Radicales "embriagados" de euforia, buscan mostrarse unidos y copan la Vendimia a pesar de las peleas internas
Como si fueran anfitriones de familiares que llegan desde lejos, los radicales de Mendoza pasearon a gran parte de sus correligionarios por las calles de la provincia mostrando las bondades de la provincia, pero escondiendo que es parte del mismo "Titanic", con problemas aún lejos de resolverse. No eran paseos en realidad, sino postales de un intento de construir una imagen de un radicalismo fuerte y no solo como capital anti k, sino donde ocurre lo contrario que a nivel nacional; tienen más fortaleza que el PRO. Comenzaron en raid en San Rafael, siguieron ayer en Ciudad y hoy coparán los actos oficiales de una Vendimia que, desde el punto de vista político, llega a empalagar por cómo los socios de Juntos por el Cambio ocupan espacios.
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Alfredo Cornejo, Gerardo Morales, Facundo Manes, Carolina Losada, Mario Negri y las firmas siguen. Fuera del festejo, los radicales están en un contexto interno complejo. El Gobierno nacional envió el proyecto de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el tema también incomoda en la oposición. Es que el PRO endureció su postura y amaga con no aprobar el acuerdo. La UCR había sugerido una posición más dialoguista y en los "citi tours" que hicieron cada uno de los dirigentes aseguraron que lo principal es evitar el default, aunque mandaron una señal: que el Frente de Todos se haga cargo de conseguir los "votos propios"; que acuerden ellos primero y que no trasladen a la oposición los problemas para aprobar el acuerdo.

Hay dentro de Juntos por el Cambio una idea de aprovechar la oportunidad para exprimir las internas del Frente de Todos; que se hagan cargo de las fisuras. Entienden que el riesgo es doble si no endurecen su visión. Por un lado quedar asociados al posible fracaso de la gestión del acuerdo, es decir que se apruebe, pero que luego Alberto Fernández no gestione como corresponde. Por el otro, que el kirchnerismo juegue a opositor, no pague ningún costo y sí tenga beneficios por la aprobación, pues se mantiene en el poder, toman distancia de la decisión incómoda de acordar con el FMI.
Alfredo Cornejo está dentro de los más desconfiados y también entre los que trazan una estrategia más aguda. Igual, como explicó Mario Negri a MDZ, aún no hay postura acordada porque el texto del acuerdo recién llega. La máxima a cuidar es tener una sola visión, un solo discurso.
Suarez, alejado de esa rosca
En las recorridas radicales hubo un gran ausente. El gobernador Rodolfo Suarez no se sumó a ninguno de los actos políticos que la UCR organizó en el Sur y en el Gran Mendoza, aún a pesar de que es parte de la mesa de Junos por el Cambio. No es parte del estilo de Suarez ser parte de la rosca explícita, no es un ambiente en el que se sienta cómodo. Pero hay otra razón.
El Gobernador no quiso mezclar la gestión con la política. Porque entiende que "a la gente no le importa", porque hay una realidad que exige otra cosa y, además, la Vendimia presencial luego de 2 años ofrece otro tipo de "cosecha". Los allegados al Cuarto Piso aseguran que tras la gestión intensa de la pandemia ahora viene una etapa donde se "podrá ver más la mano" del Gobernador en la gestión.
También aparece otra especulación. A su estilo, Suarez hace política. Esa distancia con el barro es también una estrategia. Y Suarez tiene excelente relación con alguien que es competencia para el resto de sus correligionarios: Horacio Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno de Buenos Aires es uno de los ausentes en la Vendimia, aunque envió a varios colaboradores para mantener los puentes con Mendoza. Hay quienes sondean al binomio Larreta - Suarez para el 2023. El Gobernador no desmiente ni confirma y suele sonreir cuando le muestran las encuestas.
Los radicales trajeron a buena parte de la base de su poder. O mejor dicho a quienes sostuvieron la "marca" en los peores momentos: los intendentes. Cornejo y Tadeo García Zalazar reunieron a varios jefes comunales para sumar volumen a la vendimia radical. Claro que el viaje de turismo de los seguidores de Alem no incluye magia. Salvo que haya ocurrido una alquimia particular, las diferencias internas siguen y se agudizarán hacia el 2023, cuando las ambiciones de varios de ellos entren en tensión. Gerardo Morales y Alfredo Cornejo tienen intereses contrapuestos, pero supieron negociar para tener cada uno su cuota de poder. Mario Negri le hizo pagar costos internos al mendocino cuando ingresó al Congreso, pero en la Vendimia "todo pasa". Facundo Manes fue el comodín que usaron para tener un discurso ameno, pero es parte de la misma rosca dura.


