Karina Milei abrió una ventana de negociación con el PRO en CABA pero impone los términos y condiciones
La Libertad Avanza abrió la puerta a una posibilidad de acuerdo con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires de cara a octubre, pero Karina Milei fijó una serie de condiciones innegociables.
Karina Milei abrió una ventana de negociación con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires, pero siguen las hostilidades hacia Jorge Macri.
Prensa Gobierno Ciudad de Buenos AiresA pedido de Mauricio Macri, Karina Milei abrió una ventana de negociación con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires para formar una alianza en las elecciones de octubre, pero la hostilidad hacia el jefe de Gobierno porteño continúa y los términos del 'Jefe' son predatorios. "Tómenlo o déjenlo", aseguran en Casa Rosada.
Inesperada oportunidad de paz en la Ciudad
Una semana atrás, el entorno de la presidenta de La Libertad Avanza rechazaba tajantemente cualquier posibilidad de diálogo con Jorge Macri, luego de que el alcalde porteño entreabiera la puerta a un acuerdo. "No hay chances", sentenciaban en diálogo con MDZ. Sin embargo, Mauricio Macri envió a sus emisarios y en Balcarce 50 se mostraron dispuestos a escuchar.
El interlocutor del PRO en esas conversaciones es Ezequiel Sabor, el exjefe de asesores de Jorge Macri que saltó a la secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadanos como parte de la reconfiguración del Gabinete porteño tras la dura derrota en las legislativas de mayo.
La elección del funcionario con trayectoria diplomática en México como delegado responde a un motivo simple: el jefe de Gobierno sigue siendo persona non grata para los hermanos Milei. El presidente no le perdona haber contratado para la campaña porteña al catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, a quien acusa de diseñar en 2023 "la campaña más sucia de la historia" en su contra. Por esa razón, el libertario le negó el saludo a Macri en el Tedeum del 25 de mayo y lo acusó de "traidor" en redes.
Las condiciones de Karina Milei
"Para él no hay tabula rasa", enfatizan en Casa Rosada, donde aclaran que si el alcalde porteño está dispuesto a correrse pueden llegar acordar una tregua para garantizar un triunfo arrasador de 50 puntos en octubre. Además, de fondo hay un pacto paralelo: garantizar la gobernabilidad en el Congreso nacional a cambio de devolver la gentileza en la Legislatura porteña.
Sin embargo, Karina Milei aclaró que no hay negociación posible. Ella presentó sus términos y las condiciones son claras: todo o nada. En un primer lugar, la 'Hermanísima' determinó que la alianza replique el modelo de la provincia de Buenos Aires, donde los colores y el nombre de la boleta responden al de La Libertad Avanza.
Ahí se terminan las similitudes con el caso bonaerense, ya que "no habrá nada de 70/30" en las listas. En los cuarteles libertarios enfatizan que las elecciones de mayo dejaron en claro que el PRO no mide más de 15 puntos en la Ciudad y por eso no tendrán ningún lugar en la boleta de senadores que encabezará la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Mientras tanto, en la lista de Diputados los amarillos podrán colar un solo candidato -máximo dos- en el sexto o séptimo lugar de los 13 que renueva el distrito. En caso de triunfo aplastante, el frente podrá quedarse con 8 bancas de las que se ponen en juego. Sin embargo, la cosa no termina ahí. Karina Milei tendrá poder de veto y los nombres que proponga el PRO deberán contar con su aval. Puertas adentro, los libertarios reconocen que esperan perfiles de "macristas puros" que se alineen con Javier Milei en el Congreso.
La encrucijada del PRO
Los duros términos de la secretaria general de la Presidencia abren un dilema para el PRO, que debe renovar las tres bancas de diputados de María Eugenia Vidal, Sabrina Ajmechet y Fernando Iglesias, además del lugar en el Senado que ocupa la larretista Guadalupe Tagliaferri, que en diciembre asumirá como legisladora porteña.
En esa discusión interna hay un sector del PRO que rechaza el acuerdo con La Libertad Avanza y puja por traer de las cenizas una reversión de Juntos por el Cambio con sectores del radicalismo y la Coalición Cívica. Allí se encolumna la exgobernadora bonaerense, que recientemente cuestionó la política del Gobierno hacia los jubilados y se abstuvo cuando la oposición dio media sanción al aumento previsional.
En ese contexto, Vidal ha manifestado su intención de encabezar una boleta como candidata a diputada, pero únicamente en caso de que Jorge Macri no acepte la propuesta de Karina Milei. En cambio, cerca de Mauricio Macri prima la voluntad de llegar a un acuerdo, tal como se decidió en la provincia de Buenos Aires, aún si es a costa de resignar la identidad del partido.
Con esas dos opciones sobre la mesa, el PRO convocará a la Asamblea del partido y le dará la autorización a Ezequiel Sabor para cerrar una acuerdo en nombre del espacio, aunque el resultado aún es incierto. La fecha límite para inscribir los frentes es el 7 de agosto y los amarillos tienen dos opciones: volver a levantar las banderas del pasado o capitular y adoptar la insignia del León.
Un riesgo latente
Pese a lo tentador que puede ser la idea de la tapa de los diarios anunciando un "La Libertad Arrasa", hay voces en la Casa Rosada que advierten el peligro que representa un triunfo contundente de Patricia Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires.
Si bien la ministra de Seguridad es una de las funcionarias favoritas de Javier Milei, en el seno del Gobierno hay quienes señalan que antes que libertaria, Bullrich es bullrichista, y desconfían de que 'Pato' haya abandonado sus aspiraciones personales que la llevaron a competir por la Presidencia en 2023.
En ese sentido, un funcionario que recorre los pasillos de Balcarce 50 no se mostró tan emocionado respecto a la posibilidad de un pacto con el PRO y remarcó: "Si saca 50 puntos, andá a bancártela el día después".