Cristina Kirchner sigue sin elegir candidato, pero anuló el partido de Alberto Fernández y Daniel Scioli para las PASO
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se juntó, esta tarde, con Máximo Kirchner, Sergio Massa y Wado de Pedro en su oficina del Senado de la Nación. De los tres, su hijo es el único con “derecho a tímpano”, como graficó hoy un finísimo analista en la previa de un almuerzo en lo más alto del Grupo Banco Provincia.
Entre los cuatro está la discusión sobre la candidatura única. La madre, el hijo y el ministro de Economía son los que más creen que esta variante es la más efectiva para una elección como la que se avecina. De Pedro necesita ganarle a alguien. Sin embargo, como la única decisora aún no dio su última definición, todo está abierto.
Las condiciones para participar de las PASO que les pondrían a los opositores que podría representar Daniel Scioli son elevadas, demasiado costosas. “Porque a diferencia de lo que pasó con Menem, que cobijó a todos los compañeros que estaban con Cafiero, el kirchnerismo tiene como principal actitud ser sanguinario con los que no los siguen”, le dijo días atrás un exintendente que sobrevivió a toda esta transición.
Carlos Menem y Antonio Cafiero disputaron la única interna abierta del peronismo y el riojano, con mínima estructura contra la que proponía el entonces gobernador bonaerense, le ganó y luego, inmediatamente, incorporó a la mayor parte de su equipo. Así fue como José Luis Manzano, Carlos Grosso y la mayoría de la dirigencia política de aquel entonces terminaron siendo funcionarios del presidente que rápidamente se afeitó las patillas.
“Hablé en varias oportunidades con Cristina en estos días y no me largó prenda… No sea cosa que termine presentándose ella a pesar de todos los no”, dijo un intendente en uso de licencia en la mañana de hoy.
Los análisis del peronismo bonaerense están marcados por la incertidumbre y la perplejidad. Ninguno de los tres precandidatos lanzados, Massa, De Pedro y Daniel Scioli tienen contundencia electoral. Cada uno necesita no sólo que no se les escape un voto de los que componen la totalidad del Frente de Todos sino que esta marca llegue hasta octubre, por lo menos.
“Sergio y Cristina consiguen el 80% de los votos de una PASO, ese no es el problema”, ya dejan trascender los analistas cercanos a los dos. El acuerdo entre el Frente Renovador y el Partido Justicialista es más que sólido.
Quien no entraría en el Frente de Todos o como se llame será el partido PARTE. Esto lo habrían decidido recién en el Senado. Cristina no quiere darle nada al presidente Alberto Fernández y a sus aliados más cercanos.
Siempre sobrevuela la posibilidad de que, a último momento, fiel a su estilo, Cristina termine por hacer lo que quiere, como casi siempre, pero a la vez también puede quedar bien con el único que tiene “derecho a tímpano, su hijo, quien desde hace meses dice que debe ser Axel Kicillof el candidato presidencial porque nadie empieza a elegir por la categoría de gobernador.
“Lo van a acomodar a Daniel”, insiste un ministro nacional que habla con todos los sectores. Quizás lo diga porque nunca lo quiso demasiado al exgobernador.


