¡Afuera! Quién es la gran figura que dejó la casa de Gran Hermano esta semana y alegró a todos sus compañeros
Santiago del Moro indagó sobre los sentimientos de la casa, pero se encontró con respuestas inesperadamente ácidas y frontales.
Santiago del Moro, conductor de Gran Hermano. consultó como se sienten los compañeros ante su salida. / Telefe
Foto: Prensa Telefe.La salida de una figura de la talla de Grecia Colmenares de Gran Hermano Generación Dorada prometía ser un momento de profunda nostalgia. Sin embargo, el clima dentro de la casa más famosa del país tomó un rumbo inesperado. Apenas la actriz cruzó la puerta de salida, y antes de que se definiera la suerte de Lolo Poggio, la diplomacia se desvaneció para dar paso a una honestidad sin filtros que dejó expuesta la verdadera relación de la estrella con el resto de los jugadores.
La sinceridad estuvo al límite tras la salida de Colmenares
-
Te puede interesar
Una productora de GH estalló con el microfono abierto y se hizo viral
Santiago del Moro, a través de la pantalla del estudio, fue el encargado de abrir el juego al preguntar si la ausencia de la protagonista de Topacio se haría notar. Si bien algunos optaron por respuestas elegantes, la mayoría aprovechó para descargar meses de tensiones acumuladas. Luana y Zilli fueron las primeras en desmarcarse de cualquier sentimiento de tristeza con un tajante "yo no".
Emanuel, por su parte, puso el foco en un problema recurrente que afectaba el descanso del grupo: la salud sonora de la Colmenares durante las noches. "Lo que roncaba Grecia, la tenía enfrente; yo no la voy a extrañar sinceramente", disparó el participante, dejando en claro que la convivencia con un ícono de la televisión no es tan idílica como parece cuando el sueño está en juego.
-
Te puede interesar
Quién es la famosa que pide millones para estar en Gran Hermano
Zilli intentó equilibrar la balanza destacando la valentía de Colmenares por someterse al aislamiento a su edad, calificándola como una profesional de "20 estrellas" y una "persona hermosa". No obstante, el elogio fue el preámbulo de una crítica contundente sobre la salud mental de la casa: "Me la mandaron para volverme loca porque pensaba en voz alta todo el tiempo", confesó la participante sobre la costumbre de Grecia de verbalizar cada uno de sus pensamientos.