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El acuerdo del PRO con La Libertad Avanza se coló en una sesión donde también se vio otro clima

En la provincia de Buenos Aires, un aliado de Jorge Macri cedió a La Libertad Avanza un cargo en el Consejo de la Magistratura, mientras crecen los gestos de acercamiento entre el espacio de Sebastián Pareja y Verónica Magario.


Este jueves se pudo verificar el primer atisbo de acuerdo político entre La Libertad Avanza y el oficialismo de la provincia de Buenos Aires y las huestes conducidas por Sebastián Pareja, quien también aprovechó para expandir sus opiniones en el seno del PRO bonaerense, siempre remiso a atender las demandas de los libertarios.

En la reunión de labor parlamentaria, comisión especial donde se reúnen los presidentes de cada bloque y funcionarios de la Presidencia, sorprendió el pedido realizado por el presidente del bloque del PRO, Pablo Petrecca, quien propuso un cambio no gravitante en lo institucional pero sí en lo simbólico y político.

Petrecca es aliado de Jorge Macri desde siempre. Y fue el que permitió el enroque del ya casi designado Juan Manuel Rico Zini por la libertaria María Cecilia Martínez. Rico Zini es un referente de Daniel Angelici, mientras que Martínez proviene de Mar del Plata, ciudad en la que Alejandro Carrancio, pretende ser intendente en lugar de Guillermo Montenegro, quien advirtió que en septiembre volvería al municipio y cambiará la licencia.

El diablo se esconde en los detalles. Mientras que aumentan las probabilidades de acuerdo impulsado por el alcalde porteño, Cristian Ritondo y Diego Santilli con La Libertad Avanza, se dan estos micro pactos. Invisibles al ojo global pero ejemplificativos en la cotidianidad de la política.

Video: José Luis Carut

Esta semana, en Diputados bonaerense, la cosa había sido diferente. Allí Alejandro “El Langa” Dichiara, muy cercano al armado político que dejó Martín Insaurralde en pie, le negó el enroque de cargos a los libertarios, que pretenden que Juan Osaba sea presidente de bloque y Agustín Romo asuma la vicepresidencia de la Cámara que hoy ocupa Osaba. Dichiara y los suyos se sintieron ofendidos por el pedido de informes, que no fue tratado aún, presentado por Ramón “El Nene” Vera sobre el manejo presupuestario de la Jefatura de Gabinete en los años que estuvo Insaurralde ahí.

Increíblemente, esto también irritó a algunos de los propios diputados de La Libertad Avanza, ya que el proyecto solo fue firmado por la mitad de los integrantes del bloque.

En la reunión del Senado llamó la atención la presencia de personas muy cercanas a Pareja en el recinto, pocos habitués de trasladarse los sesenta kilómetros que separan el Congreso de la Nación y la Legislatura provincial. Sobre todo nadie entiende por qué se tomaron semejante molestia si los temas planteados no tenían ninguna relevancia salvo para algún particular interesado. Oficialmente informaron que fueron hasta allá para presentar un proyecto de ley de Transparencia Fiscal, para que cada tasa o impuesto quede claramente registrado en el comprobante emitido.

Estas cuestiones no incomodan al oficialismo, acostumbrado a cosas peores originadas desde el propio oficialismo. En esta sesión la picardía oficialista se potenció por la falta de gimnasia parlamentaria de los libertarios. En medio de la sesión se modificó lo pactado en Labor Parlamentaria y se pidió votar todos los expedientes a mano alzada, sin entrar en el detalle o debate de cada uno en particular.

Cuando Magario dio por terminada la sesión, casi saltó de su banca Diego Valenzuela, cansado de ir hasta ahí para que luego nadie diga nada. Cuando el intendente, en uso de licencia, de Tres de Febrero tomó nota que no se cumplía con lo acordado pidió el uso de la palabra, algo que le fue permitido luego de una esperable chicana de Sergio Berni, quien le advirtió que “cocodrilo que se duerme es billetera”, aunque la original dice que “es cartera”. Para el caso lo único que cambia es el tamaño.

Ahí fue cuando Valenzuela denunció que el oficialismo manipula el reglamento para acallar la voz de un sector mayoritario de bonaerenses. Valenzuela denunció que en la Legislatura bonaerense “usan el reglamentarismo para acallar la voz de un sector de importante de los bonaerenses”.

Valenzuela habló fuera del recinto y denunció que tuvo que levantarse a los gritos para que le dieran el uso de la palabra en el recinto.

El senador libertario, a quien Berni le preguntó dos veces a qué partido pertenecía, quería hablar para defender la política social del gobierno a cargo de Sandra Pettovello ya que en uno de los expedientes se exponía la cantidad de despidos que hubo en esa cartera. Valenzuela no se amilanó y les recordó que en la época de Alberto Fernández el desmanejo en esa área fue fenomenal y que el peronismo había usado Desarrollo Social para estar “de los dos lados del mostrador” y detalló que “solo no se renovaron contratos y se eliminaron superposiciones de funciones. Algo que no hace el gobernador, que amplió la cantidad de personal”.

Más allá de esta idea de fortaleza, en el territorio bonaerense todo es tensión y prejuicio, como el que están alertando, nuevamente, coordinadores y legisladores libertarios, que se ven fuera del espacio “porque si no nombran a un amigo de Massa ponen a otro amigo de Ritondo” como parte de las negociaciones cotidianas. Ningún concejal y mucho menos un legislador provincial alcanzó a manejar un espacio de poder hasta el momento.

“Somos los damnificados de un sistema Ponzi”, denuncia un edil del conurbano que prefiere seguir hablando en off. “Todos ponemos, creemos que en algún momento vamos a cobrar capital e intereses, pero cuando vamos a pedir nos dicen que no tienen nada”.