En reserva, la CGT ya tiene el peor diagnóstico sobre el Gobierno

En reserva, la CGT ya tiene el peor diagnóstico sobre el Gobierno

La falta de dólares alarma a la mayor parte del sindicalismo. Toman distancia de Moyano y Cristina. Una apuesta desesperada por Massa.

Pedro Paulin

Pedro Paulin

El mundo obrero atraviesa un agotamiento y división interna que empieza a cristalizarse en la distancia con el Gobierno. Así, mientras Carlos Acuña y el triunviro de la CGT abrió un compás de espera con la llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía, otra parte de la dirigencia obrera ya no se guarda sus diferencias y empieza a olfatear una época de cambio y dio por terminado al Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

“No tienen plata, no llegan a diciembre”, se le escuchó decir días atrás a Andrés Rodríguez de UPCN en una reunión que mantuvo con el constructor Gerardo Martínez y Omar Lingeri, de Obras Sanitarias. Lo que ven los disidentes es que la figura de Hugo Moyano está en periodo de recambio y no impone respeto ni criterios, lo llaman “el innombrable”, que el Gobierno y el plan de Massa salvador va a naufragar por el propio peso de las expectativas generadas, y que sin dinero ni gestión, la inflación va a seguir en alza hasta llegar al conflicto social. 

“No vamos a hacer nada para que se caiga ni para evitarlo”, definieron a MDZ desde el entorno de la disidencia moyanista sobre el futuro del Gobierno y su rol como central obrera. Un hecho claro es, ante la indiferencia de Héctor Daer que sostiene y no marchará el próximo 17 de agosto, una buena parte de los gremios marcharán y será, creen, una muestra de fuerza. “Ellos saben que lo que tienen que seguir controlando son las obras sociales y su financiamiento, el resto no se meten más, no piden nada más”, definieron a este medio desde su entorno. 

Con la figura de Alberto  Fernández no guardan rencor por no considerarlo el conductor, recibieron el control de las obras sociales y pretenden ser sólo administradores y cada vez menos políticos dado que saben, no habrá un panorama alentador hasta el fin de la gestión. De la otra vereda, la CGT que conduce Antonio Caló logró la resolución que actualiza los valores de trabajos realizados y remedios que reintegra a prestadoras de salud que administran los gremios y que mejora en un promedio del 40% los ingresos de los sindicatos por esos conceptos.

Las ambiciones de los sindicalistas alejados del oficialismo es un imposible, sueñan con la conjunción de Horacio Rodríguez Larreta y Juan Schiaretti, donde consideran que tendrían más plafón para crecer y acompañar un Gobierno con estirpe peronista y gestión. Por ahora, según chequeó este medio, no existe ninguna posibilidad, desde el PRO confirmaron: “Horacio va a ir a una PASO y ser presidente de Juntos por el Cambio, no hay espacio ni tiempo para otro plan”, resumieron. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?