Jorge Macri advirtió sobre los riesgos de los modelos de Santoro y Adorni en la Ciudad de Buenos Aires
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, advirtió sobre los riesgos que, según su visión, representan los modelos políticos propuestos por Leandro Santoro y Manuel Adorni, en la previa de las elecciones porteñas. Macri mencionó que ambas propuestas implican visiones que podrían afectar negativamente los logros alcanzados en la administración porteña. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa “Tengo Capturas”, transmitido por La Casa Streaming.
Macri manifestó: “Estamos entre dos miradas que ponen en riesgo mucho de lo que hicimos en la Ciudad. Una es la del populismo: alcanza con cruzar el Riachuelo o la General Paz para ver cómo gestiona el kirchnerismo y eso lo representa Leandro Santoro. Y la otra es la motosierra, que sirve para algunas cosas pero no para la Ciudad de Buenos Aires”.
El jefe de Gobierno remarcó que, si bien implementó recortes en la estructura estatal, no se puede aplicar un ajuste indiscriminado. “Entiendo la motosierra: el año pasado di de baja 13.800 contratos políticos. Ahorramos 800 millones de dólares. Es mucha plata. Eso nos permitió seguir haciendo un montón de cosas en la gestión. Pero los dos extremos ponen en riesgo a la Ciudad; yo trabajo por un Estado presente y eficiente”, aseguró.
En materia de seguridad y orden público, el alcalde porteño solicitó respaldo legislativo para modificar el marco legal vigente respecto a los “trapitos”. Sostuvo: “El trapito es un extorsionador. Hoy sólo le puedo poner una multa y se ríen porque nunca se la cobran. Por eso necesitamos legisladores para aprobar la ley que endurece las penas a los trapitos, para poder llevarlos detenidos, porque ahora no es un delito”.
Consultado sobre la limpieza en la Ciudad, el mandatario porteño respondió a las críticas opositoras: “No creo que Buenos Aires sea una ciudad tan sucia como dicen los opositores. Ahora, yo trabajo todos los días para resolver los datos que nos pasan al 147”. Detalló también que “le estamos cambiando las tapas a los contenedores. Ahora tienen una tapa antivandálica que no se pueden meter adentro para sacar la basura”. Además, denunció acciones irregulares durante la campaña electoral: “Vimos que en plena campaña algunos se hicieron los vivitos y sacaron la basura. Hubo candidatos que sacaron fotos medio raras”.
Sobre la situación de las personas en situación de calle, Macri subrayó que se realizaron modificaciones en los centros de inclusión para mejorar la convivencia: “Antes los centros de inclusión estaban todos mezclados y era difícil la convivencia. Hoy están separados por sectores y es mucho mejor. Hay muchas más historias de éxito que de fracaso”. Sin embargo, admitió un desafío pendiente: “Mi gran desafío es el que no quiere ir y ahí tenemos un problema”.
Finalmente, se refirió a los obstáculos legales para abordar los casos más graves de vulnerabilidad: “Tenemos en el medio la Ley de Salud Mental que se discutió en el Congreso y no se llegó a nada. El adicto no levanta la mano y pide ayuda. No funciona así y el mundo ya dio marcha atrás con eso”.
Macri reafirmó su intención de sostener un equilibrio entre eficiencia estatal y políticas sociales que atiendan las necesidades de la población en un contexto de disputa electoral.