Presenta:

Los tropiezos del periodismo con Manuel Adorni

Las investigaciones alrededor del Jefe de Gabinete han expuesto los claroscuros del periodismo” independiente”

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Presidencia

El archivo dispuesto por el juez federal Daniel Rafecas en la causa por el viaje a EEUU de la esposa de Adorni en el avión presidencial, dejó expuesto el apuro y/o la liviandad con que gran parte del periodismo aborda su labor. La resolución basada en el dictamen de la fiscal Alejandra Mangano concluyó que el traslado de Angeletti en el avión oficial no generó gasto adicional ni implicó uso indebido de recursos públicos.

Dejemos fuera de este análisis la tarea del periodismo militante perokirchnerista, que desde siempre realiza una tarea alejada de lo periodístico. Es militancia pura expresa.

Vamos a referirnos al “periodismo profesional” que proclama independencia y objetividad. Vale una aclaración esencial. Los funcionarios públicos, están como tales, expuestos a la lupa periodística cada día e instante de su gestión. De ello no se pueden quejar ni tratar de obviar.

Nadie obliga a ningún ciudadano a incursionar en la actividad pública y el periodismo es uno de los instrumentos, que en libertad, objetividad y responsabilidad, es uno de los pilares de la democracia y es su tarea esencial auscultar la conducta de todo funcionario.

El caso del viaje en el avión presidencial de la esposa de Adorni ha dejado a varios adalides de la libertad de expresión en posición incómoda.

Es cierto que la declaración primigenia de Manuel Adorni ante la exposición pública de las características del viaje fue desafortunada. Describió su viaje de trabajo a Nueva York con el termino “deslomarse”. Festín para las redes sociales y el periodismo en general. Sarna con gusto no pica Adorni. A posteriori pidió perdón por su desliz indebido.

Aclaración necesaria: Es cierto que las jornadas de trabajo de quienes asumen la gestión pública son extensas y no tienen, en muchas oportunidades, feriados ni días libres. La dureza de la actividad se manifiesta, transcurrido un tiempo, en el rostro y cuerpo de los agentes de la administración. Deterioro visible.

Nadie los obligo a abordar esas funciones, por lo que no es deslomarse ni quejarse. Es lo natural y propio de la tarea. Si es cierto, que también por costumbre y vicio o error propio, alargan su jornada en conciliábulos o reuniones y encuentros hasta horas tardías. Decisión propia.

Este maremágnum de horas de trabajo extendidas, tensión continua y el error propio de alargar el día en rosca política excesiva y extensa, los aparta de una vida familiar con cierta normalidad.

Desde el comienzo de la “boutade” del viaje de Angeletti, quién esto escribe, consideró no había delito en el periplo, siempre y cuando la esposa no hubiera siquiera ingerido una botella de agua, sin abonarla de su propio peculio, en la heladera de la habitación asignada al Jefe de Gabinete.

No fue el camino emprendido por la mayoría de los periodistas. El término “deslomarse” fue meme diario en redes, radios y todo sitio. La presunción de delito fue la expresión permanente y enfática. Más papistas que el Papa.

Ante el archivo de la causa, el retroceso en chancletas, viró del presunto delito a la cuestión ética o conducta moral inapropiada del vocero Adorni el siempre tajante e implacable. Sin pruritos, los sentenciadores, mutaron con velocidad en sus opiniones calificadoras. Todo un dechado de oportunismo y objetividad. Es lo que hay.

Importante: el viaje de la cónyuge, fue el punto de partida de una serie de investigaciones acerca de otros periplos del matrimonio expuestos a la luz pública. Viajes a Punta del Este, Aruba y también a la compra y refacción de inmuebles varios. Adelante.

La investigación está a cargo del juez Ariel Lijo, y el fiscal Gerardo Pollicita. El juez federal ha impuesto velocidad, inusual en él, a su gestión. Bienvenido este giro en la conducta de Lijo. Pensemos lo importante que hubiera sido si hubiera movido “un dedo” ante la denuncia de la Coalición Cívica frente a la conducta de Néstor Kirchner y los Eskenasy, cuando la adquisición, presuntamente fraudulenta, por parte de dicha familia,de un porcentaje de YPF. Quizás hubiera ahorrado pesares, dinero e incertidumbre de tantos años.

Están abiertos numerosos frentes de investigación y “ está actuando la Justicia”, como se suele señalar. Adelante y correcto. Es lo que corresponde, frente a toda duda del accionar o la conducta de un funcionario.

Sobre ello se debe y puede opinar, aportar investigación y ocuparse.

Fue excesivo rasgarse las vestiduras, para luego acomodar el discurso, ante la evidencia del fallido, en el caso del viaje a Nueva York. No lo es ocuparse de las investigaciones en marcha, con objetividad, rigor profesional y sin juicio adelantado.

La “prudentia” aconseja sentido común y sabia practicidad. Debemos tenerlo siempre en cuenta.

INDEBIDO: ante el accionar de los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno del canal TN , que filmaron lugares comunes del interior de la Casa Rosada y los expusieron públicamente, el gobierno tomó dos medidas. Los denunció penalmente y prohibió el ingreso a todos los periodistas acreditados en Casa Rosada.

Esta prohibición general es excesiva y atentatoria contra la libertad. LLA, La Libertad no Avanza, Retrocede.