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Un nuevo portaaviones de Estados Unidos llegó a Oriente Medio en plena tensión con Irán

El USS George Washington toma el relevo del USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, en un contexto de tensión con Irán y tras acumularse denuncias sobre el bienestar de la tripulación del buque saliente.



Estados Unidos concretó un nuevo movimiento de su enorme fuerza naval en Oriente Medio. El portaaviones USS George Washington, acompañado por su grupo de ataque, llegó a la región para relevar al USS Abraham Lincoln, que lleva más de seis meses desplegado.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó este jueves 20 de agosto que el buque ya se encuentra dentro de su zona de operaciones. “El grupo de combate del portaaviones George Washington opera en Oriente Medio durante un despliegue programado, tras haber llegado ayer a la zona de operaciones del Centcom”, informó el organismo militar.

Junto con el anuncio, el comando estadounidense difundió una imagen tomada este jueves en la que se observa a los tripulantes trabajando sobre la cubierta de vuelo mientras el USS George Washington navegaba por el mar Arábigo.

Tanto el George Washington como el Abraham Lincoln pertenecen a la clase Nimitz y cuentan con propulsión nuclear. La llegada del nuevo buque permitirá comenzar el relevo de una de las unidades estadounidenses que más tiempo lleva operando en la zona.

El nuevo portaaviones estadounidense relevará al USS Abraham Lincoln después de más de seis meses de despliegue.

El USS Abraham Lincoln salió del puerto de San Diego, en la costa oeste de Estados Unidos, en noviembre de 2025. Después de cruzar el Pacífico llegó al océano Índico a comienzos de este año y desde entonces apenas realizó dos breves escalas de aprovisionamiento: una en Guam, en diciembre de 2025, y otra en Omán, en julio de 2026.

Denuncias sobre la misión del portaaviones

La decisión de reemplazar al portaaviones se produce además en medio de denuncias de familiares de integrantes de la tripulación por escasez de suministros, problemas relacionados con la calidad del agua y un deterioro de la salud mental tras meses de operaciones prácticamente continuas.

Senadores demócratas reclamaron explicaciones al Pentágono ante informes sobre graves episodios protagonizados por miembros de la tripulación. La situación puso bajo la lupa la extensión de la misión y las condiciones en las que permanecen miles de militares embarcados.

Donald Trump confirmó la semana pasada el envío del USS George Washington, aunque restó importancia a los cuestionamientos. El presidente sostuvo que el Abraham Lincoln “ni de lejos” llevaba desplegado el tiempo suficiente. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, también aseguró que algunas informaciones sobre las condiciones en el barco habían sido “tergiversadas”.

El movimiento se produce mientras Washington mantiene una fuerte presencia militar en Oriente Medio y continúa el enfrentamiento con Irán. La situación sigue especialmente delicada alrededor del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, en medio del estancamiento de las conversaciones para intentar poner fin al conflicto.