La dura imputación contra la "descuartizadora de Guaymallén": arriesga prisión perpetua
Este jueves se formalizó la imputación contra Adriana Suárez y Marcelo Altamirano tras el crimen de César Rodas, por homicidio agravado por el ensañamiento.
Suárez Cervant recibió una dura imputación en su contra.
La fiscal de Homicidios Andrea Lazo formalizó este jueves la imputación contra Adriana Valeria Suárez Cervant y Marcelo Rubén Altamirano por el crimen de César Darío Rodas, el hombre de 41 años que fue asesinado y descuartizado la noche del miércoles en Las Cañas, Guaymallén.
Los dos sospechosos fueron acusados por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento, el cual prevé como única pena la prisión perpetua. Luego, ambos quedarán alojados en diferentes cárceles de la provincia por orden de la representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) que lidera el expediente.
Por su parte, otro hombre que había sido detenido por el impactante hecho de sangre, fue liberado luego de establecer que no estaba relacionado con el asesinato de Rodas. Pese a eso, de acuerdo con la reconstrucción que realizaron los detectives del caso, hubo un tercer implicado que aún no fue identificado y habría tenido una participación secundaria.
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Las fuentes judiciales también informaron que los cinco hijos menores de edad de la denominada "descuartizadora de Guaymallén", quedaron internados para recibir el abordaje correspondiente, a cargo del Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI).
Conmoción en Guaymallén
Todo comenzó pasadas las 22 cuando un hombre, de 36 años, se presentó en la Comisaría 44° y le informó a los policías que minutos antes su excuñada (Suárez Cervant) le envió a su hermano una serie de fotos y audios de WhatsApp con los que demostraba que había descuartizado a un hombre y estaba prendiendo fuego los restos sobre una parrilla.
Frente a la grave situación, se alertó a efectivos de la Comisaría 45°, quienes se dirigieron inmediatamente hasta el domicilio de la mujer, localizado en calle Adolfo Calle 1.978. Sin embargo, cuando llamaron a la puerta, la sospechosa no quiso abrirles.
Por ese motivo, se debió solicitar una orden de allanamiento judicial, mediante la cual los policías pudieron irrumpir en la propiedad y en el interior dieron con el cuerpo mutilado en el sector de la chimenea.
Fue allí cuando personal de la División Homicidios, de Investigaciones, entrevistó a Suárez Cervant, quien confesó que había asesinado a la víctima en el transcurso del martes, ya que habría intentado abusar de una de sus hijas.
Al parecer, el hombre asesinado era inquilino de la mujer, ya que solía alquilarle una habitación de la vivienda en la que Suárez Cervant residía junto a sus cinco hijos.
Lo cierto es que la mujer fue detenida en un primer momento y con el paso de las horas el personal policial también capturó a Marcelo Altamirano, quien también participó en el hecho de sangre. Ambos quedaron comprometidos por las pruebas reunidas por los pesquisas, motivo por el que se avanzó con la imputación de ambos.