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De la explosión del celular al homicidio: hacia dónde viajaban la mujer fallecida y su esposo

La investigación por la muerte de la investigadora María Lucila Pagani en un incendio dio un giro inesperado con la detención de su esposo por homicidio.

La investigación por la muerte de María Lucila Pagani dio un giro con la detención de su esposo por homicidio calificado.

La investigación por la muerte de María Lucila Pagani dio un giro con la detención de su esposo por homicidio calificado.

La investigación por la muerte de la investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), María Lucila Pagani, dio un giro inesperado con la detención de su esposo, Gerardo Luis Gasparutti, imputado por el delito de homicidio calificado por el vínculo. El cambio en la causa se produjo casi dos meses después del incendio del auto en el que ambos viajaban.

Mientras la Fiscalía de Instrucción del Distrito 4 Turno 4, a cargo de Liliana Copello, sostiene que existen elementos para avanzar con la acusación, la defensa del imputado asegura desconocer los fundamentos de la medida y afirma que la pareja atravesaba un buen momento personal.

"Está con las lesiones típicas de un hecho incendiario que hubo en el vehículo. Estuvo internado, ya fue dado de alta y ahora está detenido por decisión de la fiscalía", expresó.

Del incendio fatal al homicidio

Según relató el defensor, la pareja había salido para celebrar un aniversario muy especial: el de la llegada de Pagani a Córdoba, provincia donde había construido su vida junto a Gasparutti.

"Ella era de Buenos Aires y él del interior de Córdoba. Estaban festejando un aniversario de la venida de ella a Córdoba", explicó Sonzini Astudillo.

Además, aseguró que ambos tenían previsto viajar próximamente a Buenos Aires para visitar a la familia de la investigadora junto al hijo que tienen en común.

"Tenían pasajes sacados para ir a visitar a la familia de ella. Eran una pareja normal y tenían muy buen vínculo", sostuvo el abogado.

El incendio del auto

El hecho ocurrió el 14 de junio, alrededor de las 21, cuando el Renault Sandero blanco en el que viajaban se incendió sobre la ruta E-53, a la altura del kilómetro 8.

Cuando llegaron los primeros efectivos policiales, el vehículo estaba detenido sobre la banquina con importantes daños provocados por el fuego. Gasparutti se encontraba fuera del automóvil, mientras que Pagani sufrió gravísimas quemaduras y fue trasladada al Instituto del Quemado, donde falleció tres días después.

En un primer momento, el propio Gasparutti sostuvo que el incendio podría haberse originado por un teléfono celular que utilizaba su esposa dentro del vehículo.

Sin embargo, el avance de la investigación modificó ese escenario. Las pericias realizadas por especialistas indicaron que en el habitáculo no se halló otro teléfono celular, cables ni cargadores que respaldaran esa versión. Además, los investigadores detectaron un olor compatible con la presencia de un líquido combustible, elemento que llevó a profundizar las medidas probatorias.

Con esos indicios, la fiscal Copello ordenó la detención de Gasparutti e imputó al hombre por homicidio calificado por el vínculo, una de las figuras penales más graves previstas por el Código Penal.

La postura de la defensa

El abogado del acusado afirmó que aún no pudo acceder al expediente completo y que, por ese motivo, desconoce las pruebas que motivaron la imputación.

"No tengo el dato de si se encontró el celular incendiado porque todavía no tuve acceso al expediente", indicó.

También confirmó que, hasta el momento, no fue fijada la fecha para que Gasparutti preste declaración indagatoria.

La causa continúa en plena etapa de investigación mientras la fiscalía intenta reconstruir con precisión qué ocurrió aquella noche sobre la ruta E-53 y determinar las circunstancias que derivaron en la muerte de María Lucila Pagani.