradicional le soltaron la mano al presidente de la Comisión de Salud, el kicillofista Pedro Borghini. Lo loco es que los proyectos, si bien son las banderas de gestión que busca mostrar Axel Kicillof, son de La Cámpora.
El episodio más surrealista de la jornada, por llamarlo de alguna manera, fue protagonizado por Mario Ishii. Conectado de manera virtual, el cacique de José C. Paz fue quién, con la sangre en el ojo porque no le dieron cabida en calle 6 a sus proyectos de emergencia para el Conurbano, trabó con idas y vueltas las iniciativas impulsadas por el gobernador.
La maniobra de Mario Ishii no se esconde en un acuerdo de las tribus peronistas para limar a Kicillof, solo tiene sed de venganza. El histórico Barón del conurbano, de licencia en su municipio, sigue dolido con el gobernador por el “destrato” y lo hizo saber avisando secamente que no iba a acompañar nada "así como estaba redactado".
Motivo por el cual, con la tropa propia dividida, al kicillofismo no le quedó más remedio que mandar los proyectos "a estudio", como una salida elegante.
La Cámpora y el kirchnerismo también le marcaron la cancha a Kicillof
El bloqueo a los proyectos en salud de Kicillof no terminó con “la venganza” del Barón de José C. Paz. El ala cristinista/camporista de la comisión, representada en figuras como Sergio Berni, Mónica Macha y Roxana López, también sumó objeciones conceptuales a las iniciativas que dejaron pedaleando en el aire a los emisarios de la Gobernación.
Para la fábrica estatal de medicamentos, el articulado habilita el ingreso de capitales privados con hasta un 49% de participación. Paradójicamente, los senadores kirchneristas/camporistas le cuestionaron a Kicillof que abra la puerta “al mercado”, afirmando que “La salud no es un negocio”. Y hasta se mostraron sorprendidos de que el proyecto incluyera la elaboración de cosméticos, protectores solares y champús.
En cuanto al Sistema Integrado de Salud, la unificación del sistema coloca al Ministerio de Salud bonaerense como un órgano de control agresivo. La idea de que el Estado regule a los efectores privados encendió alarmas en la Asociación de Hospitales, Clínicas y Establecimientos de Alta Complejidad (ACLIBA) y en la Federación de Clínicas (FECLIBA).
Las entidades de la salud privada de la provincia de Buenos Aires pidieron una reunión urgente con el ministro Nicolás Kreplak para frenar lo que consideran un avance indebido sobre la libertad de instalación de centros médicos y consultorios.
El fantasma de IOMA sobrevoló la comisión legislativa
En el trasfondo del debate de la Comisión de Salud también se tocó la realidad que atraviesa la gestión bonaerense en salud y desde la oposición pusieron sobre la mesa la situación de IOMA, recordando que cuando el ministro fue a hablar al Senado solo se enfocó en los dos proyectos de Kicillof, evitando hablar del estado de la obra social y responsabilizando al Gobierno nacional de la situación de la obra social de los estatales bonaerenses.
“Fue muy penoso. Vino a hablar solamente de dos proyectos y no quiso tratar un tema tan importante como el IOMA, dando a entender que la culpa la tiene el PAMI ", cuestionó el jefe de la bancada libertaria, Carlos Curestis, agregando que “mientras el ministro daba un monólogo, afuera había bonaerenses reclamando por la salud y familias acampando en IOMA”.
Atrapado por la interna peronista en la Legislatura bonaerense el gobernador Axel Kicillof vuelve a comprobar en carne propia que su mayor enemigo no está en Balcarce 50, sino en las bancas de su propia coalición.



