Imputaron a cuatro policías por la muerte de un hombre en un hospital de Neuquén
José Galeano murió durante un operativo en el Hospital Horacio Heller de Neuquén. La Justicia imputó a los policías homicidio simple con dolo eventual.
Cuatro policías fueron imputados por homicidio simple con dolo eventual tras la muerte de un hombre en el Hospital Horacio Heller de Neuquén.
Cuatro policías de Neuquén fueron imputados por la muerte de José Galeano, ocurrida durante un procedimiento de reducción en el Hospital Horacio Heller de Neuquén. El juez de garantías Luciano Hermosilla convalidó la acusación presentada por la fiscalía por el delito de homicidio simple con dolo eventual en exceso del cumplimiento de un deber.
La medida alcanza a los efectivos Marcelo Alejandro Orellana, Gino Edgardo Facci, Tomás Francisco Ontiveros y Milton Félix Adrián Torrico. En cambio, el magistrado descartó provisoriamente los cargos contra otros dos uniformados al considerar que por el momento no existen elementos suficientes para sostener una sospecha en su contra.
El hecho ocurrió el 18 de noviembre de 2025, cerca de la 1.24, cuando Galeano ingresó al centro de salud alterado, después de haber consumido cocaína, portando un cuchillo y pidiendo auxilio a los gritos.
De acuerdo con la reconstrucción de la fiscal Lorena Juárez y el asistente letrado Maximiliano Jávega, los agentes lograron que el hombre dejara el arma blanca. Sin embargo, la posterior inmovilización física derivó en lesiones que terminaron provocándole la muerte.
La imputación de los policías
Según la acusación, Orellana derribó a Galeano y ejerció presión sobre su torso y espalda con una rodilla y el peso de su cuerpo, mientras Facci le sujetaba las piernas. En ese contexto, se habrían producido fracturas de costillas.
La fiscalía también señaló que Ontiveros y Torrico se arrodillaron sobre la espalda de la víctima para mantenerla boca abajo y esposada. Aunque Galeano habría advertido en reiteradas oportunidades que no podía respirar, permaneció en esa posición durante más de 15 minutos, hasta que perdió el conocimiento.
La autopsia determinó que las maniobras le provocaron un traumatismo cerrado grave de tórax, neumotórax y fracturas bilaterales. Los médicos del hospital intentaron reanimarlo, pero no lograron revertir el cuadro.
El planteo de la fiscalía
La acusación fue encuadrada bajo la figura del dolo eventual. Según la fiscalía, el procedimiento comenzó de manera legítima, pero los uniformados debieron representarse que la fuerza aplicada y la posición en la que mantuvieron al hombre podían ocasionarle la muerte.
La querella, por su parte, había solicitado que el caso fuera investigado como torturas seguidas de muerte. El juez Hermosilla rechazó provisoriamente esa calificación y avaló el encuadre propuesto por el Ministerio Público.
La imputación no implica una condena, sino que establece que existen elementos suficientes para avanzar formalmente contra los cuatro policías. A partir de ahora, la investigación deberá profundizar la reconstrucción de lo sucedido y determinar las responsabilidades individuales.
El magistrado declaró la causa como caso complejo y fijó un plazo de investigación de un año. La fiscalía había solicitado la suspensión preventiva de los agentes, pero el pedido fue rechazado.
No obstante, Hermosilla ordenó librar un oficio a la Jefatura de Policía para disponer un cambio de funciones de los imputados. Además, estableció una prohibición estricta de contacto entre los efectivos y con los testigos del expediente.