Acusan a dos argentinos por lavar dinero para un cártel mexicano
Un fiscal federal de Morón y la Dirección General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes (Dgradb) solicitaron que dos ciudadanos argentinos sean sometidos a juicio oral como acusados de lavar dinero en este país para el cartel mexicano de Jalisco Nueva Generación, conocido como "Los Cuinis". Las maniobras delictivas ocurrieron entre 2008 y 2012, hasta que una gran parte de los integrantes de la organización abandonaron Argentina o fueron detenidos en Uruguay.
Los sospechosos están acusados de ser "partícipes necesarios" del delito de "lavado de activos agravado por ser realizado por una asociación formada para la comisión continuada de hechos de esa naturaleza". También se solicitó el sobreseimiento de otros siete implicados y el decomiso del dinero depositado en distintas cuentas bancarias y bienes involucrados en el accionar ilícito.
La investigación se inició el 10 de marzo de 2009 cuando un ciudadano mexicano chocó el automóvil Chevrolet Astra que manejaba, el cual estaba registrado a nombre de uno de los imputados, en el barrio porteño de Puerto Madero. Los agentes que intervinieron ante el siniestro recabaron mayor información en distintas bases de datos, de las que resultó que el titular del vehículo como los ciudadanos mexicanos estarían involucrados en actividades ilícitas vinculadas al tráfico ilegal de sustancias estupefacientes.
A raíz de ello, se dio intervención a la Fiscalía Federal 1 de Morón, que centró su investigación en establecer el origen de los fondos utilizados por los ciudadanos mexicanos para costear sus residencias, un local comercial y la integración de los fondos de una sociedad comercial que conformaban, desde que habían llegado a nuestro país como turistas, entre agosto y octubre de 2008.
En la investigación se determinó que los tres ciudadanos mexicanos se alojaron el edificio LeParc de Puerto Madero. Estos sospechosos declararon como domicilio de la sociedad una dirección en la localidad bonaerense de Ituzaingó, donde vivía el titular del Chevrolet Astra involucrado en el choque de Puerto Madero. A su vez, mantenían un nivel de vida ostentoso y también habían comprado un depósito en el barrio porteño de Parque Chas.
"Las actividades desarrolladas por los ciudadanos mexicanos fueron maniobras de lavado de dinero provenientes de actividades ilícitas vinculadas con el narcotráfico y que involucran al Cártel Jalisco Nueva Generación y su brazo financiero denominado 'Los Cuinis'".
Modus operandi
El imputado que ofició como "prestanombre" conoció al hermano del líder del cartel, cuando ocasionalmente lo llevó en su taxi a la salida de un centro comercial del microcentro porteño. Así, surgió una relación por la cual, cada vez que algún integrante de la organización venía a la Argentina, contactaba a ese chofer, como ocurrió con los tres mexicanos que operaban en Puerto Madero.
Por su parte, el otro argentino imputado conocía a González Valencia desde 2010 ya que estableció una oficina en el mismo piso donde aquel trabajaba, en la ciudad mexicana de Zapopan. Posteriormente, éste hombre fue contratado como auditor de la firma en nuestro país y representó los intereses de la sociedad mexicana al hacerse cargo del funcionamiento de sus actividades e incluso al tomar intervención en distintos actos asamblearios, vinculados a la remoción y/o cambio de autoridades.
A partir de los aportes de los dos ciudadanos argentinos, "la ideación criminal pudo materializarse en una serie de actos delictivos múltiples, orquestados y controlados minuciosamente por los ciudadanos mexicanos y por quienes los asistían, los cuales les permitieron inyectar millonarias sumas de dinero sospechadas de provenir del tráfico de drogas en el sistema financiero local, ya sea mediante giros provenientes del exterior del país, o a través de la compras de bienes registrables y depósitos en las cuentas que registraban en el Banco Santander Río (actual Santander)".

