Cultura en tiempos de pandemia
La Casa sobre el Arroyo, creación del arquitecto Amancio Williams, es una referencia mundial que coloca a Mar del Plata en el escenario internacional a la hora de la cita de obras arquitectónicas relevantes. La historia de la obra mítica esconde un dato poco conocido: Williams diseñó la vivienda en colaboración con su esposa, también arquitecta, Delfina Gálvez Bunge, a quien conoció en 1931 en la facultad de arquitectura de la UBA.
En los años 70, la Casa sobre el Arroyo alojó a la emisora LU9, hasta su cierre en 1976, un hecho cuando menos extraño, ya que la emisora no fue intervenida por el gobierno militar como sí ocurrió con los medios de la época, sino que literalmente fue "sacada del aire”. Entonces se inició el largo período de decadencia de la construcción que se prolongó hasta que pasó a integrar el patrimonio municipal en la segunda intendencia de Gustavo Pulti.
Hoy, se anuncia que el próximo 5 de octubre estará en Mar del Plata el presidente de la nación Alberto Fernández para hacer entrega de 42 millones de pesos destinados a recuperar la vivienda, que pasará a ser un museo. El tópico sorprendente es la ausencia, tanto en las gestiones como en la obtención de estos recursos, del secretario de Cultura de General Pueyrredon, el escritor Carlos Balmaceda. Quien, en cambio, ocupa el centro de la escena, es la funcionaria Magalí Marazzo, ex Reina del Mar y los Pescadores, quien tiene una relación directa con presidencia de la nación.
Tan fuerte es el escenario político, que la provincia anunció, a través de la primera candidata a concejal del Frente de Todos, la contadora pública Virginia Sívori, la inversión de 36 millones de pesos en el Centro Cultural Osvaldo Soriano. En la presentación, se hizo una fuerte crítica a la gestión de cultura local y, obvio, se dejó absolutamente de lado al secretario de Cultura.
Cultura en tiempos políticos; y en pandemia, todo vale.
