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Chau a los octógonos gigantes: el Gobierno reformará la ley de Etiquetado Frontal y regresarán las personalidades en los paquetes

El Gobierno prevé enviar el proyecto en las próximas semanas. Solo había hecho pequeñas desregulaciones, pero buscará revertir lo votado por el Congreso en 2022.


El Gobierno de Javier Milei piensa reformar la ley de Etiquetado Frontal con un proyecto que se prevé enviar al Congreso en las próximas semanas y que tendrá como objetivo revertir lo votado a mediados del 2022. La iniciativa libertaria, aún encapsulada en un expediente guardado en el primer piso de la Casa Rosada, busca borrar o reducir a la máxima expresión los octógonos con precauciones nutricionales, y plantea el regreso de los dibujos animados o personalidades del deporte o la cultura como atracciones de marketing.

Son los aspectos centrales del plan que está bajo la órbita del Ministerio de Desregulación. Federico Sturzenegger, que está a cargo de 10 proyectos sobre reformas de distintas leyes, busca que esos sellos negros, que marcan el exceso de ingredientes perjudiciales para la salud, se achiquen significativamente o, incluso, se puedan eliminar, suponiendo que encuentren el consenso necesario.

Actualmente esos indicadores ocupan un tamaño no inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase. En muchos casos suele haber entre tres a cuatro, dependiendo si cuenta con abuso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías.

Según se informaba oficialmente en los comunicados que brindaba el Gobierno de Alberto Fernández, el objetivo era "prevenir la malnutrición en la población y reducir las enfermedades crónicas no transmisibles".

El otro gran cambio que busca el Gobierno

Así fue el cambio por la ley de etiquetado frontal

Por otro lado, y a pedido de las principales alimenticias del país, el Ejecutivo prevé que las compañías puedan ubicar nuevamente dibujos animados o personalidades reales en sus productos, como forma de atraer compras. La vigente norma lo impide.

Actualmente, se prohíbe utilizar en los paquetes personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas, influencers, elementos interactivos, la entrega o promesa de entrega de obsequios, premios, regalos, accesorios, adhesivos, juegos, descargas digitales o cualquier otro elemento.

"Se busca ser más ecuánime. Por ejemplo, la figura de Messi en Argentina no la puede utilizar una empresa alimenticia y en Brasil sí. Con lo cual quedamos en inferioridad de condiciones", aclaró una fuente inobjetable del Gobierno, en diálogo con MDZ.

Tampoco se pueden usar logos o frases con el patrocinio o avales de sociedades científicas o asociaciones civiles. Además, está prohibida la publicidad, promoción y patrocinio de los alimentos y bebidas sin alcohol que contengan al menos 1 sello de advertencia dirigida a niños, niñas y adolescentes, entre otras decenas de restricciones.

La desregulación del Gobierno llega, incluso, a la posibilidad de redeterminar el cálculo de los nutrientes “críticos” que, luego, derivan en los famosos sellos.

Además del área del “Coloso”, abarca a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y la Secretaría de Comercio.

Los últimos cambios a la ley de Etiquetado Frontal

A finales del 2024, el Gobierno introdujo cambios en la forma en que se aplicarán los octógonos al oficializar un nuevo manual vinculado a la implementación de la ley de etiquetado frontal. La modificación quedó formalizada a través de una disposición de la Anmat y responde, en parte, a planteos que venía realizando la industria alimentaria desde la entrada en vigencia del sistema.

La actualización no modificó la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable ni su decreto reglamentario, sino los criterios técnicos utilizados para aplicar las advertencias en los envases. Según explicaron desde el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), el cambio apunta a que “se destaque el nutriente en exceso que se esté agregando” durante la elaboración de los productos.

A tres años de la ley, en aquella revisión del sistema detectaron diferencias de criterio y errores en la aplicación entre distintas empresas. Como parte de la simplificación administrativa, también se eliminó el gestor online utilizado para solicitar prórrogas y excepciones, así como la obligación de presentar declaraciones juradas sobre nutrientes críticos. De todos modos, siguió funcionando el índice de sellos desarrollado por la Anmat.

Ese sistema calcula, cada 100 gramos de producto, el contenido de azúcares totales y añadidos, grasas totales y saturadas, sodio, calorías, cafeína y edulcorantes a partir de la porción declarada por cada elaborador.