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Hacia una Internacional de Derecha: el audaz llamado de Javier Milei en la CPAC

La propuesta del presidente argentino de unir gobiernos y líderes afines para combatir a la izquierda internacional recibió una gran recepción en el evento conservador más importante del mundo.

“Estamos dando una batalla crucial para el futuro de la humanidad”. Esta fue una de las frases disruptivas de Javier Milei durante su discurso el sábado en la CPAC. El presidente argentino, quien fue fuertemente ovacionado, sorprendió e interpeló a los asistentes al ofrecer una propuesta audaz: la conformación de una “Internacional de Derecha”.

En su intervención, Milei destacó la urgencia de unir a gobiernos y a líderes emergentes que comparten una visión crítica frente al intervencionismo estatal, planteando la necesidad de redefinir el equilibrio de poder a escala global.

La era del Estado omnipresente ha terminado”, afirmó el líder libertario durante su alocución reafirmando un concepto que ya ha esgrimido en foros internacionales como el de Davos, donde, apenas un mes antes, había advertido que “estamos atravesando un punto de inflexión en nuestra historia”.

Con estas declaraciones, Milei también busca situar a Argentina en el epicentro de una revolución global que busca debilitar lo que denomina “el partido del Estado”.

La propuesta de conformar una “Internacional de Derecha” va más allá de una mera declaración retórica. Milei plantea la creación de un bloque que aglutine tanto a gobiernos en funciones como a líderes que, sin ocupar cargos oficiales, podrían ascender y jugar un papel decisivo en la reestructuración del poder en los próximos meses.

“La decadencia de nuestros gobiernos durante la historia reciente a lo largo y a lo ancho de Occidente no sólo empobreció material y espiritualmente a nuestros propios ciudadanos, también nos debilitó política, económica, cultural y socialmente ante el enemigo externo. Nos volvió moralmente débiles y nos hizo vulnerables ante las peores expresiones de la barbarie, los peores enemigos de la libertad y a ellos no se les puede dar un centímetro, porque cuando huelen sangre avanzan envalentonados y sin piedad”, aseguró poniendo como ejemplo el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre de 2023.

Aunque no los explicitó, entre los “peores enemigos de la libertad” se encuentran los comunistas, los socialistas, los socialdemócratas, los ecologistas, los globalistas, los progresistas, el “virus woke”, el terrorismo islámico, y un largo etc.

Asimismo, entre los líderes de la nueva derecha que provienen tanto del liberalismo y el libertarismo como del conservadurismo y el nacionalismo, y a los que Milei está invitando con su propuesta, se encuentran Marine Le Pen (Francia), Viktor Orban (Hungría), Benjamín Netanyahu (Israel), Nayib Bukele (El Salvador), Giorgia Meloni (Italia), Geert Wilders (Holanda), Alice Weidel (Alemania), Santiago Abascal (España), Jair Bolsonaro (Brasil) y, por supuesto, Donald Trump.

La iniciativa de Milei de unir a todas estas experiencias políticas para combatir a la izquierda y el progresismo internacional se inscribe en un contexto de creciente desencanto con los modelos tradicionales de gobernanza, en los que el intervencionismo y la burocracia han dejado a un lado la voz del ciudadano. En este sentido, el llamado del economista de 53 años se presenta como un intento de recuperar los valores esenciales de la libertad y el libre mercado, elementos que han sido erosionados por décadas de políticas estatistas.

Para Milei no hay dudas: el presente constituye uno de esos momentos cruciales de la historia en los que el destino del mundo se bifurca hacia una nueva dirección. Con sus palabras, el dirigente no solo invita a la reflexión, sino que también sitúa a la “Internacional de Derecha” como el instrumento para canalizar esa transformación.

Para ello recurrió a la metáfora de la motosierra, la misma que le regaló a Elon Musk 48 horas antes. “Hay que pasar la motosierra por los sectores y atribuciones del Estado que consideramos superfluos, redundantes, innecesarios o directamente perniciosos para la sociedad”, apuntó.

Esta imagen, impactante y simbólica, pretende ilustrar la rapidez y el rigor con el que se debe proceder a desmantelar las estructuras estatales. Esa velocidad es la que está utilizando la administración Trump. En el mes que lleva en el cargo, el líder del movimiento MAGA ha eliminado más de 12.000 puestos de trabajo en distintas dependencias federales, con un recorte presupuestario estimado en más de 15.000 millones de dólares. En USAID, en particular, se cancelaron 235 programas de cooperación internacional que sumaban un total de 4.500 millones de dólares en financiamiento.

En ese marco, el dirigente libertario subrayó que este proceso no es meramente administrativo o de productividad, sino que tiene profundas implicancias políticas y sociales: “Los que estamos acá tenemos una misma misión: quitar el poder al partido del Estado y devolvérselo a la sociedad”.

“Dicen que Trump y yo somos un peligro para la democracia, pero en realidad somos un peligro para ellos, para el partido del Estado”, señaló Milei. “Tienen razón. Somos su peor pesadilla, venimos por sus privilegios, a quitarles un poder que no les pertenece”, añadió despertando el aplauso entusiasta de la audiencia.

Comparó el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) de Musk con el método de la “motosierra argentina”, el drástico plan de reducción del Estado -que promete seguir profundizándose- y que ha implicado el cierre de 250 direcciones nacionales, secretarías y subsecretarías, además del despido de 59.000 empleados públicos y la eliminación de numerosas normativas.

Este vínculo estrecho entre Milei, Musk y Trump, en efecto, podría establecer una base en común para aglutinar las distintas experiencias políticas que podrían confluir en la “Internacional de Derecha”.

“Defendemos un conjunto de valores que no estamos dispuestos a negociar”, expresó.

Las palabras de Milei fueron ovacionadas en el principal foro conservador a nivel mundial, lo cual es un indicador del creciente apoyo hacia una corriente que rechaza el intervencionismo estatal y aboga por una mayor libertad individual y económica.

¿Puede, entonces, la formación de una “Internacional de Derecha” convertirse en un instrumento efectivo para enfrentar al hegemonismo progresista-globalista que reinó en las últimas décadas en el mundo? ¿Será posible coordinar la acción de gobiernos y líderes tan diversos en un bloque que trascienda intereses particulares y se enfoque en la regeneración de la libertad, el libre mercado y los valores tradicionales?

“Es fundamental que las naciones que hemos abrazado las ideas de la libertad permanezcamos unidas y colaboremos unas con otras”, reflexionó Milei al extender su propuesta a la audiencia: “Debemos formar una alianza de naciones libres”.

Por lo pronto, Milei está dispuesto a dar el puntapié inicial y no solo en la retórica: en el final de su discurso anunció que Argentina será el primer país en adherir al acuerdo de reciprocidad de aranceles propuesto días atrás por Trump. De hecho, el líder libertario aseguró que si no fuera por el MERCOSUR, la Casa Rosada ya hubiera avanzado en un tratado de libre comercio con la Casa Blanca. Veremos si las demás naciones gobernadas por la nueva derecha se suman a su llamado.