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Presupuesto 2025: el Gobierno reactivó el debate a contrarreloj para tratar el proyecto de Javier Milei la semana que viene

Desde las 11 en la comisión de Presupuesto y Hacienda se debatió la administración fiscal del año próximo.

El oficialismo reactivó el debate por el Presupuesto 2025, después del triunfo político que terminó con la fracasada sesión que pidió la oposición, y postergó la firma del dictamen para el martes que viene. El Gobierno abrió el micrófono para la discusión entre los diputados mientras los funcionarios terminan de definir la letra chica con los aliados clave. Quieren tratarlo en el recinto el jueves 21 de noviembre.

La gran mayoría de los expositores fueron los diputados de Unión por la Patria que aprovecharon para marcar sus diferencias con el proyecto. "Hay una serie de cosas que son absolutamente discutibles", planteó Heller. "Decir que el gasto público no tiene que ver con el privado es, como mínimo, una subestimación a la inteligencia colectiva. Creemos que este planteo filosófico que contiene este proyecto de presupuesto es insostenible por donde se lo mire y generará menos actividad y más pobreza”, expuso.

El oficialismo llegó a contrarreloj al debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda. Se vio obligado a reactivarla después de negociar con los gobernadores de todos los colores políticos para que cayera la sesión del martes que había pedido la oposición. Es la quinta reunión de trabajo, y en el entorno del presidente de la comisión, José Luis Espert, aseguran que ya no habrá expositores. Así, por ejemplo, no habrá explicaciones de los ministros de Economía, Luis "Toto" Caputo, ni de Salud, Mario Lugones.

En la jornada de este jueves también se conoció una serie de modificaciones que planteó Eduardo Falcone (MID), aliado de La Libertad Avanza en la Cámara baja. Pidió una modificación de la planilla de autorización de gasto plurianual y aumentar la partida específica de Vialidad que corresponde a ese período. "Solamente estamos planteando modificar algunas partidas que están vinculadas con el desarrollo nacional”, aclaró.

Germán Martínez, jefe del bloque UP, en el debate por el Presupuesto 2024

En paralelo al debate, el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, junto con el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, trabajan en diálogo con las provincias y con los diputados y senadores para terminar de definir la letra chica. La conversación se destrabó luego de que gobernadores tanto peronistas como Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, radicales como Alfredo Cornejo y Carlos Sadir, o los del PRO, Ignacio Torres y Rogelio Frigerio, le bajaran el pulgar a la sesión pedida por la oposición y la dejaran sin quórum.

Allí se avanzó con cambios en el procedimiento fiscal para la ejecución presupuestaria de un plan que tiene como regla el déficit cero. La principal discusión entre los bloques dispuestos a acompañar al oficialismo y el Gobierno tiene que ver con ordenar las prioridades del gasto. Mientras el Gobierno no tiene previsto ajustar el monto que le destina al pago de deuda, prevé un recorte sobre el Producto Bruto Interno en áreas como educación y pago de jubilaciones, por ejemplo.

En el debate tomó la palabra la exministra de Desarrollo Social Victoria Tolosa Paz, que sostuvo que este “es un presupuesto de ajuste y se profundiza el del 2024 en todas las áreas". "Ratifican el sendero del ajuste a las jubilaciones en el Presupuesto nacional. No queremos un 2025 donde un tercio de la jubilación va quedando atrasada sin ningún tipo de compensación”, dijo la exfuncionaria de Alberto Fernández.

Para el martes, cuando tienen previsto avanzar con la firma del despacho falta definir los fondos a las provincias. Y acá empieza la presión. Si esto no se resuelve en las próximas horas, aseguran que la sesión que fracasó el martes pasado, en la que se iba a tratar el DNU 846 que le daba a Caputo más libertades para negociar el canje de deuda y la modificación de la ley que regula los decretos de necesidad y urgencia, podría ser exitosa.

El Gobierno espera definir en estos días estos puntos para poder llegar al martes con un dictamen que sea firmado por la mayoría de los diputados y poder plasmar un número holgado en el recinto.