Rafecas, el "iceberg" que amenaza con hacer naufragar al Frente de Todos
No es la primera vez que el Frente de Todos atraviesa una turbulencia y seguramente no será la última. Ocurrió con la posición respecto al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y ahora está volviendo a ocurrir por la designación del nuevo procurador general de la corte. El presidente Alberto Fernández ratificó que su candidato es Daniel Rafecas y la oposición adelantó su apoyo, pero en el kirchnerismo duro se niegan a dejarlo pasar.
"Yo ya mandé un nombre y ese nombre yo lo mantengo", expresó Alberto Fernández al ser entrevistado por Ernesto Tenembaum y María O'Donnell. Justamente ese es el inconveniente. Daniel Rafecas se opuso a la reforma del Ministerio Público que impulsaba el kirchnerismo y aclaró que si se modificaban las mayorías que actualmente se exigen para nombrar al procurador (dos tercios de la Cámara de Senadores) él no aceptaría el cargo.
Lo llamativo es que ahora desde Juntos por el Cambio aclaran que están dispuestos a apoyar el pliego de Rafecas para ocupar el lugar que ostenta de forma interina Eduardo Casal. Sin embargo, el kirchnerismo ha puesto reparos y no votaría a favor del candidato del presidente.
La situación ha llegado a un punto crítico que enfrenta directamente a Alberto Fernández con Cristina Kirchner y del resultado se leerá quién tiene el poder de decisión en la fórmula. Si se modifica la ley del Ministerio Público Fiscal celebrará el kirchnerismo y podrá remover con mayoría simple a Eduardo Casal, a quien llaman el usurpador. Pero si eso ocurre, Alberto Fernández se quedará sin su candidato a procurador porque Daniel Rafecas se resiste a asumir en esas condiciones.
En cambio, si se aprueba el pliego de Rafecas el jefe del Ejecutivo saldrá victorioso mientras que el kirchnerismo duro sufrirá un revés en sus intenciones de reformar la ley del Ministerio Público.
Quienes conocen los pasillos de Comodoro Py aseguran que Rafecas es un discípulo del penalista Esteban Righi a quien Néstor Kirchner designó procurador pero luego fue destituido por Cristina por allanar a Amado Boudou.
Hoy se vive una situación insólita. Alberto Fernández insiste con la postulación de Rafecas y Juntos por el Cambio aceptó acompañar en la Cámara de Senadores para que se obtengan los dos tercios. Sin embargo, el kirchnerismo ha dejado trascender que no votará a favor de Rafecas y esta decisión tensa al extremo el juego de poder dentro del Frente de Todos.