The Boys: la serie que destroza a los superhéroes

La nueva serie de Amazon muestra un mundo en el que los superhéroes son manejados por una empresa a la que no le interesa que defiendan a los más débiles. Violencia, cinismo y humor negro marcan a la sorpresa del año.

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Francisco Pérez Osán

Homelander es la versión retorcida del Capitán América.

The Boys es otra serie de superhéroes en un mundo saturado de superhéroes. Pero The Boys no es cualquier serie de superhéroes: es la más oscura, sangrienta, divertida y cínica. Por amplio margen.

Basada en un cómic del guionista Garth Ennis -el mismo detrás del genial Predicador-, la producción de Amazon explora un mundo en el que los superhombres no pelean por la justicia, si no para ganarle dinero a la empresa Vought, que los controla. La otra característica de estos súper es que son, casi sin excepción, cretinos de primer nivel. Corruptos, violentos, psicóticos y egoístas, los superhéroes sólo se preocupan por su imagen y nada más.

El punto de partida es cuando uno de estos héroes, A-Train, asesina accidentalmente a la novia de Hughie, el protagonista principal. A pesar de que un asesinato accidental es raro, en el descarnado mundo de The Boys no es algo imposible ni mucho menos. La sed de venganza de Hughie lo lleva a conocer a Billie Butcher, un ex agente de la CIA que parece obsesionado con matar a cuanto súper se cruce en su camino. Juntos descubren una conspiración que amenazará el futuro de Vought, y pondrá en riesgo a todos sus seres queridos.

"Los chicos" buscan que los superhéroes respondan por sus crímenes.

Así abreviada, la serie parece ser una más del montón, pero la forma en la que es contada la historia y las brutales situaciones que muestra mezcladas con un sentido del humor negro como pocas veces se vio la transforman en un producto único. Decir que no es para todos es poco: en los primeros minutos se insinúa que uno de los héroes abusa sexualmente de otra, en los últimos capítulos se muestra como el agresor de esa escena es, a su vez, abusado. El logro de The Boys es que no lleva adelante estas atrocidades de manera gratuita: todo sirve para mostrar la depravación a la que llegaron -o se dejaron llevar- los superhéroes. El humor consigue alivianar la situación, pero no borra del todo el cinismo absoluto de lo que se muestra.

Los héroes son una atracción en sí mismos. Los fanáticos de los cómics serán los que más disfruten de descubrir la contraparte "seria" de cada uno de los súpers de The Boys. El principal encapuchado de ese universo es Homelander, una mezcla entre Superman y Capitán América completamente trastornada. The Deep, A-Train, Queen Maeve y Starlight también están inspirados en enmascarados célebres, pero sus muchos problemas son propios. Lo más similar a The Boys que se vio en la pantalla fue Watchmen, la película que mostraba lo que pasaba cuando se prohibía intentar luchar contra el crimen fuera de la ley.

Los Siete son los superhéroes más famosos, y los más perversos.

Su contenido adulto y las fuertes escenas que contiene hicieron que las oportunidades anteriores en las que se comenzó a adaptar The Boys quedaran en la nada. Inclusive Amazon tuvo que bajarle el pulgar a alguna secuencia particularmente fuerte, algo a lo que los creadores, entre los que se encuentra el actor Seth Rogen, no se opusieron.

La primera temporada de The Boys fue un éxito, y a pesar del abultado presupuesto que fue necesario para producirla, ya están preparando la segunda, donde aparecerán nuevos héroes y nuevos problemas.

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