El Gobierno "monitorea" las fronteras con Bolivia, en medio del caos social y político que sacude a Rodrigo Paz
El Ejecutivo lleva adelante un seguimiento de los disturbios diarios en el país vecino, con especial atención en los pazos fronterizos y en los movimientos migratorios.
El Gobierno monitorea las fronteras con Bolivia
El Gobierno nacional “monitorea la situación” en Bolivia, donde aumenta la crisis social y política, y pone principal atención a las fronteras. Fuentes del Ministerio de Seguridad indicaron a MDZ que “se está siguiendo diariamente” los disturbios en el país vecino y su hipotético correlato en las fronteras.
Afirman que “no hubo ninguna anomalía”, pero que están pendientes “de cualquier acontecimiento que pueda ocurrir”.
Ese seguimiento se da entre el Ministerio de Seguridad y el Ministerio de Defensa a partir de la presunta necesidad de un dispositivo de custodia mayor de la división limítrofe, como ocurrió algunos meses atrás con Bolivia.
El canciller Pablo Quirno rechazó las acusaciones de Evo Morales en torno a una asistencia militar de Argentina para repeler las marchas contra el Gobierno de Rodrigo Paz y circunscribió el envío de dos aviones hércules a una ayuda humanitaria, mediante la entrega de alimentos en zonas críticas.
El gobierno de Rodrigo Paz quedó habilitado para ampliar la intervención de las Fuerzas Armadas
En las últimas horas, Paz derogó una ley que limitaba el uso del estado de emergencia y abrió la posibilidad legal de aplicar una medida excepcional para disipar las protestas y los bloqueos que paralizan rutas y generan desabastecimiento.
La derogación de la Ley 1341 quedó oficializada este miércoles con su publicación en el Boletín Oficial, luego de que la Asamblea Legislativa aprobara la medida con más de dos tercios de los votos. La norma, sancionada en 2020, establecía límites y regulaciones para la aplicación de los estados de excepción.
El proyecto había obtenido primero el aval del Senado el pasado 24 de mayo y terminó de convertirse en ley tras su aprobación definitiva en la Cámara de Diputados, durante una sesión virtual que se extendió por más de cinco horas y estuvo atravesada por fuertes cruces políticos entre oficialismo y oposición.


