Para acertar el anuncio de Cristina hay que recurrir al turf: trifecta imperfecta
El misterio que genera la definición de Cristina Fernández de Kirchner respecto a cómo va a quedar la oferta electoral más destacada de Unión por la Patria ya es para entendidos en turf. Hasta anoche circulaban tres nombres en el sector mayoritario del oficialismo. Eduardo Wado de Pedro, Sergio Massa y Axel Kicillof. Los burreros dirían que se trata de una trifecta, pero debe ser de las denominadas imperfectas porque se desconoce el orden de llegada de los jockeys.
Concretamente, la apuesta trifecta imperfecta paga si se eligen tres caballos (de una misma carrera) que lleguen en primero, segundo y tercer lugar lugar, sin importar el orden. En las últimas horas circulaba el rumor de Wado candidato presidencial, Massa senador nacional y Kicillof gobernador. Ese escenario era el último que le cerraba a la vicepresidenta y a su hijo Máximo Kirchner. Pero tampoco es definitivo porque todo parece indicar que habrá competencia en las primarias con Daniel Scioli. De todas formas, el ministro del Interior está dispuesto a enfrentarse en las PASO con el embajador argentino en Brasil.
La otra trifecta podría surgir de la presión de Máximo y de los Barones del conurbano. Es decir, que de frutos la presión sobre el gobernador de Buenos Aires y que acepte jugar como postulante presidencial. Entonces sería Kicillof, Massa al Senado y el jefe de la cartera política como aspirante a la Gobernación. Este plan B sigue en las gateras y no está descartado. El objetivo se basa en poner al frente la sábana bonaerense al que supuestamente más mide de esas figuras para que traccione a De Pedro y lo haga gobernador. Uno de los anhelos de Cristina.
El tercer escenario turfístico sería la candidatura presidencial del ministro de Economía sin sacar a Kicillof de su proyecto de reelección y poniendo a Wado como el primer candidato a senador nacional. “Ese sería el escenario más equilibrado porque Sergio es el más moderado pero no te asegura el triunfo de Axel”, comenta a MDZ un intendente del Gran Buenos Aires con buena llegada a Cristina y a Massa.
Evidentemente, toda la rosca y las reuniones que viene manteniendo la señora de Kirchner son exclusivamente para encontrar la mejor trifecta que mejore la oferta electoral en la provincia de Buenos Aires. El único objetivo real y concreto del cristinismo, aliado al Frente Renovador, es conservar la Gobernación de Buenos Aires y la mayoría de las intendencias más populosos del conurbano. No hay ningún dirigente de ese sector que se niegue a aceptar en privado que la competencia por la Casa Rosada está perdida.
El voluntario que acepte ir en la boleta presidencial tiene como incentivo llegar al ballotage para protagonizar una derrota digna y posicionarse para el 2027. Ese objetivo le interesa a Massa especialmente, pero también lo entusiasma al ministro del Interior. Quizás a Kicillof no lo atrae tanto, no se caracteriza por su visión política. Probablemente Scioli también desee lo mismo que el ministro de Economía, pero todos los dirigentes que conocen al peronismo lo ven perdiendo la primaria con cualquiera de los integrantes de la trifecta.