La inspectora de cauce que denunció contaminación y fue echada por el Gobierno será candidata en Maipú
María Emilia Scatolón denunció la contaminación del agua con petróleo. Irrigación la echó por problemas en la rendición de cuentas.
El agua contaminada que denunció la inspectora que ahora es candidata en Maipú.
Walter Moreno/MdzEste sábado se cumplió el plazo que tenían los frentes electorales para presentar su lista de candidatos de cara a las elecciones municipales del 22 de febrero, aquellas que se celebran en los seis municipios que desdoblaron: Maipú, La Paz, Santa Rosa, San Rafael, Luján y Rivadavia. Los partidos tradicionales llevan sus nombres y en algunas comunas surgen opciones propias.
Es el caso del frente "Proyecto Maipú Nuevo Rumbo" que competirá en esa comuna con una lista plagada de empresarios y productores locales autoconvocados bajo el lema "ni radicales, ni peronistas". Buscan desplazar a la "política tradicional" sin responder a los "mandatos de Casa de Gobierno o del PJ central". Se definen como independientes y "hartos de las recetas de siempre".
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El líder de la lista es el empresario Pablo Rey y llama la atención el nombre de la segunda integrante: María Emilia Scatolón, una productora de Lunlunta que trabajó como inspectora de cauce y denunció contaminación con petróleo en el agua. Al año siguiente fue echada por el Gobierno, quien aseguró que la funcionaria elegida por los regantes presentó mal y tarde la rendición de cuentas. En el medio, con denuncias de amenazas.
El tercero en la lista es el reconocido empresario pastelero Cristina Di Betta, dueño de la pastelería Cristian, famosa por sus alfajores personalizados y la factura "más grande del país" que llegó a medios nacionales. Reconocido además por sus apariciones públicas en las redes sociales junto con figuras reconocidas.
Quién es María Emilia Scatolón: su denuncia
Todo comenzó en septiembre de 2024, cuando un grupo de vecinos productores de Lunlunta denunciaron la presencia de una sustancia "negra, viscosa y con olor a combustible", mientras intentaban realizar una "sangría" -técnica para derivar el agua hacia el curso del río-. Se trata de una zona con plantaciones de vid y olivo, rutas turísticas y pozos petroleros, cuya actividad había dejado pasivos ambientales que habían sido declarados como saneados.
María Emilia Scatolón fue inspectora de canal matriz Lunlunta-Río Mendoza desde el 2011. De hecho, la primera mujer que logró este cargo en el Gran Mendoza. En una entrevista en octubre del año pasado a MDZ Radio advirtió que viene denunciando desde 2014 contaminación, pero que todo se "arreglaba" entre Irrigación, YPF y la Dirección de Protección Ambiental. Sin embargo, en aquella oportunidad (septiembre de 2024) decidió no solo denunciar acudir a Irrigación sino también a la Justicia.
Un grupo de oficiales de la Justicia llegaron al lugar y tomaron muestras de agua y sedimentos. El material fue enviado a los laboratorios de la Universidad Nacional de Cuyo para determinar si había contaminación y la hipótesis se confirmó en diciembre de ese año. En enero, YPF fue intimada por la Dirección de Protección Ambiental a presentar el plan de remediación.
Mientras tanto, en octubre del 2024 (a un mes de la denuncia), el Tribunal Administrativo del Departamento General de Irrigación resolvió suspender a la inspectora de cauce bajo el argumento de que no había presentado la rendición de cuentas en tiempo y forma, correspondiente al Ejercicio 2022, el cual debía haber presentado como fecha límite el 10 de junio de 2023. "Lo hizo, aunque en forma incompleta e insuficiente, en septiembre de 2024, previo a la Resolución”, señaló en aquella oportunidad al mismo medio el titular de Irrigación, Sergio Marinelli. Aseguró que ya había sido presentado el reclamo en la Asamblea Ordinaria del 31 de mayo de 2024.
Sin embargo, ella calificó tal suspensión como una "cama" para echarla. De hecho, denunció que le pidieron la renuncia y que al negarse llegó la suspensión y hasta denunció amenazas. "Hace un tiempo atrás se perdió un balance mío del 2022. No se cargó. Yo tengo los recibos de un contador que me cargaba los papeles. Ni 2023 ni 2024 se habían cargado e Irrigación nunca se dio cuenta. Me dijeron que me limpiaban la causa si yo renunciaba y le dije que no. Es una cama armada y está en la Justicia. Yo voy a pagar las consecuencias de esto, pero yo no voy a renunciar porque si yo renuncio esto queda en la nada porque Irrigación toma la inspección y ellos ya tienen varias inspecciones tomadas", señaló en la misma entrevista a MDZ Radio.
"Me hicieron llamados anónimos, mensajes de texto. Me dijeron que me iban a encontrar muerta en un canal. Mi trabajo no es de oficina, yo ando caminando entre los canales. Entonces realmente que te digan que te van a encontrar ahogada… Ya saben, no me voy a ahogar, no me quiero matar y menos en un canal”, denunció en aquella oportunidad. Una denuncia que también radicó en la Fiscalía 10° de Maipú.
El año pasado fue cesada en sus funciones
Con estos antecedentes y mientras avanzaba el plan de remediación en el lugar, el 20 de agosto pasado el mismo Tribunal Administrativo del Departamento General de Irrigación finalizó la investigación y concluyó en que hubo "serias irregularidades" en la presentación del balance. Las que incluyen pagos y aportes no correspondientes a períodos trabajados y la presentación de documentos con firmas falsificadas.
Estas irregularidades fueron corroboradas como prueba y la inspectora fue sancionada por ellas. Entre otras cosas, se le impuso la inhabilitación a todo el cuadro de autoridades (Inspector y Delegados) prohibiéndoles ocupar cualquier cargo en la administración de las aguas por cinco años, además de la destitución del cargo en vigencia de la propia Scatolón. Asimismo, le requirieron la devolución de fondos a la Inspección de Cauce por un monto de $3.608.523,62, correspondiente al valor de los sueldos brutos y contribuciones no abonadas a los denunciantes, más intereses legales calculados desde la fecha de la transferencia directa a la cuenta personal de la inspectora.




