Receta de croissants de mantequilla ¡prepáralos como en las panaderías francesas!
Receta de croissants de mantequilla casero, hojaldrado y dorado, ideal para un desayuno especial o una merienda irresistible. Un clásico que siempre enamora.
Receta de croissants de mantequilla desde cero sin secretos.
ShutterstockSi estás buscando una receta completa, casera y llena de técnica para lograr un clásico de la panadería francesa, esta preparación de croissants de mantequilla es ideal. Crujiente por fuera, suave por dentro y con ese aroma inconfundible, es perfecta para un desayuno especial o una merienda diferente.
Los croissants de mantequilla es una de las preparaciones más tradicionales y a la vez desafiantes de la pastelería. El secreto está en la masa laminada, una preparación que combina una masa tipo brioche con capas finas de mantequilla, que al hornearse dan como resultado una textura aireada, suave y crocante. Aunque requiere tiempo, paciencia y técnica, el resultado justifica el esfuerzo: un panificado dorado, con forma de media luna y un sabor delicado que se puede disfrutar solo o con acompañamientos dulces o salados. Es importante respetar los tiempos de enfriado y los pliegues para lograr un hojaldrado parejo. También permite preparar los croissants con antelación, conservarlos en frío o congelarlos para hornear en el momento deseado.
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Ingredientes
500 gramos de harina 0000, 10 gramos de sal, 60 gramos de azúcar, 10 gramos de levadura seca o 25 gramos de levadura fresca, 280 ml de leche fría, 40 gramos de mantequilla blanda (para la masa), 250 gramos de mantequilla fría (para laminar), 1 huevo batido (para pintar), harina adicional para espolvorear.
Prepara paso a paso croissats de mantequilla
- En un recipiente pequeño, disuelve la levadura con una parte de la leche (templada, no caliente) y una cucharadita de azúcar. Deja reposar durante 10 minutos hasta que comience a espumar. Esto indica que la levadura está activa.
- En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade la levadura activada, el resto de la leche fría y la mantequilla blanda. Mezcla con cuchara o con la mano hasta formar una masa homogénea. Amasa durante 5 a 7 minutos hasta obtener una textura lisa y elástica. Forma un bollo, cúbrelo con film y llévalo a la heladera durante 30 a 45 minutos.
- Coloca los 250 gramos de mantequilla fría entre dos hojas de papel manteca o film plástico. Golpea suavemente con un palo de amasar y estira hasta formar un rectángulo de aproximadamente 15 x 20 cm. Guarda en la heladera mientras descansa la masa.
- Retira la masa fría de la heladera y estírala sobre una superficie enharinada hasta lograr un rectángulo de aproximadamente 30 x 40 cm. Coloca la mantequilla fría en el centro de la masa. Dobla los extremos de la masa sobre la mantequilla, como si cerraras un sobre, y presiona suavemente los bordes para sellar.
- Estira la masa cuidadosamente en forma de rectángulo largo. Dobla en tres partes, como un folleto. Gira la masa 90°, envuélvela en film y llévala a la heladera por 30 minutos.
- Repite el estirado y doblado dos veces más (en total tres pliegues simples), siempre dejando reposar en frío entre cada vuelta durante 30 minutos. Esto permite que la mantequilla se mantenga firme y las capas se formen correctamente.
- Después del último reposo, estira la masa en un rectángulo grande de aproximadamente 4 mm de espesor. Corta triángulos de unos 8 cm de base por 18 cm de altura. Haz un pequeño corte en la base de cada triángulo y enrolla desde la base hacia la punta formando la típica media luna. Coloca los croissants sobre una bandeja con papel manteca, dejando espacio entre ellos.
- Cubre los croissants con un paño limpio o film apenas engrasado y deja levar en un lugar templado durante 1 a 2 horas, hasta que estén inflados y suaves al tacto.
- Precalienta el horno a 200°C (390°F). Pinta los croissants con huevo batido para lograr un acabado dorado y brillante. Hornea durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén dorados, inflados y completamente cocidos.
De la cocina a tu mesa
Retira del horno y deja enfriar sobre una rejilla. Los croissants pueden servirse tibios o a temperatura ambiente. Se conservan bien por un par de días o pueden congelarse una vez formados y levarse antes de hornear.
Esta receta de croissants de mantequilla requiere técnica y tiempo, pero el resultado final es un producto digno de panadería artesanal. Con práctica, se convierte en una preparación confiable que siempre impresiona, tanto por su presentación como por su sabor delicado y textura inconfundible. ¡Y a disfrutar!



