Adjudican un área petrolera "maldita" y esperan U$S85 millones de inversión
Chañares herrados es un área petrolera "maldita" para la política mendocina. El Gobierno acaba de adjudicar nuevamente la explotación por 25 años del yacimiento, con la intención de volver a empezar y ponerle fin a una larga historia de litigios. Es que Chañares ha producido casi por igual petróleo y causas judiciales. Tanto, que hasta generó la imputación de un ex gobernador.
El área fue adjudicada a Petrolera Aconcagua, una empresa junior en la industria que para esta concesión se unió a Crown Point. en realidad eran los únicos oferentes, pues ocurrió lo mismo que con todas las licitaciones petroleras de Mendoza: las empresas grandes compran pliegos casi por una formalidad, pero luego no participan. En esta licitación habían comprado pliegos El Trébol (que ya había tenido a cargo el área), Pan American (una de las empresas grandes que no tiene inversiones en Mendoza) y Selva María (empresa de José Luis Manzano) entre otras. Pero solo dos firmas presentaron ofertas y una de ellas fue descalificada. Por eso la UTE formada por Aconcagua y Crown quedó sin competencia y consiguió la concesión. Esa empresa ya tenía a cargo un área "gemela" a Chañares: Puesto Pozo Cercado.
La concesión es por 25 años con un compromiso de inversión de 85 millones de dólares en la primera década, 12 por ciento de regalías y 8 millones de dólares de "valor de llave" que Mendoza recibirán en los próximos 30 días. El plan de inversiones tiene que ser planteado de manera quinquenal.
Chañares tiene una trayectoria compleja y oscura en los últimos años. Está en producción desde la década del 60, pero los conflictos comenzaron hace menos tiempo, desde que la Provincia está a cargo de la gestión de los recursos. En 2011 fue parte de la renegociación de contratos para extender las concesiones por 10 años antes de que venzan. Allí apareció el primer escándalo: la empresa sobredimensionó el plan de inversiones y luego lo incumplió. La concesión vencía en 2017, la estiraron hasta 2027 con una promesa de inversión de U$S467 millones, 5 puntos más de regalías y un plan para perforar 10 pozos por año. La escala de la promesa salía de rango; estaba inflada y no se concretó. Por eso hubo una causa judicial y hasta llegó a estar imputado quien por entonces era ministro de obras y tenía a cargo Energía, Francisco Pérez.
El área fue vendida a la empresa Medanito, quien heredó los conflictos y luego sumó nuevos. Tanto que Alfredo Cornejo decidió quitarle la concesión en 2019 y volver a adjudicarla. Medanito recurrió a la justicia y el tema está en la Suprema Corte. El área estaba en producción, cosa que no se puede cortar. Ahora Aconcagua tendrá la concesión por dos décadas y media. Esa misma empresa fue beneficiaria del programa Mendoza Activa por el cual tendrá beneficios impositivos para reactivar pozos en el área Puesto Pozo Cercado.



