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"Me desmayé", los audios entre la mamá de Agostina Vega y Claudio Barrelier que analiza la Justicia

Los mensajes fueron enviados mientras buscaban a Agostina Vega. Para la fiscalía, la adolescente ya había sido asesinada por Claudio Barrelier.

El dramático pedido de la mamá de Agostina Vega a Claudio Barrelier en medio de la búsqueda.

El dramático pedido de la mamá de Agostina Vega a Claudio Barrelier en medio de la búsqueda.

Los mensajes de voz intercambiados entre Melisa Heredia, mamá de Agostina Vega, y Claudio Barrelier quedaron incorporados al expediente que investiga el femicidio de la adolescente de 14 años en Córdoba. Los audios, revelados tras el levantamiento del secreto de sumario, fueron enviados el domingo 24 de mayo, apenas un día después de la desaparición de la joven.

Según la reconstrucción realizada por el fiscal Raúl Garzón, para ese momento Agostina ya había sido asesinada en la vivienda de Juan del Campillo 878, domicilio donde residía el principal acusado.

En medio de la desesperada búsqueda, Melisa intentó obtener información que permitiera localizar a su hija. A las 17:18 le envió un mensaje a Barrelier pidiéndole que gestionara el acceso a cámaras de seguridad para identificar el vehículo en el que, según él mismo había mencionado, Agostina se habría retirado del lugar.

El reclamo de la mamá de Agostina Vega

Entre lágrimas, la mujer le reclamó compromiso y le pidió que actuara como si la adolescente fuera su propia hija. "Agostina no aparece todavía, por favor hacé de cuenta que fuera tu hija", se escucha en uno de los audios incorporados a la causa.

La respuesta del acusado llegó apenas un minuto después. "Me estoy moviendo, no te pensés que estoy bien", contestó Barrelier, quien por entonces aún participaba de la búsqueda y no había sido formalmente señalado como autor del crimen.

Sin embargo, Melisa insistió en que el hombre recién se había despertado y volvió a exigirle datos del automóvil que había mencionado previamente. La mujer le recordó que había hablado de un Volkswagen Gol de color rojo y le pidió obtener la patente a través de cámaras de seguridad de vecinos del sector.

"Estamos buscando en un lugar donde no la tenemos que buscar", le advirtió la madre de la adolescente, convencida de que la investigación podía estar siguiendo pistas equivocadas.

En otro tramo de la conversación, la mujer expresó su temor de que a Agostina le hubiera ocurrido algo grave y hasta amenazó con dirigirse personalmente a la vivienda de Barrelier para solicitar las grabaciones de las cámaras del barrio.

La respuesta del acusado quedó registrada a las 17:22 y se convirtió en uno de los fragmentos más llamativos del intercambio. "Me desmayé porque no daba más, pero sí me estoy moviendo", sostuvo el ahora imputado por el femicidio.

Minutos después, Melisa le dio un ultimátum para conseguir la patente del supuesto vehículo y le recordó los contactos policiales que se habían movilizado para encontrar a la adolescente. Los mensajes forman parte de la reconstrucción de las horas posteriores a la desaparición y son analizados por la Justicia para establecer el comportamiento y las acciones realizadas por cada una de las personas vinculadas a la causa.

El relato de un inquilino

El levantamiento del secreto de sumario también permitió conocer el testimonio de Matías, inquilino de Barrelier en la vivienda de Cofico donde, según la hipótesis fiscal, ocurrió el asesinato. El hombre declaró que regresó al domicilio junto a su pareja durante la noche del lunes 25 de mayo y encontró reunidos en la habitación del acusado a la madre de Claudio Barrelier y a Marianela Palmero, pareja del imputado y madre de su hija.

Según su relato, el acusado se mostraba abatido y preocupado porque comenzaban a señalarlo como la última persona que había tenido contacto con Agostina Vega. "Me están culpando de la desaparición", le habría dicho Barrelier, de acuerdo con la declaración incorporada al expediente. Matías aseguró además que el acusado le comentó haber visto a la adolescente para entregarle dinero destinado a un viaje solicitado mediante una aplicación, aunque nunca precisó cuándo se habría producido ese encuentro.

El testigo sostuvo que, después de esa conversación, Barrelier se quebró emocionalmente, se cubrió con una frazada y comenzó a llorar, evitando continuar hablando sobre el tema.

Por su parte, Marianela Palmero declaró ante la fiscalía sobre un episodio ocurrido en 2025, cuando una joven salió de la vivienda denunciando haber sido víctima de abuso y privación ilegítima de la libertad. La mujer afirmó que en aquella oportunidad fue ella quien llamó al 911 y recordó que Barrelier permaneció detenido durante alrededor de veinte días mientras avanzaba aquella investigación.

Todos esos testimonios fueron incorporados al expediente que instruye el fiscal Garzón y forman parte del trabajo de reconstrucción de las horas previas y posteriores al femicidio de Agostina Vega.