El Peronismo festejó en Tucumán con denuncia de fraude y con CFK por teléfono
Parecen imágenes de un sketch de humor de Tiempos Modernos, o Cha Cha Cha: hombres y mujeres saliendo de un banco a las tres de la mañana con cajas y bolsas y sobres y planillas antes de ir a votar. Autos con el número de remis para no confundir a los que les toca a cada uno con un número gigante en el parabrisa cargando gente. No es la década infame ni la Rumania de Ceausescu, es la Tucuman de Juan Manzur y Osvaldo Jaldo, filmados por el Monitoreo Urbano de su capital, sin explicación, antes de votar en democracia para celebrar otro triunfo del Peronismo.
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El triunfo contundente de Osvaldo Jaldo y Juan Manzur puso feliz a Cristina Kirchner, al ministro del interior Eduardo Wado de Pedro y a algunos caciques del interior como Ricardo Quintela de La Rioja o el propio Gildo Insfran de Formosa. Todos parte de una forma de resolver elecciones que encuentran un punto en común: se confirma el fraude parcial en cada elección y nunca hay consecuencias legales. Así fue ayer también en Tucuman, y ahora resolverá la justicia. Hace décadas que el peronismo tucumano logró perfeccionar las maniobras que le permiten evitar el voto consecuencias para sostenerse en el poder.
Ahora fueron las cámaras de seguridad las que terminaron por desnudar el modus operandi del peronismo tucumano, antes habían sido las cámaras de celulares y de televisión, cuando en 2015 se prendían literalmente fuego las urnas y crecían los votos de Juan Manzur y José Alperovich, representantes del kirchnerismo en la provincia. Ahora son las cámaras de seguridad que puso Germán Alfaro las que registraron lo que no puede ser discutido: personas saliendo del banco con cajas y bolsas la noche previa a la elección, con sobres, listas, bolsas y cajas; difícil de explicar.
En 2015 el kirchnerismo había logrado sostener a José Alperovich, quien es investigado por la Justicia por abusar de su sobrina durante dos años. Es el juez Osvaldo Rappa quien procesó a Alperovich, quien tuvo desde el vamos el apoyo total del kirchnerismo hasta que dejó su banca en 2021. Las prácticas del peronismo tucumano en tiempos de Alperovich habían sido denunciadas por la oposición, pero nunca había tenido consecuencias. Quema de urnas, quema de casas de opositores, clientelismo antes de votar con electrodomésticos y dinero en efectivo, todo fue corroborado.
Cuenta el intendente y candidato a vice gobernador de Tucumán, Germán Alfaro en su denuncia: "Varias unidades pertenecen al Banco Macro SA, Administradora Fiduciaria ARS Sa, cuyo titular es Salas Martín Miguel, y otras reconocidas financieras del medio local quienes deberán explicar qué hacían esas personas a esa hora, el día de las elecciones, que ingresaban con papeles, planillas y salían con bolsos, grandes sobres y bolsas llenas de supuestamente dinero en efectivo para ser destinados a la compra de voluntades". Eso se festejó ayer en Tucuman.
Los caciques viajaron ayer a celebrar el triunfo de sus mismas costumbres. Ricardo Quintela convoca vecinos con facturas de luz para que les den efectivo y puedan pagarlas. Está documentado, filmado por miles de vecinos. Antes de las elecciones pasan a planta permamente a empleados para lograr más votos, todo un sistema viciado que no tiene representación democrática en la sociedad, pero que se sostiene por la cooptación del poder judicial local. En el caso riojano, fue un poco más lejos y para evitar contrapuntos puso a su sobrina, Karina Becerra, al mando del mayor tribunal de justicia, se acabaron los problemas.
El peronismo entonces logró viajar en manada a festejar una elección que tiene fraude documentado, en la justicia, que ahora deberá decidir si hace lugar o desestima la acusación.