Un kilo de cocaína y antecedentes en el Mundial 2022: quién es la argentina detenida en Japón por narcotráfico
Rosa Micaela Quipildor, de 30 años, fue detenida en Tokio con 101 cápsulas de cocaína dentro de su cuerpo. En 2022 ya había sido condenada por tráfico en Asia.
La mujer había recibido la cocaína en Brasil.
Una argentina de 30 años fue detenida en Japón acusada de intentar ingresar casi un kilo de cocaína oculto dentro de su cuerpo. La mujer, identificada como Rosa Micaela Quipildor, transportaba 101 cápsulas y quedó bajo investigación por presunto contrabando de drogas. La mujer contaba con antecedentes: en noviembre de 2022 había recibido una condena por intentar enviar cocaína a Asia.
Quipildor llegó el 10 de agosto al aeropuerto internacional de Haneda, en Tokio, en un vuelo procedente de Londres. Durante el control aduanero, un agente advirtió una conducta sospechosa y dispuso que fuera trasladada a un hospital.
Cómo descubrieron las 101 cápsulas de cocaína
Allí, una radiografía permitió detectar numerosos envoltorios en sus intestinos. Según medios japoneses, las cápsulas medían alrededor de 5,2 centímetros, estaban cubiertas con plástico y otro material negro similar al caucho y contenían, en total, casi un kilo de cocaína, valuado en más de 150 mil dólares.
La argentina, madre de tres hijos, fue acusada por la Policía Metropolitana de Tokio y la Suboficina de Aduanas de Haneda de violar la legislación japonesa sobre drogas y aduanas. Durante el interrogatorio, habría admitido el traslado y aseguró que le habían ofrecido US$7000 por completar el viaje.
El recorrido de la droga desde Brasil hasta Japón
De acuerdo con su declaración difundida por FNN, una mujer que conoció durante un festival en Argentina la habría contactado con un hombre que posteriormente le entregó la droga y las instrucciones.
Según relató, recibió las cápsulas en Brasil, donde las ingirió antes de continuar el recorrido que terminó en Japón. A partir de ese testimonio, los investigadores buscan determinar quién entregó el cargamento, quién debía recibirlo en Tokio y si detrás de la maniobra existe una organización de narcotráfico con base en Sudamérica dedicada a utilizar correos humanos para ingresar cocaína al mercado japonés.
La condena que recibió durante el Mundial de Qatar 2022
La nueva causa también hizo reaparecer los antecedentes judiciales de Quipildor en Argentina. El 18 de noviembre de 2022, mientras se disputaba el Mundial de Qatar, fue condenada a tres años de prisión en suspenso por el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 por tres intentos de contrabando de cocaína. Las maniobras apuntaban a enviar droga a Malasia y Tailandia, en un período en el que organizaciones internacionales buscaban abastecer la demanda asociada al Mundial.
Tres intentos de enviar cocaína a Tailandia y Malasia
Uno de los hechos investigados se remontaba al 17 de agosto de 2021, cuando se intentaron despachar 388,42 gramos de cocaína mediante una encomienda de FedEx enviada desde la avenida Corrientes 654, en la ciudad de Buenos Aires, con destino final a Bangkok, Tailandia. Meses después, el 8 de abril de 2022, Quipildor fue detectada mientras realizaba otros dos envíos desde una sucursal de DHL Express Argentina de la calle Senillosa 682: uno contenía 532,52 gramos y el otro 440 gramos de cocaína, ambos dirigidos a Malasia.
Por esos episodios, Quipildor llegó a juicio después de firmar un acuerdo de juicio abreviado y asumir su responsabilidad. El juez Diego García Berro la consideró autora del delito de contrabando de exportación agravado por tratarse de estupefacientes destinados a su comercialización, en grado de tentativa y reiterado en tres oportunidades. Al definir la pena también se valoraron sus condiciones personales: vivía en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores, había sido madre por primera vez a los 15 años, había abandonado la escuela secundaria y, según el informe socioambiental incorporado a la causa, atravesaba una situación de vulnerabilidad, riesgo alimentario y violencia de género.
La Justicia terminó imponiéndole tres años de prisión en suspenso, con obligaciones como fijar residencia, comunicar cambios de domicilio, someterse a controles y no cometer nuevos delitos.