Guerra sin cuartel en el Senado bonaerense: Verónica Magario y Sergio Berni se dieron con todo en la 1° sesión del año.
El Senado bonaerense sesiono por primera vez en el año. El recinto fue escenario de la interna peronista. La reapertura del palco de prensa, tras dos años de “veda”, estuvo marcada por controles excesivos
La interna peronista opaco la primera sesión del año del Senado bonaerense
Jose Luis Carut MDZEl Senado bonaerense esperó 8 meses para tener una sesión ordinaria, pero el regreso quedo opacado por el peronismo que utilizo el recinto para dirimir su interna. Los testigos privilegiados de la disputa entre Verónica Magario, por un lado, Sergio Berni y Mario Ishii, fuimos los periodistas que- luego de dos años- volvimos al Palco de Prensa.
En la previa de la primera sesión del año, el corrillo era que Sergio Berni, quién debutaba como jefe del bloque oficialista, se la iba a “pudrir” a la presidente de la Cámara Alta, Verónica Magario. Otro que tenía la sangre en el ojo contra la vicegobernadora y gran parte de sus compañeros de bloque era Mario Ishi, que juró tomar revancha, porque no permitieron que sus proyectos de emergencia alimentaria y emergencia en salud sean tratados sobre tablas.
El primer round en el Senado bonaerense: "Esto es un desorden"
Apenas comenzada la sesión, se dio el primer encontronazo. El jefe de la bancada oficialista cruzo a Verónica Magario por el tratamiento de la renovación de las licencias de Florencia Saintout (Instituto Cultural) y Gabriel Katopodis (Ministro de Infraestructura). Sergio Berni, alineado con el kirchnerismo, pidió la palabra para impugnar el manejo administrativo del Senado bonaerense.
A viva voz, el exministro de Seguridad de Kicillof, dijo: "Estoy un poco mareado. No sé cuántos senadores somos. Tenía entendido que éramos 46. Necesitamos reordenar este despelote". Y no contento con eso, cuestionó “las dudosas” normativas para aprobar licencias antes de la asunción formal de la nueva composición de la Cámara Alta. En el revoleo, cargó contra la situación del libertario Diego Valenzuela, denunciando que el exintendente de Tres de Febrero figuraba integrando comisiones legislativas antes de que caducara formalmente su licencia.
Magario no se achicó ante el ataque de Berni, recogió el guante y le respondió amparándose en el reglamento interno; recordándole al jefe de la bancada oficialista que las licencias se habían votado en el período extraordinario y que la vigencia es de seis meses, cerrado su respuesta de manera tajante: "Hay 46 senadores".
Ante la respuesta, Berni intentó forzar una moción para regularizar la situación que para él era “dudosa”, pero la mayoría de los senadores rechazó el pedido. Por lo que el primer round se lo llevo Verónica Magario.
Esto dejó herido a Berni, que no se esperaba el desplante del resto de los legisladores y mucho menos de los propios; algo que quedó en evidencia cuando Carlos Curestis, presidente del bloque de La Libertad Avanza, pidió pasar a un cuarto intermedio y su par de la bancada oficialista respondió: “¿Para que?”, recibiendo como respuesta del libertario: "Para que nos reunamos los presidentes de bloques". A lo que Berni retrucó: “Está bien, se lo damos”, pero nunca se fue del recinto pese a los insistentes llamados del senador del PRO, Guillermo Montenegro, que ofició como jefe de los amarillos.
La realidad era que todavía el Senado bonaerense no había definido sus representantes en el Consejo de la Magistratura, una disputa abierta entre La Cámpora y Kicillof, perdida por el gobernador.
Segundo round: Magario cortó micrófonos
Lejos de apaciguarse las aguas, la trifulca sumó un nuevo capítulo cuando el senador y alcalde en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii, tomó la palabra para vengarse de no haber podido llevar al recinto sus proyectos.
Ishii estalló contra la gobernación; acusando al entorno de Kicillof y a Magario, de bloquear en Labor Parlamentaria el tratamiento sobre tablas de sus proyectos de Emergencia Alimentaria y Sanitaria, para dilatar el debate en comisiones. "Yo le dije al Gobernador que camine un poco por el Conurbano, pero no lo ha hecho", lanzó con dureza el hombre del poncho.
Al cumplirse los cinco minutos reglamentarios de alocución, Magario le cortó el micrófono a Ishii, que siguió hablando a viva voz unos segundo más. La jugada de la vicegobernadora provocó la inmediata reacción de Sergio Berni, quien salió en defensa de su compañero de bloque, denunciando censura y exigiendo que cada senador pueda hablar el tiempo que deseara.
El jefe de la bancada peronista, pidió nuevamente una moción para que Mario Ishii pueda continuar con su exposición y hasta sus propios compañeros de bloque le dieron la espalda, salvo Malena Galmarini, que se abstuvo de votar. Motivo por el cual, el intendente paceño, en uso de licencia, la miró preguntándole por qué y le dio una carpeta con fotos para que vea la emergencia en la que está sumergida José C Paz, municipio gobernado por el peronismo desde su creación en 1995 y del cual Ishii, con algunas interrupciones legislativas, es intendente. digamos, de manera ininterrumpida desde 1999.
Tras la segunda derrota consecutiva, Berni pide la palabra y hace una defensa encendida de Cristina Kirchner, cargando contra Axel Kicillof y Verónica Magario. Motivo por el cuál la vicegobernadora, argumentando que había hecho uso de los 10 minutos que tenía para hablar, le corta el micrófono, provocando una nueva reacción de furia del exministro de seguridad de Kicillof.
Tercer round y campana final
Para coronar el contraataque hacia Verónica Magario, Sergio Berni vuelve a pedir la palabra antes del cierre de la sesión, y carga contra la larga inactividad en el Senado bonaerense. Lanzando una propuesta que cayó como una bomba en el recinto: sugirió que, dado que el Senado permaneció paralizado durante más de seis meses, tras el recambio legislativo, el Poder Ejecutivo debía recuperar los sueldos y gastos de funcionamiento de la Cámara Alta para donarlos a los hospitales públicos de la provincia.
Visiblemente molesta, la vicegobernadora lo liquidó de inmediato: "Presente un proyecto referido a su propuesta", le replicó antes de dar por terminado el intercambio verbal y cerrar la sesión.
Lo que dejo la primera sesión del año del Senado bonaerense
Además de un nuevo capítulo de la interna peronista, en la primera sesión ordinaria del año del Senado bonaerense ocurrieron otras cosas.
La primera, Verónica Magario habilitó el ingreso de periodistas, tras cerca de dos años, al Palco de Prensa. Eso sí, las acreditaciones fueron solo para esa sesión; por lo que se abre un interrogante con lo que pasará en próximas sesiones. A los periodistas nos dieron una pulserita que el personal de seguridad se encargó de decirnos, en los 30 metros que separan Pasos Perdidos del Palco de Prensa: “Las pulseras tienen que estar a la vista”; como si estuviéramos asistiendo al “Magario-Palooza”.
Tampoco faltaron las recomendaciones del personal de prensa del senado para que no hagamos ruido, tengamos los celulares en silencio, no filmemos ni transmitamos en vivo la sesión y que no saquemos fotos con teleobjetivo. Pero la frutilla de la torta fue cuando terminó la sesión y salimos del Palco a hablar con los legisladores. Personal de seguridad cruzó una cinta impidiendo la salida de la prensa hasta que Magario dejó el recinto y detrás de ella la mayoría de los senadores oficialistas.
Es de destacar que, antes de que terminara la sesión Sergio Berni, unos minutos antes de que Magario le cortara a el micrófono, se dio vuelta y mirando al Palco de Prensa dijo: “Les prometí que en la primera sesión ordinaria el palco iba a estar abierto. Esto es magia, está abierto. Así que bienvenidos nuevamente al recinto de la casa del pueblo”.
La segunda, el Senado bonaerense designó a sus representantes en el Consejo de la Magistratura. Los legisladores titulares son: por el oficialismo Sergio Berni y por la oposición la senadora de La Libertad Avanza, María Luz Bambaci. En tanto el representante suplente por la Cámara Alta será el oficialista Fernando Coronel, referenciado en el intendente de Ensenada, Mario Secco.
Tras la sesión Carlos Curestis, presidente del bloque de Senadores de La Libertad Avanza, dijo a MDZ: “Estamos contentos porque después de tanto tiempo pudimos sentarnos en la banca, más allá de que no se trataron cuestiones importantes. Hay más de 300 proyectos que por suerte van a empezar a tener movimiento cuando comencemos a tratarlos en las comisiones; y hoy quedó bien claro los graves problemas que tiene el oficialismo con sus internas, sacaron los ‘trapitos al sol’”, y chicaneando al peronismo, disparó: “Ahora tenemos que aguardar que no esperen a diciembre para volver a llamarnos a una sesión”.
La perlita
El senador de Fuerza Patria, Jorge Paredi, estaba en modo mundial. Ya que entró al recinto con una vuvuzela que hizo sonar en reiteradas oportunidades. Según dijo a un colega, fue para festejar el cumpleaños de Messi y el desempeño de la albiceleste en el Mundial.



