La detuvieron acusada de contratar a una banda para robarle la caja fuerte a su pareja tras una presunta infidelidad
Un joyero de Lomas de Zamora fue víctima de un robo mientras viajaba con su familia a Cataratas del Iguazú. Meses después, la Justicia determinó que la llamada clave que destapó todo había sido hecha por su propia pareja.
Así se robaban la caja fuerte.
Captura de videoEste hecho se remonta al 22 de junio de 2024, cuando un joyero de Lomas de Zamora volvía de unas vacaciones en Cataratas del Iguazú junto a su hijo, su pareja, a quien le habría sido infiel, y el hijo de ella. Mientras una familia estaba de viaje, cinco hombres se acercaron al edificio donde vivía la víctima. Dos de ellos, identificados luego como Damián Casani y Lucas Mormandi, ingresaron al edificio por el portón de acceso vehicular; los otros tres permanecieron en la vereda como apoyo.
Los ladrones llegaron directamente hasta el departamento, sustrajeron la caja fuerte y la bajaron por el ascensor antes de darse a la fuga. Desde el inicio de la investigación, esa precisión llamó la atención del fiscal Ignacio Torrigino: los delincuentes sabían exactamente adónde ir y qué buscar, algo que no encajaba con un golpe improvisado.
El video del robo
Los videos de los teléfonos secuestrados
A medida que avanzaba la causa, Torrigino logró identificar a los miembros de la banda y reconstruir sus movimientos antes y después del robo a partir de material hallado en los celulares secuestrados.
Entre esas imágenes apareció un video en el que uno de los acusados se probaba, antes del golpe, la peluca que después usaría durante el asalto. También quedaron registrados los festejos posteriores: distintos videos muestran a los integrantes de la banda celebrando rodeados de gente y mostrando una importante cantidad de dólares. Sin embargo, ninguna de esas grabaciones fue la pista decisiva.
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La llamada de 40 minutos
Cuando el fiscal le comunicó al joyero que ya había detenidos por el robo, fue el propio damnificado quien planteó una sospecha: creía que alguien de su entorno había aportado la información a los ladrones.
Meses más tarde, Torrigino lo citó a una reunión privada para contarle el hallazgo que faltaba: en el análisis de los teléfonos había aparecido registro de una llamada de 40 minutos, realizada unos seis meses antes del robo, entre uno de los delincuentes y una mujer. Esa mujer era María Cecilia Furno, su pareja.
Una coartada que, para la Justicia, no la exculpa
A primera vista, la mujer tenía un dato a su favor: el día del robo estaba junto al joyero en Cataratas del Iguazú, a cientos de kilómetros de Lomas de Zamora, mientras la banda entraba al departamento.
Para los investigadores, sin embargo, esa circunstancia no la desliga del hecho. Al contrario, sostienen que pudo haber sido parte de la planificación previa: la hipótesis de la causa es que Furno contrató a la banda para vengarse de su pareja luego de haber descubierto una infidelidad meses antes del golpe.
Según esta línea de investigación, la mujer habría tenido acceso a información clave —la disposición de la vivienda, los movimientos del joyero y la ubicación exacta de la caja fuerte— y ese conocimiento fue lo que permitió a los delincuentes actuar con precisión mientras la familia estaba de viaje.
La causa sigue abierta
La Justicia continúa investigando el rol que cumplió cada uno de los integrantes de la banda y cómo se organizó el operativo. Por el momento, Damián Casani, Lucas Mormandi y María Cecilia Furno permanecen detenidos mientras avanza la causa.