Salió a trabajar, lo secuestraron y apareció calcinado horas más tarde
Giovani Herrera León tenía 44 años y era colombiano. Llegó al país hace tres meses y, en ese tiempo, comenzó a trabajar. El martes por la tarde no se supo más nada de él y su hermana comenzó a preocuparse. Luego, realizó la denuncia. Días más tarde fue hallado calcinado.
Sandra, la hermana de Giovani estaba asustada y sospechaba que algo malo le podía haber pasado porque había recibido un llamado extorsivo. Con esa amenaza, se dirigió hasta la Comisaría 2° de Venado Tuerto, en Santa Fe y radicó una denuncia.
Según su relato, Giovani había llegado al país hace tres meses. Sandra, también colombiana, le había dado trabajo y alojamiento: la mujer se dedicaba a realizar préstamos de dinero y, cuando llegó su hermano, le pidió que se ocupara de recorrer comercios y cobrar a los deudores.
El martes por la tarde salió como todos los días a hacer el recorrido en la moto de su hermana. Esa, fue la última vez que Sandra lo vio. Sin embargo, cerca de las 20 horas recibió un llamado de WhatsApp desde el teléfono de Giovani. Se trataba de un hombre con acento argentino, quien le dijo que el hombre había sido secuestrado, que no avisara a la Policía y que quería un millón de pesos por el rescate.
Al inicio, Sandra quedó paralizada, no sabía qué hacer. Pero, al pasar las horas, la desesperación comenzó a aumentar y los nervios crecieron. Lo primero que se le ocurrió fue llamar a Giovani, pero nadie contestó.
Finalmente, decidió realizar la denuncia y la causa quedó caratulada como secuestro extorsivo.
El hallazgo
Dos días más tarde, el jueves por la madrugada, la búsqueda llegaba a su fin. Efectivos policiales vieron la moto de Sandra circulando por una zona de la ciudad y, al pedirle los documentos, constataron que se trataba del vehículo que usaba Giovani la última vez que se lo vio. Al ser indagado, dio una dirección de un barrio. Allí, lograron aprehender a un hombre de 50 años, pero luego fue liberado porque no tenía relación con el caso.
Sin embargo, la Policía se dirigió a la casa del sospechoso, Nahuel Durán de 22 años. Allí fue detenido su padre, Luis Marcelo Durán y, su hermano, Aldo Joaquín Vergara. Tras algunas horas, uno confesó el crimen y señaló el lugar donde habían descartado el cuerpo.
Ese mismo día, pero cerca de las 7.30 de la mañana, el cuerpo de Giovani fue hallado calcinado en la intersección de Chaco y Estaban Maradona, de Venado Tuerto.
Para Sandra, otro colombiano está implicado en la muerte de su hermano. Se trataría de un antiguo empleado que se encargaba de las cobranzas pero, al arribar Giovani al país, él ocupó su lugar.