A 32 años del atentado, el titular de la AMIA dijo que la causa está "cajoneada" y le reclamó al Gobierno controles en la triple frontera
Con la presencia del presidente Javier Milei y con reconocimiento al fiscal Alberto Nisman, se realizó un nuevo acto aniversario por el ataque. Denunciaron que la investigación hace un año está sin novedades. "Es inexplicable", afirmaron.
El presidente de AMIA, Osvaldo Armoza.
Juan Mateo Aberastain / MDZ
El presidente de AMIA, Osvaldo Armoza.
Juan Mateo Aberastain / MDZ
Bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, se realizó este viernes un nuevo acto aniversario por el atentado a la AMIA. Contó nuevamente con la presencia del presidente Javier Milei.
La ceremonia comenzó con el sonido de la sirena, a las 9:53, hora en la que fue perpetrado el ataque terrorista frente a Pasteur 633. Fueron oradores el presidente de AMIA, Osvaldo Armoza, y los familiares de víctimas fatales: Alberto y Florencia Abadi (yerno y nieta de Jaime Plaksin); Andrés Said (hermano de Marisa), y María de los Ángeles Ramírez y Malena Aguilera (hija y nieta de Olegario Ramírez).
El actor Martín Seefeld, quien perdió a su amigo Fabián Schalit en el atentado, fue el conductor del acto, mientras que el artista cordobés Gonzalo Sarfatti interpretó la canción “9:53”, que escribió para este aniversario.
Los nombres de las 85 personas asesinadas fueron leídos por Daniela hermana de Silvana Alguea de Rodríguez; Adrián, hermano de Fabián Furman; Mercedes, hija de Roberto Pérez; y Patricia, hermana de Mirta Strier. Colocaron flores y encendieron las velas en honor a la memoria de las 85 víctimas fatales Gustavo Grinblat, primo de Luis Kupchik, y de Pablo y Fabián Schalit; Natalia y Vanesa Said, hijas de Ricardo Hugo Said; y Valeria Basiglio, hija de Hugo Norberto Basiglio.
El titular de la AMIA apuntó contra la parálisis judicial
Armoza volvió a reclamar avances en la investigación y denunció que la causa permanece prácticamente paralizada. "En este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA. Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada", afirmó, al tiempo que exigió que la Justicia acelere el proceso para poner en marcha el juicio en ausencia.
Armoza apuntó contra la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal por la demora en resolver la validez del juicio en ausencia y cuestionó también al juez federal Daniel Rafecas por la lentitud para avanzar hacia el juicio oral. Además, reclamó que se cubran las vacantes en la Justicia Federal, recordó que el Juzgado Federal N° 6 lleva seis años sin un magistrado titular y pidió al Congreso sancionar una legislación moderna para combatir el terrorismo.
El titular de la AMIA respaldó el trabajo del fiscal Sebastián Basso, aunque le reclamó profundizar la investigación para esclarecer aspectos que, según sostuvo, aún permanecen sin respuesta, como el origen del explosivo utilizado, el lugar donde se armó el coche bomba y la identidad de quienes brindaron apoyo local a los terroristas. En contrapartida, criticó con dureza al fiscal Miranda, a quien acusó de haber tenido un desempeño "absolutamente nulo", y solicitó al procurador general Eduardo Casal que designe funcionarios idóneos para la investigación.
Durante su mensaje, Armoza ratificó que la Justicia argentina determinó que el atentado fue planificado y financiado por el régimen iraní con participación de Hezbollah. En ese marco, reclamó que Interpol mantenga vigentes las notificaciones rojas contra los acusados y pidió al Gobierno nacional extremar las gestiones para impedir que los prófugos encuentren refugio en otros países.
Asimismo, le solicitó al Gobierno reforzar los controles de seguridad en la Triple Frontera y en los pasos fronterizos con Bolivia y Chile, advirtió sobre la vigencia de la amenaza del terrorismo internacional e instó a Brasil a declarar a Hezbollah como organización terrorista para fortalecer la cooperación regional.
Armoza también pidió acelerar el análisis de los archivos de la ex SIDE vinculados al atentado y reveló que recientemente surgieron nuevos elementos que podrían vincular a Carlos Telleldín con allegados a diplomáticos iraníes. En ese contexto, pidió a la Corte Suprema de Justicia que revoque la absolución del reducidor de autos, al sostener que existen pruebas suficientes para demostrar su participación en la denominada conexión local del ataque.
En el tramo final de su discurso, el presidente de la AMIA vinculó el atentado de 1994 con el terrorismo internacional actual, afirmó que desde el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023 se registra un resurgimiento del antisemitismo y cuestionó a sectores políticos, académicos y sociales por, según dijo, naturalizar el odio antijudío. También destacó la posición del Gobierno argentino en respaldo a Israel y el hecho de haber declarado a Hamás como organización terrorista.
Finalmente, Armoza cerró su mensaje con un llamado a mantener viva la memoria de las 85 víctimas del atentado y renovó el reclamo de justicia. "No nos han vencido. No nos han callado. Seguiremos aquí, exigiendo el fin de la impunidad", concluyó.
El discurso completo en el acto de AMIA
Buenos días a todos. Gracias por acompañarnos, una vez más, en esta calle que custodia nuestra memoria y nuestro dolor.
Ningún concepto es más poderoso que la realidad. Y la realidad es que, luego de 32 años, el terrorismo asesino no pudo vencernos. Nos dejó una profunda herida que la impunidad no permite cicatrizar. Pero estamos de pie y seguiremos de pie.
Por eso quiero comenzar este mensaje dirigiendo mi mirada y mis primeras palabras, desde lo más profundo del corazón, a cada uno de los familiares de las víctimas y a los sobrevivientes del atentado.
Ustedes nos han dado una lección de dignidad insuperable. Caminan erguidos a pesar de que una parte de sus vidas quedó sepultada aquí mismo bajo los escombros. No se dieron por vencidos. Nos han legado la herencia ética de no claudicar jamás en la búsqueda de lo que es justo. A todos ustedes, gracias. Su templanza es la principal razón por la que hoy estamos aquí.
Les pido a todos los presentes que nos unamos en un aplauso cerrado y fuerte, en un abrazo sonoro que les rinda el homenaje y el respeto que tanto se merecen. (Pausa para aplausos).
El gran pensador y sobreviviente de la Shoá, Elie Wiesel, escribió alguna vez:
"El olvido significa peligro y entrega. El olvido ayuda al opresor, el olvido jamás ayuda a la víctima".
Y es así. Toda persona se enfrenta a dos finales: la muerte física, que apaga su cuerpo; y el olvido, que se concreta cuando nadie vuelve a pronunciar su nombre. Hoy asumimos el mandato sagrado de impedir esa segunda muerte. Con el poder de nuestra voz, evitamos que el tiempo borre sus nombres.
Treinta y dos años. Se dice rápido, pero es una vida entera.
Treinta y dos años de impunidad son un abismo intolerable para cualquier República que pretenda llamarse democrática. Más de tres décadas en las que el Estado argentino, colmado de desidias, complicidad y errores sistemáticos, ha sido incapaz de ofrecer luz ante una de las páginas más oscuras de nuestra historia.
En este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA. Reitero: en este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa AMIA. Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada. A ese congelamiento nos oponemos manteniendo encendida nuestra llama. Una llama que se alimenta al calor de una injusticia que nos quema por dentro, pero a su vez nos moviliza a seguir luchando.
Luchando para que, de una vez por todas, el Poder Legislativo instrumente leyes modernas para combatir el terrorismo. Así como lo hicieron otros países que han sufrido este flagelo, Argentina debe modificar su estructura legal de acuerdo a lo que los tiempos actuales demandan.
Luchando con valentía para mencionar con nombre y apellido a quienes no están dando respuestas.
Exigimos a la Sala 2 de la Cámara Federal de Casación Penal que resuelva de manera urgente y definitiva la validez del proceso de juicio en ausencia.
No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos ni en debates estériles. Exhortamos a los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma a que se aboquen con la mayor celeridad posible a resolver el caso, y permitan que el juicio en ausencia se convierta en una realidad.
Asimismo, debemos señalar la inexplicable demora del juez Daniel Rafecas, quien se encuentra a cargo del caso y debe concertar de inmediato los pasos previos al juicio oral. Es incomprensible esta lentitud en permitir que el proceso sobre el juicio en ausencia siga avanzando.
Recordemos que el Juzgado Federal N° 6, donde tramita la causa AMIA, hace seis años que no cuenta con un juez definitivo designado. Es imperioso que los poderes Ejecutivo y Legislativo aceleren las designaciones al respecto para cubrir todos los cargos que se encuentran vacantes. Necesitamos una Justicia independiente y eficiente.
El fiscal Sebastián Basso, a cargo de la investigación, también debe extremar los esfuerzos para incluir en su tarea todas las pistas que aún siguen abiertas y requieren ser investigadas a fondo. Valoramos su impulso para que el juicio en ausencia avance, pero eso no puede ir en desmedro de la investigación total del atentado, y de buscar respuestas a las preguntas que hoy siguen pendientes: ¿quién proveyó el explosivo utilizado? ¿Dónde se terminó de armar el coche-bomba? ¿Quiénes dieron apoyo local a los terroristas?
Además del fiscal Basso, la Unidad Fiscal para el caso AMIA tiene otro fiscal designado, el Dr. Miranda; sin embargo, su aporte ha sido absolutamente nulo. Ya han pasado varios años de su designación, y prácticamente nunca ha puesto un pie en la Fiscalía. Le pedimos entonces al Procurador General de la Nación, Dr. Casal, que designe funcionarios idóneos para estar al frente de tamaña tarea. No podemos seguir perdiendo tiempo y recursos con designaciones que no sirven para nada.
La verdad histórica y jurídica ya ha sido establecida: la justicia argentina determinó con total claridad que el atentado contra la AMIA se decidió, se planificó y se financió en el seno del régimen fundamentalista de Irán. No hay margen para la duda ni para el relativismo diplomático. No son versiones ni teorías. Son las pruebas acumuladas durante años en la investigación judicial. Detrás del atentado estuvo Irán, y uno de sus brazos armados, la agrupación terrorista Hezbollah.
Por eso, enviamos un mensaje inequívoco e imperativo a Interpol: las notificaciones rojas que pesan sobre los fugitivos internacionales no son negociables. Exigimos que se mantengan vigentes y se renueven sin dilaciones. El mundo no puede ser un refugio seguro para los asesinos, y la comunidad internacional debe garantizar que el paso del tiempo no debilite las órdenes de captura. Solicitamos al Gobierno nacional que extreme los recaudos para que Interpol mantenga la vigencia de esas órdenes de captura, y para que exhorte a los países del mundo a que ninguno otorgue cobijo a los fugitivos.
La amenaza del terrorismo global exige un cambio radical en nuestras políticas de seguridad. Solicitamos al Gobierno Nacional un refuerzo inmediato y riguroso de los controles en la Triple Frontera, así como en los pasos fronterizos con Bolivia y Chile. Delitos como el narcotráfico, la trata de personas y el terrorismo deben ser reprimidos. La vulnerabilidad de nuestros límites geográficos es un riesgo que ya no nos podemos permitir.
La amenaza fundamentalista está viva y no se ha detenido. Ya en mayo de 2013, el fiscal Alberto Nisman —cuya memoria honramos profundamente— documentó con rigor la extensión de las redes clandestinas montadas por Teherán bajo fachadas diplomáticas, culturales y religiosas en América Latina. El atentado contra la AMIA no fue un suceso aislado ni una disputa ajena: fue el eslabón de una política sistemática de penetración terrorista que no reconoce fronteras.
Combatirla requiere de una alianza sudamericana inquebrantable. En este tablero, hacemos un llamado urgente a la República Federativa del Brasil para que se sume formalmente a los esfuerzos regionales y declare a Hezbollah como organización terrorista. La colaboración regional no es una opción geopolítica; es un deber de supervivencia para proteger la vida de nuestros ciudadanos.
La búsqueda de la verdad no admite pausas ni desinterés. Es una necesidad imperiosa que la fiscalía continúe y acelere de manera urgente el relevamiento y la investigación sobre las incontables cajas de documentación que pertenecían a la SIDE y que hoy están a su disposición. A pesar de haber transcurrido más de tres décadas, siguen apareciendo elementos de prueba que deben ser analizados con el debido rigor y profundidad. Al fiscal a cargo de esa tarea, Dr. Ouviña, le decimos: si encuentra obstáculos, denúncielos. No podemos seguir perdiendo tiempo.
Aunque parezca mentira, hay toneladas de papeles todavía esperando para ser analizados e investigados, sin que sepamos si tienen valor probatorio o no. Recientemente apareció en esa búsqueda un dato que podría conectar al imputado histórico del caso, Carlos Telleldín, con allegados a diplomáticos iraníes.
Esta información estuvo por décadas en poder de la SIDE, sin ser informada al juez de la causa. Ahora, 32 años después, eso debe ser investigado con urgencia y hasta las últimas consecuencias. ¿Cuántas pruebas más así de importantes permanecen ocultas a la espera de ser descubiertas? Todo ese proceso de relevamiento de archivos debe acelerarse ya mismo.
Paralelamente, elevamos nuestro reclamo directo y categórico a la Corte Suprema de Justicia de la Nación: es hora de revocar la absolución de Carlos Telleldín. Existe prueba contundente y acumulada en el expediente que lo vincula de manera indubitable con el engranaje local que facilitó el atentado. Permitir su absolución definitiva sería consagrar una injusticia flagrante en el eslabón clave de la conexión local, y sobre quien siguen apareciendo pruebas y más pruebas que lo vinculan con el atentado.
No es posible comprender el atentado a la AMIA de forma aislada a lo que hoy sucede en el mundo. Desde el 7 de octubre de 2023, la comunidad internacional asiste a un resurgimiento pavoroso y alarmante del antisemitismo. El ataque ejecutado por el grupo terrorista Hamás contra Israel —que comparte la misma matriz de financiamiento de Irán y los mismos fines de destrucción— fue el pogrom más sangriento e inhumano de nuestra era contemporánea.
Lo verdaderamente doloroso y condenable no es solo la brutalidad del terrorismo, sino la reacción cobarde de muchos sectores: en universidades prestigiosas, en parlamentos democráticos, en redes de comunicación y movimientos sociales se ha naturalizado la desinformación y el odio antijudío bajo la máscara de la retórica geopolítica.
En medio de esta ola de cinismo global, celebramos y valoramos la postura de la República Argentina, liderada por el Gobierno Nacional, de ubicarse con firmeza en el lado correcto de la historia, manifestando su apoyo expreso al Estado de Israel en este momento tan delicado, y habiendo declarado también a Hamás como organización terrorista.
Permítanme cerrar este mensaje con una historia que hace algunos años contó un sobreviviente de un campo de concentración en Polonia. Él recordó que un día encontró a un compañero arrodillado en el suelo y mirando hacia el cielo. Se acercó y le preguntó qué estaba haciendo.
—Le estoy agradeciendo a D-os —le respondió.
—¿En este lugar atravesado por el sufrimiento, el hambre, el dolor y la muerte, qué tienes para agradecerle a D-os? —insistió preguntando.
—Agradezco, agradezco que no nos haya hecho como ellos, como los nazis —respondió.
Por ello, frente al odio, nosotros siempre responderemos aferrados a la vida, defendiendo los valores que nos identifican. Lo llevamos en nuestro ADN.
No nos han vencido. No nos han callado. Seguiremos aquí, exigiendo el fin de la impunidad y con la memoria como bandera incorruptible. Porque estamos convencidos de que no hay democracia real sin justicia, y de que solo con justicia alcanzaremos la paz.
Por las 85 víctimas de la AMIA, decimos: ¡PRESENTE!
Por las 85 víctimas de la AMIA, decimos: ¡PRESENTE!
Por las 85 víctimas de la AMIA, decimos: ¡PRESENTE!
Muchas gracias.



